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martes, 30 de diciembre de 2025

La presidencia como negocio: el imperio económico que los Trump construyeron desde la Casa Blanca

 

 Por Bruno Sgarzini   
    Periodista argentino especializado en asuntos internacionales.



     Memes coin, compras de grandes empresas de negocios y proyectos de hoteles de lujos en el medio de un desierto son algunos de los negocios cerrados por la familia Donald Trump durante su nuevo mandato presidencial. Se estima que desde 2017, los Trump han ganado un total de 3.400 millones de dólares tratos y negocios impulsados, en su mayoría, por su cercanía al poder, según David Kirkpatrick, de The New Yorker.


Desde 2017 los Trump han ganado un total de 3.400 millones de dólares.

Las evidencias sobran; Jared Kushner, su yerno, por ejemplo, consiguió que los reinos de Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí invirtieran más de dos mil millones de dólares en su fondo Affinity Partners, creado después de su paso como asesor para Medio Oriente de la Casa Blanca en la primera administración trumpista. Kushner, ahora, es uno de los personajes claves que promueve la “iniciativa de paz” en Gaza que prevé su reconstrucción con dinero de las monarquías de El Golfo. No es descabellado pensar que Tony Blair, la persona nombrada para la Junta Internacional de Gaza, favorecerá los negocios de Affinity Partners para que se beneficie de los contratos derivados de ese torrente de dinero.


Jared Kushner, su yerno, por ejemplo, consiguió que los reinos de Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí invirtieran más de dos mil millones de dólares en su fondo Affinity Partners.

Con Affinity Partners, Kushner ha comprado, hace pocos días, la compañía de videojuegos Electronic Arts por 55 mil millones de dólares en una oferta realizada en conjunto con el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF) y Silver Lake Partners. El acuerdo es un lucrativo negocio para el fondo de inversión de la monarquía saudí ya que es, casi seguro, que pase la aprobación del Comité de Inversión Extranjera en Estados Unidos (CFIUS), compuesto por funcionarios designados de Trump. Afinnity Partners ha convertido al yerno del presidente en billonario con negocios que van desde empresas tecnológicas israelíes, empresas de drones hasta proyectos hoteleros en Los Balcanes.


Con Affinity Partners, Kushner ha comprado, hace pocos días, la compañía de videojuegos Electronic Arts por 55 mil millones de dólares.

La promiscuidad flagrante de los negocios con las monarquías árabes, deseosas de congraciarse con el presidente, no se quedan aquí. Durante su última gira presidencial por Medio Oriente, la Trump Organization anunció la construcción del Trump Plaza Jeddah en Arabia Saudí, un proyecto de mil millones de dólares que incluye residencias, apartamentos con servicios, espacios de oficinas y casas adosadas, desarrollado en asociación con Dar Global, subsidiaria internacional del gigante saudí Dar Al Arkan, quien se ha beneficiado con contratos por la monarquía saudí de los Bin Salman.


En un acuerdo con la Organización Trump, Dar Global lanzará un proyecto de mil millones de dólares en Arabia Saudita.

Dar Global, también durante esta gira, anunció una inversión, apoyada por el fondo de inversión qatarí, para desarrollar el Trump International Golf Club & Villas en Doha, un complejo de lujo de 5,500 millones de dólares.


Asociación global Qatari Diar & Dar - Trump International Golf Club y Villas en Simaisma.

El trato, firmado por Eric Trump, a cargo de los negocios de la Trump Organization, coincidió, además, con la donación por parte de Qatar de un Boeing 747 que servirá de avión presidencial del propio Trump.


Tras donar un 747 a EE.UU., Qatar incorpora un Boeing 777 VIP.

En Emiratos Árabes Unidos, sucedió algo parecido cuando Dar Global, unos días antes de la gira, presentó sus planes para desarrollar la Trump International Hotel & Tower de Dubai, una torre de 80 pisos valorada en mil millones de dólares. En este contexto, el presidente estadounidense acordó con las monarquías de Qatar, Emiratos Árabes Unidos, y Arabia Saudí, una inversión, en los próximos años, de más de dos mil millones en Estados Unidos.


El presidente estadounidense acordó con las monarquías de Qatar, Emiratos Árabes Unidos, y Arabia Saudí, una inversión, en los próximos años, de más de dos mil millones en Estados Unidos.

Los proyectos hoteleros de la Trump Organization, por otro lado, se han convertido en una inmensa fuente de dinero; Mar-a-Lago, la propiedad de Palm Beach donde Trump pasa gran parte de su presidencia, generó 125 millones de dólares en ganancias desde su ascenso político. La cuota para ingresar al resort, que da acceso privilegiado al presidente y sus colaboradores, pasará a un millón de dólares luego de que, en sus inicios en la Casa Blanca, fuera de 100 mil. Para la Citizens for Responsibility and Ethics (CREW) existen 21 proyectos inmobiliarios con marca Trump en desarrollo en 10 países extranjeros con socios que incluyen entidades conectadas con gobiernos en Arabia Saudita, Omán, Serbia, India, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Vietnam y Rumania. Para CREW, es claro que Trump utiliza su presidencia para promocionar sus cadenas hoteleras y todos los negocios relacionados con su marca personal: existen Trump Tower en construcción desde Belgrado hasta Hanoi.


Para la Citizens for Responsibility and Ethics (CREW) existen 21 proyectos inmobiliarios con marca Trump en desarrollo en 10 países.

Esta línea borrosa entre la gestión gubernamental, y los negocios personales de Trump, fue igual de evidente con el dinero embolsado por a la Biblioteca Trump después de sus demandas judiciales por “calumnia o difamación”, entre otras acusaciones. Desde su arribo a la presidencia, por ejemplo, ha obtenido 63 millones de dólares derivados de los tratos acordados en estos casos presentados contra grandes empresas como Youtube, Disney, Paramount, X y Facebook. En algunas de ellas, los pagos fueron previos a que la Comisión Federal de Comunicaciones aprobara acuerdos de venta, o fusión, como la venta de Paramount a Skydancer, propiedad de la familia Ellison, cercana a Trump, o el cierre, o paralización, de procesos por monopolio contra gigantes tecnológicos como Google, propietario de Youtube.


Trump encontró una laguna legal para usar el dinero de las contribuciones a su campaña, a través de los Comités de Acción Política, para pagar sus abogados en todos sus procesos judiciales.


Del blog personal de:

 Bruno Sgarzini

viernes, 7 de noviembre de 2025

¿Quién es Larry Ellison? El billonario amigo de Trump que convirtió un contrato con la CIA en un imperio de 343 mil millones de dólares

 

 Por Bruno Sgarzini      
      Periodista argentino especializado en asuntos internacionales.


     Larry Ellison ha llamado la atención después de convertirse en uno de los empresarios claves del trumpismo, junto a figuras como Peter Thiel de Parlantir o Andreessen Horowitz, el inversionista de riesgo de Silicon Valley, quienes cultivan ideas como la necesidad de que Estados Unidos sea gobernada por una tecnomonarquía, divulgada por algunos pensadores afines como Curtis Yarvin.

Su oferta para comprar la división estadounidense de Tik Tok ha revelado también sus relaciones con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y sus vínculos profundos con las agencias de seguridad estadounidenses. Ante esta irrupción vale la pena preguntarse quién es Ellison.

De un ignoto técnico a un notorio empresario

Ellison nació el 17 de agosto de 1944 en el Bronx, Nueva York, hijo de Florence Spellman, una mujer judía soltera de 19 años, y un piloto italoamericano del Cuerpo Aéreo del Ejército de Estados Unidos. A los nueve meses de edad, tras contraer neumonía, fue enviado a Chicago para su adopción por los tíos de su madre, Lillian y Louis Ellison, quien perdió su negocio inmobiliario durante la Gran Depresión y después se ganó la vida como auditor de la autoridad de vivienda pública. A los 18 años comenzó a estudiar medicina en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign (1962-1964), donde fue nombrado estudiante científico del año, pero abandonó la carrera tras la muerte de su madre adoptiva Lillian en 1964. Lo volvió a intentar en 1966 en la Universidad de Chicago en 1966 pero también volvió a dejar sus estudios en física y matemática. En lugar de eso, inició un meteórico ascenso con sus conocimientos rudimentarios de programación al mudarse a Berkeley, California. Algunos de sus primeros empleos como programador fueron en Amdahl Corporation, donde ayudó a construir los primeros sistemas mainframe compatibles con IBM, y Ampex donde conoció a Bob Miner y Ed Oates, los futuros cofundadores de su empresa Oracle.

Varios años después en 1977, Ellison cofundó con ellos Software Development Laboratories (SDL) con una inversión inicial de apenas 2,000 dólares (1,200 de su propio bolsillo), y fue nombrado director ejecutivo de la empresa. Ellison creía en lo propuesto por Edgar Cood, un teórico informático, sobre la creación de un modelo relacional de datos para grandes bancos de datos compartidos. Desde este momento, se propuso convertir su empresa en una de las primeras en almacenar enormes bases de datos. “Uno de sus primeros contratos de dos años fue para desarrollar un sistema de gestión de bases de datos relacionales para la Agencia Central de Inteligencia (CIA). El nombre clave del proyecto fue Oracle. Lo finalizaron un año antes de lo previsto y aprovecharon el tiempo extra para desarrollar su sistema para aplicaciones comerciales al que llamaron con el mismo nombre. En 1980, la empresa de Ellison contaba con solo ocho empleados y sus ingresos eran inferiores a un millón de dólares, pero al año siguiente, IBM adoptó Oracle para sus sistemas mainframe, y las ventas se duplicaron cada año durante los siete siguientes. La empresa millonaria se convirtió en una empresa multimillonaria. Ellison rebautizó la empresa como Oracle Corporation, en honor a su producto más vendido”, según Academy of Archievement.

La empresa experimentó un crecimiento explosivo durante los años 1980, convirtiéndose en la mayor empresa de gestión de bases de datos del mundo en 1987. “Sin embargo, en 1990 Oracle enfrentó una crisis casi fatal debido a prácticas contables agresivas y la sobreestimación de ganancias, lo que llevó a la empresa al borde de la bancarrota y obligó a Ellison a reestructurar la gestión y despedir al 10% de la fuerza laboral, integrada por 400 trabajadores”, según Vincent van Vliet. Además de estas prácticas contables cuestionables, la compañía de Ellison tenía problemas para que sus tecnologías fueran compatibles con la base de datos Systems R de IBM, la corporación más grande del rubro.

Pero varios años después, la suerte de Oracle cambió. “IBM dominó el mercado de bases de datos relacionales con los protocolos DB2 y SQL/DS. Sin embargo, la compañía se retrasó en el lanzamiento de bases de datos relacionales en sistemas operativos Unix Windows. Esto abrió las puertas a empresas como Sybase, Oracle y Microsoft. Por ello, dominaron los sistemas y microcomputadoras de gama media”, de acuerdo a van Vliet. Esto convirtió en poco tiempo a Ellison en propietario en una de las empresas de mayor rápido crecimiento en el mundo de la informática al absorber varias competidoras directas como PeopleSoft, Siebel Systems y Sun Microsystems. Todo esto ayudó a Oracle a alcanzar una capitalización bursátil de aproximadamente 185 000 millones de dólares con unos 130 000 empleados en 2014, de acuerdo al portal Toolshero.

Más de 30 años después, Oracle se ha convertido en un gigante del software clave para desarrollar enormes bases de datos, una infraestructura necesaria para la IA. Sus megaproyectos van desde el Stargate, lanzado hace poco tiempo junto al banco japonés SoftBank y OpenIA de Sam Altman, y la construcción de enormes complejos subterráneos en Israel. Oracle, por ejemplo, mantiene un contrato de más de 300 mil millones con OpenAI durante cinco años, y asociaciones con Microsoft Azure, Amazon Web Services, y Google Cloud.

Al entrar en su octava década, con su sexta esposa, lleno de vitalidad y vigor, sigue siendo el presidente ejecutivo y director de tecnología de Oracle, guiando la visión de la compañía. Su ambición es muy simple: superar a Amazon en bases de datos en la nube”, según And Simple, un portal dirigido a investigar las riquezas de los billonarios.

La expansión del imperio y su círculo de relaciones

Oracle se ha convertido en una empresa tecnológica tan importante que se espera que su infraestructura cloud crezca de 10 mil millones en ingresos en 2024 a 144 mil en 2030, según sus proyecciones. Ellison, en este contexto, se ha convertido en un mega magnate cuya riqueza lo ubica como el segundo más rico del mundo con 343 billones de dólares, según un índice de Bloomberg. Sus inversiones van desde Tesla, donde posee una participación del 1,4% (45 millones de acciones) valorada en 19 mil millones de dólares, hasta Skydancer Paramount, un gigante corporativo de la comunicación recién comprado por su hijo David, según el portal Money Check. En Tesla, el propio Ellison fue parte del consejo directivo desde 2018 hasta agosto de 2022 junto con Elon Musk, considerado por él como uno de sus pupilos empresariales.




Estas inversiones son dirigidas por Lawrence Investments, una entidad designada para administrar la riqueza familiar. A través de este fondo, por ejemplo, aportó mil millones de dólares a la compra de Twitter por parte de Musk y compró, por ejemplo, el 41% de las acciones de su compañía, Oracle, cuyo valor asciende a los 349 mil millones de dólares. Como la mayoría de los billonarios, también se ha obsesionado con la adquisición de grandes propiedades; entre las que se incluye la isla hawaiana de Lanai a la que en 2020 invitó a Benjamín Netanyahu a pasar sus vacaciones. Sus propiedades van desde una mansión de 173 millones de dólares en Manapalan, Floridad, de 62,200 pies cuadrados y 33 habitaciones, hasta el Eau Palm Beach Resort & Spa, y diez inmuebles en Carbon Beach, Malibu.

Mientras que sus proyectos de filantropía se concentraron hasta 2013 en financiar estudios sobre el envejecimiento y las enfermedades relacionadas con la edad a través de la Fundación Médica Ellison. Otras donaciones importantes tienenque ver con su relación cercana con Israel y Netanyahu; Ellison es uno de los mayores donantes de Amigos de las Fuerzas de Defensas de Israel y uno de los billonarios que más lobby hace a favor de Tel Aviv. Al punto que, incluso, preguntó a un diplomático israelí que tan cercano a Israel era el actual secretario de Estado, Marco Rubio, antes de aportar a una de sus campañas en 2015.

Oracle, además, es una gran contratista militar israelí que se ha enriquecido con las políticas de control contra el pueblo palestino. Desde 2021, se convirtió en la mayor empresa en la nube de Israel y ha firmado acuerdos con las Fuerzas de Defensa de Israel como el Proyecto Menta, una iniciativa clasificado de ingeniería de datos de cuatro años.

Sus relaciones y su deseo de ser un amo del universo

Ellison ha donado más de 46 millones de dólares a campañas federales desde 2012, estableciéndose como uno de los megadonantes republicanos más influyentes de Silicon Valley. Sus contribuciones más significativas incluyen 35 millones al super PAC Opportunity Matters Fund en apoyo al senador Tim Scott, cinco millones para Marco Rubio en 2016 y tres millones para la campaña presidencial de Mitt Romney en 2012. Sin embargo, desde 2020, Ellison entró en el círculo íntimo de Trump cuando participó de una reunión para definir las estrategias de la campaña presidencial republicana de ese año para deslegitimar los resultados electorales, de acuerdo a The Washington Post.

Este apoyo ha sido recompensado por Trump en esta nueva presidencia; dado que la compañía de Ellison, Oracle, lidera, por ejemplo, la iniciativa de IA StarGate, junto a OpenIA y Soft Bank, para construir infraestructura, como centros de datos, en Estados Unidos por unos 500 mil millones de dólares. También la oferta privada, impulsada por la Casa Blanca, para comprar la licencia para operar el algoritmo de Tik Tok y almacenar los datos de la red social en Estados Unidos. Según un amigo del magnate, citado por The New York Times, su motivación para ofertar por Tik Tok habría sido la compra de Twitter por parte de Musk. “Una cosa es ser rico, otra relevante para los consumidores, con influencia en la cultura, la política y los medios de comunicación”.

Mientras que Skydancer, la compañía de su hijo, ha recibido la aprobación por parte de la Comisión Federal de Comunicaciones, nombrada por Trump, para comprar el estudio Paramount, propietario, además, de la cadena CBS. Skydancer también planea la adquisición de Warner, dueño de Discovery, HBO y CNN, lo que le daría al trumpismo el control, o influencia, sobre las principales cadenas de noticias y estudios de cine y televisión.




Pero los tentáculos de la familia Ellison no se limitan a Estados Unidos; el patriarca también ha donado más de 350 millones de dólares a la Fundación para el Cambio Global Tony Blair para utilizar la institución como promotora de sus iniciativas. Desde el ascenso del partido laborarista con el primer ministro, Keith Starmer, la fundación, además, ha conseguido el nombramiento de dos sus empleados en áreas como la secretaría de Tecnología y un equipo de trabajo gubernamental que asesora sobre políticas de datos y tecnología en el plan decenal del Partido Laborista para el Departamento de Salud. La fundación, que según sus empleados se ha vuelto en un apéndice de Oracle, promueve la idea de privatizar las bases de datos gubernamentales, sobre todo, la del Departamento de Salud, cuyo historial abarca hasta el 1948 y está valuada, al menos, en 10 mil millones de libras esterlinas. Para esto, ha sacado informes como “Gobernando en la Era de la IA: Construyendo la Biblioteca Nacional de Datos de Gran Bretaña”, según una investigación del portal de investigación LightHouse Reports.

Para Ellison, una de sus tareas pendientes es combinar miles de bases de datos en un enorme repositorio electrónico para que sea explorado por IA. Eso ·curará enfermedades y arreglará todo lo demás, le dijo a Tony Blair, el ex primer ministro británico, en un simposio sobre la reinvención del gobierno celebrado en Dubai en febrero. El billonario es un activo partidario de utilizar la IA como herramienta para una sociedad de vigilancia. Según su visión, habría cámaras por todas partes con cada movimiento analizado por IA. “Los ciudadanos se portarán bien, porque registraremos e informaremos todo lo que sucede”, declaró a los inversores de Oracle hace unos meses.

En su opinión, además; “ser primero es más importante que ganar dinero. Tengo tanto dinero. El dinero es solo un método para llevar la cuenta”.


Fuente: Bruno Sgarzini

miércoles, 15 de octubre de 2025

Magnates amigos, banqueros pro Israel y diplomáticos trumpistas: quiénes integrarían la junta de Blair para Gaza

 

 Por Bruno Sgarzini   
    Periodista argentino especializado en asuntos internacionales.

     A pesar de los recientes acuerdos entre Hamas e Israel, todavía queda negociar la propuesta de Donald Trump de que una junta internacional, liderada por él y Tony Blair, dirijan la Franja de Gaza con el respaldo de una coalición militar internacional hasta un traspaso futuro, sin fecha cierta, a una Autoridad Nacional Palestina, según lo establece la hoja de ruta de la Casa Blanca.

Un tema sobre el que existen pocos detalles sobre la Junta Internacional y sus integrantes. Solo un borrador hecho por el Instituto Tony Blair para el Cambio Global que establece un organigrama de gobierno que ubica a la Junta por encima de varias secretarías y un gobierno tecnocrático palestino nombrado por estos “burócratas” internacional. Según este documento, Blair sería el presidente de esta autoridad responsable de las relaciones con otros países, organizaciones internacionales y donantes; lo que incluye la diplomacia de seguridad estratégica con actores externos, como Israel, Egipto y Estados Unidos. El organigrama propuesto establece varias secretarías, dedicadas a la administración, asuntos humanitarios, reconstrucción y asuntos legales, que estarían por encima de una Autoridad Ejecutiva Palestina. Entre los funcionarios de estas secretarías habrían funcionarios respaldados por los países árabes y musulmanes garantes del acuerdo.

El modelo plantea un órgano de gobierno compuesto por entre 7 y 10 miembros internacionales, que incluye al menos un representante palestino cualificado y figuras de alto nivel, que ejercerían la autoridad política y legal suprema sobre Gaza durante un período transitorio. Esta junta internacional tendría poder para emitir decisiones vinculantes, aprobar legislaciones y realizar nombramientos clave. La Autoridad Ejecutiva Palestina constituiría el brazo de entrega de servicios del sistema con el liderazgo de un tecnócrata palestino nombrado por la junta internacional. Esta estructura administraría departamentos técnicos de salud, educación, infraestructura, planificación y finanzas con directores nominados por el tecnócrata palestino pero sujetos a aprobación de la junta. El documento especifica que todos los líderes departamentales estarían sujetos a revisión de desempeño y podrían ser removidos según por el gobierno transitorio. Las municipalidades de Gaza operarían bajo supervisión similar, con alcaldes y administradores nominados por la autoridad palestina pero formalmente nombrados por la junta internacional.




El plan contempla una Fuerza de Estabilización Internacional (ISF) compuesta por unidades de Estados participantes, que operarían junto a una Fuerza de Policía Civil de Gaza reclutada nacionalmente. La ISF se encargaría de “la seguridad fronteriza, la respuesta contra amenazas de alto riesgo y protección de operaciones humanitarias y de reconstrucción, mientras que la policía civil palestina mantendría el orden público cotidiano”. Un Centro de Coordinación de Seguridad Conjunta (JSCC) serviría como plataforma de integración operacional entre estas fuerzas, bajo la presidencia de un Comisionado de Supervisión de Seguridad. El documento también establece que el jefe de la junta internacional tendría la responsabilidad de negociar temas espinosos como la “desmilitarización de Hamas” y la retirada “gradual” de Israel de la Franja de Gaza.

Lo que refuerza la idea de que esta Junta, en realidad, es un intento de transferir la responsabilidad de Israel de gobernar un Territorio Palestino Ocupado. Esto ahorra a Tel Aviv los procesos judiciales internacionales futuros por no cumplir con los deberes que tiene un Estado ocupante según la Convención de Ginebra y el reglamento de La Haya de 1907.

Los nombres propuestos para la Junta representan esquemas de negocios e intereses pro israelíes

Esto queda más claro cuando empiezan a verse los nombres propuestos por el documento, presentado por Blair y su instituto, financiado, casi en su totalidad, por Larry Ellison, dueño de la compañía de sofware Oracle, y amigo personal de Benjamín Netanyahu al punto que el primer ministro israelí pasó unas vacaciones en su isla en Hawai. La única diplomática importante de rango que aparece es Sigrid Kaag, coordinadora principal de asuntos humanitarios y reconstrucción de las Naciones Unidas para Gaza desde fines de 2023 hasta mediados de 2025.

Kaag fue funcionaria de la ONU en Beirut, Damasco y Jerusalén, así como ministra por el partido Liberal en su país natal, los Países Bajos”, según Middle East Eye. Kaag ha sostenido, por ejemplo, que; “la vida se ha vuelto invivible en Gaza hasta el punto de que de repente se escuchan propuestas como, ‘bueno, podemos convertir Gaza en la Riviera’ y la gente debería emigrar voluntariamente”. También ha hablado de que los ataques israelíes han traumatizado a los palestinos y “privado a la población de “básicamente todo lo que constituye la dignidad humana”. Gaza será, en su opinión, “una mancha en nuestra conciencia colectiva”.

Pero Kaag, según la propuesta, tendría que lidiar contra otros personajes cercanos a la visión de Netanyahu. Uno de ellos es Aryeh Lightstone, la mano derecha de Steve Witkoff, enviado especial de la Casa Blanca para las negociaciones entre Hamas e Israel. Lightstone es considerado por la periodista israelí Liza Rozovsky como uno de los defensores y promotores de la Fundación Humanitaria de Gaza, creada por funcionarios israelíes y estadounidenses para sustituir a la ONU en la entrega de medicinas y alimentos en Gaza con el fin de usar este mecanismo para promover una limpieza étnica en Gaza. La fundación, además, era un embrión de un gobierno internacional de la Franja, según una propuesta israelí presentada a funcionarios estadounidenses después del asesoramiento de Boston Consulting Global.




Al igual que Blair, Lightstone, participó de las conversaciones para el “día después de Gaza”. El funcionario estadounidense, además, es director ejecutivo del Instituto de Paz de los Acuerdos de Abraham, fundado por el yerno de Trump, Jared Kushner, e integrado por personal del Foro Político Kohelet, vinculado al partido de gobierno israelí Likud. El instituto, adquirido por la Heritage Foundation, está dedicado a la normalización de relaciones de Israel con varias monarquías de El Golfo. Lighstone, como asesor del embajador de Estados Unidos en Israel entre 2017 y 2021, trabajó en favor del establecimiento de la sede diplomática estadounidense en Jerusalén. Además, “se desempeñó durante un tiempo como director ejecutivo de Shining City y afirmó que estaba centrado en “desarrollar educación para funcionarios estatales y federales sobre los peligros” de los boicots contra Israel”, según Middle East Eye.

Otra figura controvertida que aparece es la de Marc Rowan, director ejecutivo de Apollo Global Management, un fondo de inversión que administra 840.000 millones de dólares en activos. Rowan dirige la UJA-Federation, una entidad filantrópica judía estadounidense que recauda un total de 250 millones de dólares por año. También es miembro fundador y presidente del Youth Renewal Fund y vicepresidente de Darca, la principal red educativa de Israel que opera 53 escuelas con más de 30,000 estudiantes en sus comunidades.




Después del 7 de octubre, Rowan, un antiguo donante de campaña de Trump, se convirtió en uno de los billonarios pro Israel que más combatió contra las protestas pro Palestina en los campus universitarios. Como presidente del consejo asesor de la Escuela de Negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania, y gran donante de este centro de estudios, criticó a su rectora Liz Magill por permitir la organización de un festival con Roger Waters y no publicar mensajes condenando el ataque de Hamas. “Las microagresiones son condenadas con extrema indignación moral y, sin embargo, la violencia, en particular la violencia contra los judíos, el antisemitismo, parece haber encontrado un lugar de tolerancia en el campus. No es antisemitismo, es antiamericanismo”, señaló en este contexto.

En una entrevista con el capitalista de riesgo israelí Michael Eisenberg, uno de los promotores de la fundación humanitaria de Gaza y del plan para expulsar a medio millón de palestinos, Rowan afirmó que es un “orgulloso partidario de Israel, y su ejército”, y lo calificó como el “refugio del pueblo judío”. También dijo que la invasión israelí en Gaza era una guerra justa que servía para cambiar la ecuación con Irán.

Rowan, con buenas relaciones con las monarquías de Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, representa el ala empresarial a cargo de ejecutar el plan de “reconstrucción” de Gaza que establece zonas francas, libres de impuestos, y prevé jugosos contratos de construcción. De acuerdo al medio Israel Hayom; “la dimensión económica del plan se basa en la creación de un fondo internacional denominado “Fondo de Rehabilitación e Inversión en Gaza”, gestionado por los empresarios mencionados en el documento. Se prevé que el fondo se financie mediante donaciones de los países del Golfo, principalmente Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, inversiones occidentales y préstamos con garantía internacional. El modelo operativo estaría orientado a la rentabilidad empresarial: las empresas invertirían en proyectos de rehabilitación e infraestructura y participarían en las ganancias generadas”.

Esto es parecido a lo que un grupo de empresarios israelíes, cercanos a Roman Gopman, el secretario militar de Benjamín Netanyahu, presentaron hace unos meses a los funcionarios estadounidenses bajo el título “Gran Confianza: De un representante iraní demolido a un próspero aliado abrahámico”. Esta hoja de ruta planteaba poner en manos de un fideicomiso la gestión de Gaza hasta que esté “desmilitarizada y desradicalizada” y la autoridad pueda ser transferida a un “sistema político palestino independiente”. La iniciativa, además, incluía megaproyectos como “las autopistas “MBS Ring“ y “MBZ Central“, llamadas así en honor a los príncipes de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, Mohammed Bin Salman y Mohamed bin Zayed al-Nahyan, respectivamente, y una Zona de Manufactura Inteligente Elon Musk en la frontera entre Gaza e Israel, donde empresas estadounidenses de vehículos eléctricos fabricarían automóviles para su exportación a Europa”. También la creación de “Islas Trump”, donde se “instalen resorts de clase mundial a lo largo de la costa en pequeñas islas artificiales similares a las Islas Palm de Dubái”, de acuerdo a The Financial Times.

En esta línea, otra de las figuras que aparecen como posibles miembros de la junta internacional es un amigo y viejo conocido de Tony Blair; Naguib Sawiris. El empresario egipcio es patriarca del conglomerado Orascom, una multinacional creada por su padre con negocios en las telecomunicaciones y la minería, entre otros negocios. En 2011, su compañía Mobinil quedó envuelta en un escándalo de espionaje porque varios de sus empleados fueron acusados de espiar a funcionarios egipcios y pasar la información a Tel Aviv.

Sawiris es tan cercano a Blair que en 2020, el exprimer ministro británico estuvo entre la lista de invitados de la boda de su hija, Ansi, frente a las pirámides de Giza. También se han reunido en el yate de lujo del empresario egipcio en su yate de lujo de Sawiris en Saint Tropez, y en su avión privado,en El Cairo y en Sudáfrica. “En 2016, The Times informó que Blair convenció a Sawiris para que invirtiera en un proyecto turístico en el Mar Caspio mientras asesoraba al gobierno kazajo. En 2017, Sawiris viajó con Blair a Costa de Marfil para felicitar al presidente Alassane Ouattara, mientras presionaba para un acuerdo para adquirir una participación del 25% en la mina de oro de Ity”, de acuerdo al medio Sunna Files.




Sawiris participó en la reconstrucción de Afganistán tras la invasión del país liderada por Estados Unidos y el Reino Unido, y fue en esa época cuando también trabajó con Blair”, según Middle East Eye. Para Nihal El Aasar, escritor e investigador egipcio, “la principal especialidad de Sawiris es la instalación de redes móviles, así que creo que se centrará más en la infraestructura o la reconstrucción”. Sawiris, crítico del gobierno egipcio de Abdel Al Sissi y de Israel, parece estar alineado con la visión de los Emiratos Árabes Unidos de que Gaza sea una zona de capital libre parecida a Dubai. Detrás, por supuesto, están jugosos negocios que involucran capitales árabes, israelíes, estadounidense y europeos garantizados por Blair y el yerno de Trump, Kushner, quien después de su paso como asesor en la Casa Blanca, creó el fondo Affinity Parteners con capitales de las monarquías de Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.

El instituto de Blair, en los últimos años, ha estado involucrado más que nada en promover iniciativas gubernamentales, y de infraestructuras, relacionadas con negocios de empresarios cercanos al exprimer ministro británico. Gaza, según el borrador de su propuesta, sería otra piñata más que romper para llenar de dinero a sus amigos con contratos y tratos sucios.


Fuente: Bruno Sgarzini