martes, 30 de enero de 2018

Oxfam Intermón advierte que Yemen sigue sin recibir suficientes alimentos a pesar del levantamiento temporal del bloqueo


La práctica totalidad de la comida debe ser importada. Las restricciones de suministros vitales ponen en peligro a los 8,4 millones de personas al borde de la hambruna



    Oxfam (Oxfam Intermón en España) ha advertido hoy que en las últimas tres semanas y media sólo se han importado a través de los puertos del norte de Yemen el 18% de las necesidades mensuales de combustible del país y poco más de la mitad de sus necesidades mensuales de alimentos, a pesar del levantamiento temporal del bloqueo el mes pasado. 



El 19 de enero hará un mes que se ha levantado el bloqueo. Oxfam hace un llamamiento para que todos los puertos permanezcan abiertos al flujo ininterrumpido de bienes comerciales y humanitarios. El 80 % de todos los bienes llegan a través de Hodeida, uno de los puertos del norte. Actualmente, el 90% de la comida del país debe ser importada y las continuas restricciones de suministros vitales ponen aún más en peligro a los 8,4 millones de personas que viven al borde de la hambruna.

La organización afirma que no solo se debería levantar el bloqueo de forma permanente, sino que también deberían terminar las restricciones innecesarias a los buques de carga que entran en el puerto.
La peor crisis humanitaria del mundo. 



Oxfam ha advertido de un deterioro catastrófico en lo que ya es la peor crisis humanitaria del mundo y que sufre el mayor brote de cólera registrado hasta la fecha. La organización advierte que las vidas de 22 millones de personas que necesitan ayuda seguirán deteriorándose si no se produce un aumento significativo en las importaciones de alimentos vitales, combustible y medicinas.



José María Vera, Director de Oxfam Intermón, ha afirmado: " La despreocupación en todas las partes de este conflicto por las vidas de las personas que luchan por sobrevivir después de más de 1.000 días de guerra es un escándalo internacional. La comunidad internacional debe unirse y tomar una posición contra la barbarie’’, ha señalado.

“Pedimos un cese al fuego inmediato y el fin de las ventas de armas que alimentan el conflicto. España sigue vendiendo armas a Arabia Saudí sin poner fin a la opacidad y falta de control existente en el sector cuando se cumplen 10 años de la adopción de la ley española sobre comercio de armas.
El Gobierno español debe investigar cómo usa Arabia Saudí las bombas, la munición o los aviones de reabastecimiento en vuelo exportados desde 2015, ya que son armas susceptibles de ser empleadas en los bombardeos en Yemen. Los más de 650 millones de euros de armas exportadas por España a Arabia Saudí desde el inicio del conflicto en marzo de 2015, son un ejemplo paradigmático del incumplimiento de la legislación española y europea y del Tratado sobre el Comercio de Armas”, ha declarado Vera.



Durante el tiempo que el bloqueo se ha levantado temporalmente, han llegado 190.000 toneladas de alimentos a los principales puertos del norte entre el 20 de diciembre y el 15 de enero, en comparación con las necesidades mensuales estimadas de 350.000 toneladas, según Naciones Unidas, las agencias de navegación y las autoridades portuarias. Las importaciones de combustible en el mismo período fueron de 97,000 toneladas en comparación con las necesidades estimadas de combustible de 544,000 toneladas mensuales.

Por otro lado, alimentos esenciales para la supervivencia, como el aceite comestible, no han entrado a los puertos durante un tiempo. Los precios de los alimentos han aumentado desde que comenzó el conflicto. Como por ejemplo, en Hodeida, en el oeste del país, el precio de la cebada es tres veces más alto que antes del conflicto, el maíz aumentó casi un 140% en Hadramout durante el mismo período y el precio del sorgo se duplicó en Taiz. La crisis de importación de alimentos y combustible se ve agravada por un colapso en la moneda del país. 



La organización ha advertido que esto ejercerá más presión sobre los precios y perjudicará a los más pobres y las familias de los 1,24 millones de empleados públicos estimados que no han recibido, o recibido ocasionalmente, un salario desde agosto de 2016.

A todo esto se añade el incesante aumento de enfrentamientos en Taiz, entre dos bandos: los progubernamentales y los hutíes. Esta situación ha obligado a la organización a cerrar temporalmente su oficina en dicha ciudad. Los ataques aéreos y terrestres, y los combates producidos entre ambos bandos han provocado la muerte de varias personas y han obligado a docenas de familias a huir de sus hogares en estos últimos días. Este conflicto empeora y dificulta la situación a la que deben hacer frente sus ciudadanos y ciudadanas, poniendo en peligro su salud y sus vidas.