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domingo, 5 de abril de 2026

El imperio se delata a sí mismo

 

   Periodista, socialista y poeta.


Lo que antes solo revelaban los denunciantes, los periodistas de investigación, los activistas y los medios disidentes, ahora lo muestra el propio imperio


     Antes era difícil hacer ver a los occidentales la depravación del imperio estadounidense. Ahora está ahí, ante los ojos de todos, con imágenes crudas de genocidio y un belicismo increíblemente perverso con consecuencias económicas directas.

Costó mucho trabajo ayudar al occidental medio a comprender que las agresiones de la OTAN provocaron activamente la guerra en Ucrania, o que el intervencionismo occidental desempeñó un papel fundamental en la violencia y el caos de Siria, o que la guerra económica de EE. UU. fue en gran parte responsable del sufrimiento de cubanos y venezolanos.

La bestialidad asesina del imperio se ocultaba tras capas de confusión, lo que permitía a los propagandistas presentar a la estructura de poder occidental como un testigo pasivo de los abusos de regímenes extranjeros.

Ahora los propagandistas tienen muy poco con lo que trabajar, por lo que esas confusiones ya no pueden tener lugar. No hay forma de presentar una escuela llena de niños volada por un doble ataque aéreo estadounidense como algo distinto de lo que es.

Hay un límite a la manipulación narrativa que se puede ejercer sobre imágenes de vídeo sin editar de un genocidio respaldado por Occidente que se desarrolla a la vista de todo el mundo, día tras día, desde hace años.

No hay forma de hacer propaganda para que los occidentales crean que quieren pagar mucho más dinero por el combustible y los alimentos.

Vi al exdiputado del Parlamento Europeo Luis Garicano quejándose en Twitter de que las acciones de Trump están haciendo que parezca que los izquierdistas han tenido razón todo este tiempo sobre el imperio estadounidense. Garicano decía lo siguiente:

«Muchos de nosotros, los europeos liberales, pasamos décadas rechazando la versión caricaturesca de Estados Unidos que tiene la extrema izquierda europea (todo es petróleo, imperialismo, enriquecerse a costa de otros) y luego llega una administración estúpida y representa esa caricatura a la perfección».

Toda la visión del mundo de Garicano depende de su capacidad para evitar reconocer la verdad obvia: que la llamada «extrema izquierda» siempre ha tenido razón, y que el imperio al que adora siempre ha sido malvado. Simplemente le cuesta cada vez más ocultar su verdadera naturaleza, precisamente por los males que ha intentado ocultar.

Todo se está revelando cada vez más. Cada vez es más transparente. Lo que antes hacían únicamente los denunciantes, los periodistas de investigación, los activistas y los medios disidentes, ahora lo hace el propio imperio, porque no se puede ocultar por mucho tiempo la verdad sobre algo tan maligno.

Un imperio que se mantiene unido gracias a las mentiras, la corrupción y una matanza sin fin nunca iba a pasar desapercibido. La brutalidad necesaria para dominar el planeta tenía que salir a la luz tarde o temprano.

«Que todo salga a la luz» ha sido mi plegaria por nuestro mundo desde hace muchos años. Ese deseo tan arraigado está ahora siendo escuchado, y la verdad resulta tan espantosa como se esperaba.

Que todo salga a la luz. Que todo lo que está oculto se haga visible. En el imperio. En nuestros gobiernos. En nuestra cultura. En nuestra comunidad. En nuestras relaciones interpersonales. En nosotros mismos.

Todo abuso se reduce, en última instancia, a una falta de visión clara. Los gobiernos pueden abusar de las personas porque el público no ve con claridad la dinámica de la corrupción y la tiranía; si realmente entendiera lo que sus líderes les están haciendo a ellos y a su mundo, se rebelaría violentamente.

La violencia doméstica y el abuso sexual en la familia solo pueden continuar cuando el resto de la comunidad no ve ni comprende lo que está haciendo el abusador.

Nuestras propias tendencias abusivas solo pueden persistir mientras nuestras respuestas al trauma y nuestros mecanismos de afrontamiento desadaptativos permanezcan ocultos en las sombras de nuestro subconsciente.

Todas estas dinámicas disfuncionales perderán su vigencia a medida que tomemos cada vez más conciencia de lo que realmente está sucediendo, tanto en nosotros mismos como en nuestro mundo. Las cosas parecen feas ahora porque la verdad es fea, pero solo cuando la verdad se revele podremos avanzar hacia la salud y la armonía como especie.

Si alguna vez has realizado un trabajo interior profundo sobre tu propia psicología, habrás visto cómo se desarrolla esto en tu propia experiencia personal. Puedes sanar tus heridas internas si eres capaz de reunir el valor para sumergirte en tu propia oscuridad y enfrentarte con una honestidad inquebrantable a las incómodas realidades que has estado evitando dentro de ti mismo a lo largo de toda tu vida —pero mantuviste esas cosas en el inconsciente por una razón.

Dan miedo. Son dolorosas. Son vergonzosas. Enfrentarlas puede parecer el fin del mundo. Sin embargo, solo sacándolas a la luz de la conciencia pueden verse plenamente, reconciliarse y sanarse.

El mundo entero es así. Los seres humanos, como colectivo, no podemos solucionar problemas que no vemos ni comprendemos con claridad.

Nuestros gobernantes dedican tanta energía a mantener operaciones de influencia, como la propaganda de los medios de comunicación, las operaciones psicológicas de Hollywood, la manipulación de algoritmos de Silicon Valley y el secretismo gubernamental, con el fin de obstaculizar nuestra visión clara y nuestra comprensión.

Pero ahora todo está saliendo a la luz. Cada vez se ve más.

Que las mentiras y las confusiones sigan desentrañándose. Que la verdad siga revelándose.


Del blog personal de

Rafael Poch-de-Feliu

viernes, 24 de octubre de 2025

El premio Quisling y la bancarrota moral del occidente imperial

 

      Historiador y docente colombiano.



Se llamaba Vidkun Abraham Lauritz Jonssøn Quisling [1887-1945] y fue un político noruego que pasó a la historia a raíz de la invasión nazi a su país de origen. Cuando eso sucedió, los ocupantes germanos se dieron a la tarea de crear un gobierno títere e incondicional a sus intereses a la cabeza del cual colocaron a Quisling


De izquierda a derecha: el noruego Vidkun Quisling sentado al lado de Heinrich Himmler, Josef Terboven y Nikolaus von Falkenhorst frente a oficiales de las Waffen-SS, el Ejército y la Fuerza Aérea en 1941.


     En estos días mucho se ha hablado sobre el Premio Nobel de la Paz (sic) que El Comité Noruego le asignó a la delincuente y prófuga de Venezuela María Corina Machado. Con toda razón, desde perspectivas críticas se ha recordado todas las infamias que rodean a la que ahora falsimedia occidental cataloga como “combatiente por la libertad”, “demócrata a carta cabal”, “luchadora incansable”, la “Juana de Arco de nuestro tiempo”, “Sor Teresa de Calcuta sin hábito de monja” y mil estulticias de índole similar.

Entre las múltiples infamias de la trayectoria de Corina Machado se recuerda que es una guarimbera mayor, golpista consumada, empleada a sueldo de los Estados Unidos, defensora incondicional y admiradora de tiempo completo de los principales genocidas de nuestro tiempo, los carniceros de Washington (Donald Trump) y Tel Aviv (Benjamín Netanyahu), entre otros atributos de su carácter y ADN gamberro y gansteril.

A todo ello, debe agregarse un hecho que sobresale y distingue la premiada, y que la convierte en un modelo de “vendepatria de primera línea”, difícil de emular por su abyección, servilismo y carácter cipayo. Por eso, el Comité del Nobel ha inaugurado en esta ocasión una versión mejorada del Premio Nobel de la Muerte (o de La Guerra, El Genocidio. La Agresión, El Golpismo…) al incorporar un elemento de índole nacional de Noruega, el que puede catalogarse como el Síndrome de Quisling.  En consecuencia, ahora nos encontramos con el Premio Quisling, que premia la traición, la felonía, la sumisión ante poderes imperiales, y cuyo símbolo representativo debe ser la de una figura arrodillada y postrada ante los amos del mundo, que chorrean sangre por todos sus poros.

Pero esto también revela un asunto que debe recalcarse, porque las cargas suelen estar al lado de la guarimbera con cara de “pacifista”, y no se enfatiza suficientemente que ese galardón, lleno de sangre y sufrimiento, dice mucho sobre el carácter moral de quienes lo entregan, que representa a Europa en particular y al Occidente imperial en general.

Quisling, el síndrome del traidor

Se llamaba Vidkun Abraham Lauritz Jonssøn Quisling [1887-1945] y fue un político noruego que pasó a la historia a raíz de la invasión nazi a su país de origen. Cuando eso sucedió, los ocupantes germanos se dieron a la tarea de crear un gobierno títere e incondicional a sus intereses a la cabeza del cual colocaron a Quisling como Ministro-Presidente, al servicio de los nazis, entre 1940 y 1945, luego de realizar un golpe de Estado. El golpe, con participación alemana, generó un gobierno fantoche, precedido por Quisling, que fue reconocido por Hitler el mismo día. Aunque tuvo algunas discrepancias al comienzo, el cipayo nórdico, luego de un viaje a Alemania, fue convertido en la pieza clave del gobierno colaboracionista. No se le dificultaba porque en la década de 1930 era un nazi convencido, tanto que le enviaba mensajes de saludo a Adolfo Hitler en el que le agradecía por haber salvado a Europa del “bolchevismo y la dominación judía”.

En ese puesto, Quisling se encargó de cumplir con todas las ordenes de los ocupantes alemanes, entre ellas las de matar a compatriotas suyos afiliados al Partido Comunista y de perseguir judíos a nombre de la pureza racial de Noruega. Para ello, prohibió el ingreso de Judíos a Noruega, reestableciendo una Ley de 1851 y envío a centenares de judíos a campos de concentración.

Tras la derrota alemana, Noruega fue liberada y Quisling fue juzgado y condenado a muerte. Fue ejecutado el 24 de octubre de 1945. Su régimen de “Pequeño Hitler” ha sido catalogado como la mezcla de un “dictador y un payaso”.

Durante toda la Segunda Guerra Mundial la palabra quisling fue usada como expresión abyecta de traidor, un calificativo insultante que uso por primera vez el periódico londinense The Times en abril de 1940, al afirmar que para “los escritores, la palabra Quisling es un regalo de los dioses. Si se les había ordenado inventar una nueva palabra para traidor… difícilmente habrían dado con una combinación más brillante de letras. Auditivamente logra sugerir algo resbaladizo a la vez que tortuoso”.​

De tal manera, los cinco HP (Honorables Parlamentarios, no se nos malinterprete) del Comité Noruego del Nobel no tuvieron que hacer mucho esfuerzo ni buscar con cuidado para encontrar el personaje que representa como ninguno en la historia del siglo XX la encarnación de la traición y del entreguismo, porque en su propia historia lo encuentran, como una aportación lingüística del noruego para el mundo, la de quisling. Y no tuvieron que indagar mucho para encontrar que la persona que mejor encarna la esencia traidora de quisling en nuestro tiempo es la burguesita venezolana que dirige guarimbas y que clama porque su país y nuestra Patria Grande sea invadida por los genocidas de Estados Unidos e Israel.

Quisling, en síntesis, es un término infame, que representa lo peor de la actuación de un político o de una persona en general ante un poder extranjero, arrodillarse, ser vendido e incondicional a los intereses de una potencia extranjera y ocupante. 

Por ello, esos HP de Noruega no se esforzaron demasiado para convertir el Premio Nobel de ahora en adelante en el Premio Quisling, cuya primera entrega se hizo a la guarimbera mayor María Corina Machado en 2025, algo que queda en la historia universal de la infamia e implica un baño de ignominia eterna para la decadente Europa.

Bancarrota moral del Occidente Imperial

Los sionistas llevan adelante el genocidio de los Palestinos y bombardean en forma criminal e inmisericorde a varios países (Yemen, Líbano, Siria, Qatar, Irán…), masacrando a miles de personas y los Estados Unidos asesina a humildes pescadores en aguas del Mar Caribe, que ellos siempre han concebido como su Mare Nostrum y parte esencial de su “Patio Trasero”. Esta realidad no existe para los HP del comité noruego del Premio Nobel de la Paz y por ello no existe ninguna mención ni reconocimiento de esos asesinatos que llevan a cabo dos Estados terroristas (Estados Unidos e Israel) con la participación estrecha de Europa, que proporciona armas, financiación y cobertura mediática y cultural a los genocidas de Israel.

Han decidido entregar el Premio Quisling, como era previsible, a una connotada guarimbera, para darle un barniz “humanitario” y seudo pacifista a la agresión contra Venezuela, que está en marcha, pero que ahora se renueva con miembros del Complejo Militar Industrial Gusano de Miami, empotrados en la Casa Blanca, a la cabeza del cual está un gánster y criminal de guerra nato, Marco Rubio. La infamia es todavía más cínica porque en el trasfondo se encuentran los miles de niños aplastados por las “bombas inteligentes” Made in USA y Alemania, y accionadas por los sionistas de Israel, o a los cientos de periodistas asesinados en Gaza, o a las miles de mujeres que a diario luchan por sobrevivir en medio de la criminal agresión o los médicos, profesores, activistas que tanto en Palestina como en otros lugares del mundo enfrentan y denuncian el genocidio.

Bajo una pretendida aureola pacifista, Europa, empezando por la Pérfida Albión (Inglaterra), lleva mucho tiempo apoyando a los guarimberos de Venezuela y por eso en 2024 se le concedió a María Corina Machado y a Edmundo González, candidato derrotado de los golpistas de ese país, el Premio Sájarov a la “Libertad de Conciencia” por parte del parlamento Europeo. Esto además es una reincidencia de vieja data, porque en 2017 se lo entregaron a la Asamblea Nacional de Venezuela, en ese momento controlada por la oposición guarimbera, en la que se incluían golpistas como Julio Borges, Leopoldo López y Antonio Ledezma.

Si se tiene en cuenta la catadura moral de un personaje como Corina Machado no deja de ser un chiste cruel de muy mala factura repetir el estribillo de los premios que cada cierto tiempo se concede a la “democrática oposición guarimbera de Venezuela”. En 2017 se dijo que “al otorgar este premio, defendemos las constituciones, las instituciones, la separación de los poderes. Esta es la base de la democracia”. Como siempre, el democracimetro occidental en acción dando lecciones al resto del mundo, mientras los europeos apoyan a golpistas y guarimberos. En 2024, se repitió el estribillo, cuando el parlamento Europeo sostuvo que Corina Machado y Urrutia «luchan para restaurar la libertad y la democracia frente a la injusticia». Y en 2025, se subió el listón de la vergüenza, cuando los HP del Comité del Premio Quisling sostuvieron que se lo concedían a Guarimba Machado, con una broma de muy mal gusto, y pretendida seriedad y carácter solemne: “por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos y por su lucha por lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”

Difícil decir tantas mentiras en tan pocas líneas por unos parlamentarios de Noruega que no tienen ni idea de dónde está localizada Venezuela y que se limitan a repetir el estribillo de las corporaciones de Falsimedia, desconociendo la injerencia imperialista de Estados Unidos y la Unión Europea, así como el robo sistemático y el saqueo del oro venezolano y de su petrolero desde Washington, Bruselas y Londres. Además, que gran autoridad moral de la Unión Europea y su supuesto apoyo a elecciones libres cuando reconocieron a un pelele como presidente de Venezuela, a Juan Guaidó, designado desde Estados Unidos, y quien nunca fue candidato en una elección presidencial. Esas son las lecciones europeas sobre “elecciones libres” que nuevamente nos brindan los patéticos y decadentes poderes de quinta categoría de la Europa contemporánea.

Los coparticipes del genocidio del pueblo palestino nuevamente nos vienen a dar lecciones de democracia, derechos humanos, libertades, justicia… cuando son los mismos que tienen untadas las manos de la sangre de los niños palestinos, de los periodistas de Gaza, de medio millón de asesinados por el régimen sionista. Esos mismos son los que ahora nos quieren dar lecciones a los latinoamericanos, y darle carta de credibilidad a golpistas, conspiradores, vendepatrias, guarimberos con lo que se untan todavía más las manos de sangre. Esta es la verdadera democracia de la Unión Europea, y su amo Estados Unidos, cuyo objetivo es democratizar la muerte, el dolor y el sufrimiento de los seres humanos del Sur Global, no importa donde se encuentren, en Palestina o en Venezuela.


INTERVENCIONISMO ABIERTO


La Jornada, octubre 16 de 2025.


Las palabras y acciones de “paz y concordia” de la Quisling del Patio Trasero

María Guarimba Machado no tiene hoja de vida sino de muerte y un extenso prontuario criminal de larga duración desde hace un cuarto de siglo cuando apoyó el golpe de 2002 contra el gobierno de Hugo Chávez. De ese momento en adelante ha sido una de las voces cantantes de la mal llamada “oposición civilista” en Venezuela, que tiene de todo menos de civilista. Es responsable directa del asesinato y linchamiento de decenas de venezolanos humildes, por el hecho de ser chavistas, por las guarimbas en 2014 y 2017, patrocinadas por Estados Unidos y los escuálidos. Desde hace décadas es financiada por los Estados Unidos, siendo una vasalla incondicional, hasta el punto de que cada cierto tiempo les implora a los amos imperiales de Estados Unidos que invadan a su propio país. Así lo hizo en febrero de 2019 cuando, bajo el paraguas de supuesta ayuda humanitaria se preparaba en Cúcuta la invasión de Venezuela, y ella mientras tanto pedía en la Asamblea Nacional que aprobara el ingreso de tropas extranjeras si no se permitía la entrada de la pretendida ayuda humanitaria.

Dado su carácter de la quisling del Patio Trasero opera con toda impunidad para promover su agenda de agresión de Estados Unidos e Israel contra la patria de Bolívar.

En los últimos meses ha renovado sus solicitudes a Donald Trump para que invada el país, y eso lo ha ratificado, con el descaro que genera la impunidad y el patrocinio de los poderes imperiales. Eso la ha llevado al extremo vergonzoso de aplaudir que venezolanos sean llevados a las cárceles de Bukele.  Al respecto afirmó que prefería ver a los migrantes que fueran capturados en Estados Unidos en cárceles de El Salvador y no en su país natal. Sostuvo que encarcelar a ciudadanos en las mazmorras de Bukele “es una propuesta muy poderosa que ha formulado en conjunto el presidente de El Salvador y el secretario de Estado”. Agregó, con mentalidad de carcelera y torturadora que a los migrantes les espera “no es la impunidad de regresar a Venezuela, sino la justicia más severa en los Estados Unidos o en un tercer país”.

Así, la flamante Premio Quisling, que supuestamente es una defensora de derechos humanos y promotora de la paz y la concordia, está de acuerdo con que poderes extranjeros, el del amo imperial y su lacayo Bukele, encarcelen, masacren, torturen y hasta asesinen a los migrantes originarios de Venezuela porque así lo han determinado en Estados Unidos, sin ningún tipo de juicio ni de prueba.

María Guarimba Machado al agradecer a Trump y dedicarle el premio Quisling confirma lo acertado de su nominación como traidora a la patria grande latinoamericana, porque lo hace en el mismo momento en que lo Estados Unidos masacra a quienes viajan en lanchas por el caribe y lleva a cabo un inusitado despliegue de portaviones, aviones de combate, tropas de asalto y 10 mil soldados, listos para invadir Venezuela o Colombia, al tiempo que el mismo Trump reconoce que la CIA adelanta acciones intervencionistas en la patria de Hugo Chávez.

Para que no quede duda de su nivel de entreguismo, al matarife de Washington le dijo: “¡Dedico este premio al sufrido pueblo de Venezuela y al presidente Trump por su decidido apoyo a nuestra causa!”. Vaya terrible oxímoron, porque si alguien es responsable del sufrimiento de los venezolanos es el poder imperialista, encarnado ahora por Trump, y que, para más inri, en estos instantes está matando a venezolanos, colombianos, ecuatorianos, trinitenses en aguas del caribe.

María Guarimba Machado confirma que se merece el Premio Quisling por su nivel de abyección, que la lleva al punto de agradecer al personaje que ordena bombardear lanchas de humildes pescadores, lo que indica que ella es cómplice, coparticipe y apologista de un crimen de guerra que viola las más elementales normas del Derecho Internacional y del Derecho de Gentes. Ella también está untada con la sangre de los 30 latinoamericanos que desde el 2 de septiembre han sido asesinados por Estados Unidos en el mar caribe en siete cobardes bombardeos a pequeñas lanchas.

Su carácter de “pacifista humanitaria” se evidencia también en la llamada telefónica y en el mensaje virtual que la flamante Premio Quisling le envío al Carnicero de Tel Aviv, a quien felicito efusivamente por “los logros de la guerra” contra Palestina. Entre esos grandes logros de tipo humanitario y enormes gestos de paz del matarife sionista se encuentran: el asesinado de 680 mil palestinos, de miles de niños, de 1600 trabajadores humanitarios, de 350 trabajadores de la ONU, la detención de 10 mil palestinos, lanzar explosivos en una cantidad equivalente a ocho de las bombas de Hiroshima, destruir el 90% de la franja de gaza, matar de hambre a miles de personas, arrasar con la infraestructura sanitaria y educativa de Gaza, utilizar fosforo blanco y otras sustancias prohibidas, adelantar una limpieza étnica de los palestinos, que en Cisjordania los colonos ocupantes estén matando a centenares de palestinos en los dos últimos años… Estos son solo algunos de los “grandes logros” de Benjamín Netanyahu, el genocida de Tel Aviv, y de la cúpula sionista de Israel, de los que además presume con toda la impunidad que le proporciona la cobertura de Estados Unidos y la Unión Europea, como lo hizo con desparpajo, al decir ante el Parlamento de Israel este 21 de octubre, en medio de un supuesto alto al fuego, que “Hamás sintió ayer nuestro poder, atacamos a Gaza con 153 toneladas de bombas”.

Este asesino es el mismo que días antes fue felicitado por María Guarimba Machado por sus grandes logros en la guerra y, además, fue felicitado por bombardear a Irán y a otros países, y de ser el impulsor de un “plan visionario” que contribuya a una paz justa y duradera en el oriente medio. Sí, claro, el mismo plan que quiere que se aplique en Venezuela, que no es otra cosa sino la imposición del dominio colonial y neocolonial y por eso ofrece, en caso de llegar a la Presidencia, a las multinacionales los minerales y riquezas naturales del país y la privatización de las grandes empresas. Esa es la paz que desea María Guarimba Machado, la misma de Israel y Estados Unidos, la de los sepulcros. Por ello, el carnicero Netanyahu la halagó por “expandir el círculo de la paz mundial”

Conclusión: La paz es la guerra, la muerte y la destrucción.

El comité noruego de HP al concederle el Premio Quisling a una guarimbera, golpista y declarada admiradora y empleada a sueldo de los genocidas de Estados Unidos e Israel ha ratificado de esta forma que vivimos en una época en la cual el capitalismo realmente existente ha entrado en la fase del brutalismo. Esa brutalidad absoluta la encarnan personajes de la catadura de Biden, Trump, Netanyahu y Guarimba Machado. Como dice el pensador africano Achille Mbembe:

“Bajo el brutalismo, el asesinato dejo de ser una excepción. […] La figura del asesino, del jefe, del sicario se metamorfosea a medida que los instintos de crueldad se liberan […]. La repugnancia por matar y el tabú del homicidio se están viendo erosionados. Los instintos antaño censurados se liberan. Las conductas de guerra se valorizan como tales y migran al terreno civil. La deshumanización se convierte en una práctica corriente […]. La ‘limpieza’ se transforma en programa. Deshacerse de individuos sin tener que dar cuenta a nadie es la norma, lo mismo que rematar a los heridos y matar a los prisioneros”.

Este brutalismo tiende a hacerse dominante y a constituir un nuevo sentido común en el capitalismo de nuestro tiempo y por ello ahora la muerte ahora se disfraza de amor a la vida, los actos de guerra se presentan como hechos de paz, los criminales aparecen como grandes hombres y mujeres que merecen ser reconocidos como luchadores de la libertad y la justicia, los genocidas claman porque les entreguen el Premio Nobel y lo alcanzan sin mucho esfuerzo, pues solo tienen que demostrar su instinto asesino y que están dispuestos a hacer lo que sea para alcanzar sus fines.




Allí se inscribe, justamente, el papel de María Guarimba Machado, que es presentada por falsimedia mundial y los intelectuales orgánicos del capitalismo realmente existente y del sionismo, como una mansa paloma que no quiebra un plato, porque “el brutalismo también funciona sobre la base de una desrealización tanto de los hechos como de sus efectos. La desrealización consiste en ocultar lo repugnante de la violencia y, en especial de la muerte en masa”. [Achile M bembe, Brutalismo, Paidos, Barcelona, 2022, pp. 36-37]. 

En este momento, cuando Israel masacra a miles de personas y Estados Unidos bombardea a pescadores en el mar Caribe ‒un territorio que forma parte entrañable de Venezuela y de Colombia‒, los HP del comité noruego del Nobel pretendieron taparse los ojos y mirar para otro lado, y de esa forma desconocer la carnicería que el imperialismo occidental lleva a cabo, y de la cual la decadente Europa es parte constitutiva. Como si durante los dos últimos años no se hubiera confirmado el genocidio por parte de Israel, al punto que instancias burocráticas e inútiles se vieron obligadas a reconocer el genocidio (como el Comité de Derechos Humanos de la ONU) y hasta otras piden la captura de Benjamin Netanyahu para ser juzgado como criminal de guerra, (la Corte Penal Internacional). Y el Premio Quisling es la constatación plena tanto del brutalismo como la decadencia moral del occidente imperial.


Fuente: Rebelión

miércoles, 13 de agosto de 2025

Trump contra todo el mundo

 

      Fue corresponsal de La Vanguardia en Moscú, Pekín y Berlín. Autor de varios libros; sobre el fin de la URSS, sobre la Rusia de Putin, sobre China, y un ensayo colectivo sobre la Alemania de la eurocrisis.



…Y Europa alentando una guerra contra Rusia que amenaza con convertirse en profecía autocumplida



     Trump ha impuesto tarifas del 50% a los productos indios y brasileños desde el 30 de julio. En la última cumbre de los Brics celebrada en Río de Janeiro los días 6 y 7 de julio, fueron esos dos países los que mayor énfasis hicieron en la inconveniencia de un enfrentamiento con Estados Unidos. Ahora resulta que son precisamente esos países lo que van a sufrir el peor maltrato de Trump. Es decir, el presidente incentiva la emancipación de los Brics más reticentes.


Última cumbre de los Brics, celebrada en Río de Janeiro los días 6 y 7 de julio.

Brasil e India encabezan el mayor castigo de la guerra comercial de Trump contra todo el mundo, imponiendo aranceles que van del 10% para los mejor parados hasta el 50%. En el caso de Brasil, Trump ha citado la “persecución” sufrida por el ex presidente Jair Bolsonaro, una especie de Trump a la brasileña, acusado de promover un golpe de estado tras perder las últimas elecciones. Es decir, no solo ha maltratado comercialmente a un gran país con creciente peso en el mundo, sino que le presiona como si fuera una república bananera al inmiscuirse directamente en sus asuntos internos, como si estuviéramos en los años sesenta del siglo pasado cuando Washington bendecía y patrocinaba a los generales golpistas brasileños.


Brasil e India encabezan el mayor castigo de la guerra comercial de Trump.

Respecto a India, diversos comentarios de Trump sugieren un propósito de intimidación, a fin de que, o bien ese país abandone el club de los Brics, o, como dice el analista Prabhat Patnaik, actúe en dicho club como un caballo de Troya estadounidense. “Ni siquiera se pretende que los países tomen partido por Estados Unidos en nombre de algún principio superior; se les intimida abierta y palpablemente para que sirvan a los intereses estratégicos del imperialismo a costa de sus propios intereses”, dice Patnaik.

(en: https://peoplesdemocracy.in/2025/0810_pd/imperialism-and-its-bullying-india).


Brasil e India encabezan el mayor castigo de la guerra comercial de Trump.

Sobre los Brics hay diversos puntos de vista. El pesimista señala que el club carece (¿todavía?) de una verdadera línea económica para ejecutar su emancipación del hegemonismo occidental en la que sus elites no estarían interesadas. A diferencia de los de China y en parte Rusia, los modelos económicos de India, Brasil y otros miembros de los Brics son puramente neoliberales. A falta de una “declaración de independencia” en su gobernanza económica, los Brics difícilmente pueden establecerse como alternativa de funcionamiento global. El punto de vista optimista, afirma que la emergencia de los Brics acabará colocando en un segundo plano a las Naciones Unidas, constituyéndose, de hecho, en las “verdaderas Naciones Unidas” formadas por el grupo mundial mayoritario, cuyas instituciones integradoras acabarán formando “una unidad en la que Estados Unidos no tendrá poder de veto, lo que transformará la dinámica de funcionamiento de la mayoría de las economías del mundo”, en palabras de Michael Hudson.

Ese es el contexto en el que Trump está impartiendo un cursillo acelerado a los Brics para que se independicen y diversifiquen su economía. ¿Cual es la lógica de incentivar a Brasil e India hacia la radicalización? Toda la industria que Estados Unidos ha deslocalizado hacia China y otros países baratos en mano de obra se ve amenazada ahora por los aranceles de Trump, sin que Estados Unidos tenga capacidad de fabricar esos productos por sí mismo. ¿Qué sentido tiene gravar a tus principales proveedores y a todos los que hacen posible que Estados Unidos viva de renta, gastando mucho más de lo que dispone?

Según Jefrey Sachs no hay estrategia alguna en todo eso. “Estados Unidos está jugando al poker, pero mal y con frecuentes faroles”, lo que puede conducir a la guerra. Se puede estar de acuerdo con esto. La tesis de Trump como elefante en la cacharrería o como hemos dicho en diversas ocasiones, “como el Boris Yeltsin de Estados Unidos” que queriendo hacer América grande de nuevo se lo carga todo, sigue siendo la más solvente, pero ¿cual es el motor que impulsa esta caótica y fullera partida de poker contra todo el mundo?




La clave está en la política interna de Estados Unidos, explica Einar Tangen, experto coreano-noruego del Instituto Teihe de Pekín. Sencillamente a Trump se le está desmoronando encima la barraca. Su política y coalición MEGA se resquebraja a marchas forzadas, así que de momento el tipo continua ganándose diariamente los titulares de los medios de comunicación (“Trump esto”, “Trump, lo otro…”), pero su gente le da la espalda cada vez más. Los neocons dominan su agenda de política exterior (si es que la tiene). Trump ejerce de mediador en una guerra de la que su país, su ejército, su complejo armamentístico y la CIA, son parte principal. Propone acuerdos y efectistas encuentros con Putin, mientras castiga a India por comprar petróleo ruso. Sus excesos generan una “crisis constitucional”, su base popular lo identifica cada vez mas como “otro de los corruptos y degenerados de Washington”, su política contra la emigración es un caótico postureo, y, sobre todo, el escándalo Epstein, pende sobre su cabeza seguramente con hilos que pueden manejarse desde Israel. El desmoronamiento de la barraca de Trump puede conducir a más guerra. Y los huérfanos europeos, aún más carentes de estrategia que su errático “papito” (en palabras del secretario general de la OTAN, Rutte), están en ello.


Encuentro entre Vladimir Putin y Donald Trump en junio de 2019.

En lo que llevamos de guerra en Ucrania, Europa no ha presentado ni una sola propuesta de paz, ni una sola vía diplomática para resolver el conflicto. La directora de su política exterior, Kaja Kallas, mantiene la línea de Borrell: “la Unión Europea quiere que Ucrania gane esta guerra”, y “haremos lo que sea para conseguirlo”. La Unión Europea habla de “victoria”, no de “paz”. Con esta posición mantenida desde 2022, la Unión Europea sigue ignorando, no solo la nueva situación geopolítica y las nuevas realidades militares en el frente derivadas del avance ruso, sino también las causas de la guerra, en primer lugar las ampliaciones de la UE / OTAN hacia las fronteras rusas y la intervención militar sobre todo de Estados Unidos e Inglaterra en ella.

En Kíev, y vestido de faena, el general alemán Christian Freunding, jefe del comité especial para Ucrania del ministerio de defensa germano, prometía en julio a Ucrania centenares de sistemas misiles alemanes de largo alcance (“una cifra de tres números”, dijo al canal alemán ZDF), “para atacar puntos de mando, bases aéreas y aviones en la retaguardia profunda rusa”. De esta forma, aunque carece de un plan para ello, la UE/OTAN se dirige, derecha, hacia una guerra con Rusia, con la región Norte/Báltico/Kaliningrado como primer escenario.

Los rusos siguen el juego de Trump, pero se fían bien poco de este personaje y se preparan para lo peor: se han retirado del acuerdo INF, sobre misiles de alcance intermedio y fabrican misiles hipersónicos “Oreshnik” en serie para su despliegue incluso en Bielorusia, a quince minutos de vuelo de la base americana de Ramstein, en Alemania. En Moscú se ve posible atacar empresas europeas que fabrican armas para Ucrania, no solo en Ucrania, sino en el territorio del país concernido, Francia, Alemania o Inglaterra, dijo el 22 de julio a la televisión rusa el influyente experto Dmitri Trenin.



Del blog personal de

Rafael Poch-de-Feliu

sábado, 5 de julio de 2025

Los ataques de Estados Unidos contra Irán aumentarán la proliferación de armas nucleares

 

 Por Vijay Prashad  
      Historiador, editor y periodista indio.


     El 21 de junio, Estados Unidos atacó tres lugares en Irán con su enorme fuerza militar: Fordow, Isfahán y Natanz, tres zonas donde Irán tiene sus instalaciones de energía nuclear. Cabe aclarar que las instalaciones de energía nuclear de Irán son legales y siguen siendo inspeccionadas y validadas por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).




Irán se unió al OIEA en 1958, poco después de la creación de la agencia de las Naciones Unidas. Ha sido miembro del OIEA desde entonces y ha seguido las líneas generales de las normas establecidas para el uso pacífico de la energía nuclear. A pesar de la inmensa presión ejercida sobre el OIEA por parte del Norte Global para que sancionara a Irán, los informes del OIEA han sido claros en cuanto a que Irán no ha violado las normas ni es un Estado con armas nucleares. Irán tampoco ha amenazado a Estados Unidos ni ha atacado a este país ni a sus activos. Al mismo tiempo, ninguna resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en virtud del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, permite a Estados Unidos atacar a Irán. Por lo tanto, Estados Unidos e Israel han violado el derecho internacional al llevar a cabo una guerra de agresión contra Irán.


De la sesión informativa del Pentágono después del ataque estadounidense – Secretario de Defensa de EE. UU.

Irán ha declarado que no hay contaminación nuclear en la zona de las instalaciones, lo que significa que Estados Unidos no pudo penetrar en estos centros altamente protegidos. Hasta el momento, la administración Trump parece poco dispuesta a ampliar esta campaña de bombardeos y a extender su guerra agresiva a las ciudades iraníes, como hizo la administración Bush en Irak.

Pero no hay garantía de que la guerra no se amplíe ni de que no vaya más allá de los ataques a las instalaciones nucleares. Si Irán no se rinde en las conversaciones previstas, Estados Unidos e Israel podrían bombardear Teherán e intentar asesinar a los líderes iraníes y derrocar al gobierno.

Tanto Estados Unidos como Israel han malinterpretado a Irán. La Encuesta Mundial de Valores muestra que los iraníes responden con claridad y en gran número a las preguntas que reflejan orgullo nacional: el 83 % afirmó estar orgulloso de su país y el 72 % afirmó estar dispuesto a luchar por él (en Estados Unidos, este último porcentaje es de tan solo el 59 %). En las manifestaciones anuales por la Revolución del 11 de febrero, una gran cantidad de personas asiste y marcha con entusiasmo. Los ataques contra Irán no han debilitado esta determinación, sino que parecen haberla fortalecido.

A pesar de los ataques, la gente ha salido a las calles para manifestar su ira y su determinación de luchar contra cualquiera que ataque a Irán y su soberanía. No será fácil para Estados Unidos e Israel desmantelar la República Islámica y llevar al poder a sus aliados, como Reza Pahlavi, descendiente del Sha de Irán, residente en Los Ángeles, Estados Unidos.

El alto nivel de patriotismo en Irán y la determinación del pueblo iraní frenarán el intento de Estados Unidos de invadir Irán (la población de Irán es de 90 millones, mientras que la de Irak es de 45 millones, y dado que Estados Unidos no pudo someter a Irak, es improbable que pueda someter a una población el doble de grande y muy joven, con una edad promedio de 33 años). Un bombardeo cobarde de Irán ya es una cosa, pero una invasión militar de Irán está fuera de discusión para países que simplemente no quieren enfrentar una resistencia vigorosa en todas las calles.

El mayor acicate para la proliferación de armas nucleares será este ataque contra Irán. La destrucción del Estado libio por parte de Estados Unidos y la OTAN (2011) y este ataque estadounidense-israelí contra Irán demuestran ahora a países como Corea del Norte la necesidad del escudo nuclear. De hecho, la negativa de Corea del Norte a desnuclearizar su aparato militar muestra a los países del Sur Global que, si quieren proteger su soberanía, construir un ejército convencional es insuficiente. Es probable que Irán se retire del Tratado de No Proliferación Nuclear (1968), cese su cooperación con el OIEA y construya un arma nuclear. Egipto, Arabia Saudita y Turquía probablemente seguirán este proceso y desestabilizarán totalmente Oriente Medio, mientras que Myanmar probablemente incrementará su cooperación con Corea del Norte para obtener misiles y un arma nuclear. Es un escudo lógico para los países que observan de cerca la violación de la soberanía de Irán, no porque posea un arma nuclear, sino porque no la posee.

Poco a poco, grupos cada vez más numerosos de personas han comenzado a salir a las calles, horrorizados por las implicaciones de este ataque hiperimperialista de Israel y luego de Estados Unidos. Grupos de todo el mundo han declarado que condenan estos ataques y afirman que la paz y el desarrollo son los deseos de los pueblos del mundo, no la guerra ni el atraso. No hay duda entre los pueblos del Sur Global de que este ataque de Israel y Estados Unidos no tiene nada que ver con la conducta de Irán, sino con los objetivos bélicos del Norte Global de dominar Asia Occidental.


Protesta contra las inversiones en empresas de armas nucleares.


Fuente: Globetrotter