Mostrando entradas con la etiqueta Plantas Fotovoltaicas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Plantas Fotovoltaicas. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de julio de 2025

Ricochet

 

 Por Antonio Turiel    
      Físico, matemático y experto en Energía del CSIC.


     Como seguramente sabrán si viven a este lado del Atlántico, el Gobierno de España fracasó recientemente en su intento de convalidar el decreto-ley de medidas urgentes para reforzar el sistema eléctrico. El decreto fue inicialmente aprobado por el Gobierno el 24 de junio, pero necesitaba ser convalidado por el Congreso en el plazo de un mes, y en la votación del pasado 22 de julio fue rechazado (y por tanto queda sin efecto). 

Se le ha dado mucha importancia a este decreto debido al sobresalto que causó el apagón general en España del pasado 28 de abril. Desde el Gobierno y desde las grandes compañías eléctricas se ha insistido en que este decreto era indispensable para evitar futuros apagones. En los últimos días, viendo que no habría una mayoría suficiente para la convalidación del decreto, las grandes eléctricas se prodigaron en declaraciones de todo tipo, inclusive diciendo que, de no aprobarse, se pondrían en riesgo inversiones por valor de 200.000 millones de euros.




Se ha hablado muchísimo sobre las motivaciones de carácter político de los partidos que han votado en contra, y se han agitado con gran aspaviento espantajos caros a los industrialistas, como asegurar que quienes se han opuesto son "negacionistas", "retardistas" o que "atentan contra la causa climática", dando por bueno el muy cuestionable argumento de que este modelo de la Renovable Eléctrica Industrial (REI) permite avanzar en la descarbonización, cosa muy discutible por muy buenas razones.










Pero es que encima, esas posiciones maximalistas de los industrialistas generan mayoritariamente el efecto contrario al que persiguen, reforzando la visceralidad de los que rechazan el REI.




En todo caso, yo quisiera dejar de lado esas consideraciones políticas y los dimes y diretes, y centrarme en las cuestiones más de carácter técnico. En particular, qué es lo que dice el decreto derogado y si realmente es tan grave su derogación. Y también, analizándolo, si se puede entender las causas de los partidos que han votado en contra (y a favor).




La primera observación que se puede hacer es que más que un decreto de medidas urgentes para evitar un apagón, lo que tenemos aquí es una ley ómnibus que regula muchos aspectos relacionados con el mercado eléctrico. Peor aún, las medidas que se proponen son muy dispares y algunas de ellas son bastante cuestionables. Se pueden clasificar las medidas en tres grandes bloques: medidas técnicas que efectivamente sí pueden ayudar a prevenir apagones, medidas dirigidas (aunque no se reconozca) a rescatar el sector renovable, y medidas dirigidas al fomento de la electrificación de la sociedad. Esta clasificación no es exhaustiva y así queda aún un buen puñado de medidas misceláneas que no se corresponden a estos tres tipos (incluyendo algunas muy importantes y positivas, como la extensión a 5 km la distancia para constituir comunidades energéticas), pero aún así los tres tipos definidos son el grueso de la norma.

Esto ya plantea una primera reflexión: si esta norma en vez de en forma de decreto-ley se hubiera planteado como una ley, habría dado lugar a la posibilidad de que se realizaran enmiendas a los apartados concretos que son más discutibles, y producir una ley acordada por la mayoría del Parlamento. Por supuesto que una ley tiene una tramitación lenta, pero parecería más lógico haber incluido en el decreto solo las normas de tenor más técnico (que, al tiempo, son las más urgentes) y que por tanto serían menos controvertidas, y dejar para la tramitación de una ley posterior todo lo demás. Con esta argucia de meterlo todo en el mismo decreto-ley y así intentar forzar un trágala al resto de partidos (una mala praxis legislativa por desgracia habitual en España, donde se abusa de los decretos-ley), al final lo que se ha conseguido es que se haya rechazado todo, tanto lo conveniente - y urgente - como lo discutible.

Dentro de las medidas de carácter más técnico, hay muchos aspectos regulación, de supervisión y de instalación de sistemas que dotarían a la red de transporte, que opera Red Eléctrica Española, de una mayor estabilidad y robustez. Sin entrar en el detalle de cada medida, lo que cabe preguntarse es quién pagaría todos esos sistemas que se tienen que instalar - a mi entender, parte de ellos son sistemas de planta, que deben acompañar a cada planta de generación y que por tanto deberían ser pagados por sus titulares.

En cuanto a las medidas de rescate, aparecen mezcladas con otras y a veces tienen una componente de carácter general y otra realmente pensada para favorecer (por no decir rescatar) al sector renovable. Conviene recordar que estamos viviendo, desde hace ya unos meses, un progresivo hundimiento y desinversión en energía renovable y sus derivados, no solo en España sino en el mundo, fruto del fracaso a estas alturas innegable del REI que tanto hemos discutido y sobre al que ahora no volveré. Lo que más se ha discutido estos días es la pérdida por caducidad de las concesiones de acceso a la red para los proyectos aún no acabados (los llamados hitos administrativos), con fechas de ejecución en varias fases y que el decreto ampliaba por tres a cinco años. Obviamente, la pérdida de estos derechos de conexión es un gran varapalo, pero no olvidemos que actualmente hay un exceso de capacidad de generación eléctrica en el estado español (130 GW de potencia instalada para un consumo medio de 26,5 GW) y que realmente ya no hay tanto negocio (y por eso los inversores llevan tiempo retrayéndose). Para mi son mucho más importantes otras medidas que claramente buscaban mejorar la rentabilidad de los proyectos renovables con argucias cuanto menos feas (como eximir en ciertos casos de las declaraciones de impacto ambiental, promover la utilidad pública que favorece expropiaciones forzosas, o dar ciertos privilegios de acceso a las instalaciones con baterías). Justamente, uno de los aspectos que probablemente va a ser el caballo de batalla de los próximos años va a ser el de las instalaciones híbridas, consistentes en renovables y bancos de baterías, que tanto servirán para generar electricidad como para almacenar y ayudar a regular la red. En realidad, dada la clara contracción del negocio de la producción renovable, muchas empresas del sector se están posicionando para dar un nuevo servicio, el de regulación de la red usando baterías. El problema de las baterías, además de sus elevados costes, es que no son generación de electricidad, no producen energía, sólo la gestionan, así que en realidad son más bien un coste. En ese sentido, el decreto abonaba el terreno para que se retribuyese de varias maneras este tipo de instalaciones, siendo el modelo de hibridación una de las fórmulas que más posibilidades ofrecía, tanto a través de ayudas y subvenciones como con un acceso ventajoso a la red.


Mina de lignito a cielo abierto en Nochten.

Otra de las medidas llamativas de rescate es la rebaja temporal y solo aplicable a 2025 de las horas mínimas de funcionamiento exigidas a las plantas fotovoltaicas para poder acceder al régimen de retribuciones que tienen. Esta medida busca compensar el hecho de que desde el 28 de abril se ha forzado una mayor generación con centrales de ciclo combinado para garantizar la estabilidad de la red, y en general el aumento de curtailments por necesidades técnicas. Con una red saturada de plantas fotovoltaicas, es imposible que todas las plantas puedan acceder al régimen de retribución, no ya este sino ningún año a partir de ahora, pero obviamente la esperanza del legislador es que muy rápidamente se instalen un montón de baterías y sistemas de estabilización y se puede conseguir producir más y más energía fotovoltaica. 

Por último, están todas las medidas pensadas para favorecer la electrificación de la sociedad, que en realidad son medidas pensadas para incrementar el consumo eléctrico. Recordemos que en España, al igual que en la Unión Europea, el consumo de electricidad lleva cayendo, con altibajos, desde 2008.




Estas medidas son las clásicas, incluyendo - cómo no - el fomento del coche eléctrico. Por supuesto, una perspectiva completamente alejada de la realidad social de España, y es que aún no han conseguido entender por qué el consumo de electricidad continúa estancado desde hace años en el 23% del consumo de energía final, y que, de hecho, en cifras absolutas sigue cayendo. Algún día, alguien debería plantear una auditoría del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima y hacer una reflexión crítica de por qué las previsiones están tan alejadas de la realidad.

El fracaso de la convalidación de este decreto supone que el negocio renovable en España se encuentra en una situación crítica. Entre los curtailments y la desinversión, se vivían momentos muy críticos; pero sin el balón de oxígeno del decreto, necesario para sobrevivir el tiempo suficiente para hacer las reconversiones necesarias, muchos proyectos echarán el cierre y hay el riesgo de que el goteo se convierta en desbandada, y la desbandada en pánico. El sector entero podría colapsar, causando un daño gigantesco a la imagen pública de la energía renovable, y por abuso de extensión, ay, a la lucha contra el Cambio Climático. Todo por haber apostado ciegamente por un modelo erróneo, el REI, ignorando los repetidos signos de que no estaba funcionando. El Gobierno de España intentará relanzar el decreto por otras vías, pero el tiempo se agota y el calendario estival no ayuda. Dependiendo del clima internacional, si no hay un cambio rápido, a la vuelta de vacaciones se puede vivir una auténtica debacle. Y entonces, todos esos industrialistas que nos hostigaron a los que avisábamos de que este modelo era insostenible, deberían de reflexionar si realmente no se han equivocado con su actitud. Y, ya puestos, podrían pedir perdón. Aunque lo más importante en ese momento será ver cómo recomponer los platos rotos y cómo plantear rápidamente un modelo de transición que, éste sí, funcione, porque lo necesitamos urgentemente.


Fuente: The Oil Crush

viernes, 7 de febrero de 2025

La otra cara de las energías renovables: "El mundo rural sigue siendo de segunda en España"

      

 Entrevista de Emilio Cabrera 
      Periodista en lavozdelsur.es y Comunicación Política.


No existe una gran diferencia entre un cuento de hadas y un discurso empresarial sobre el biogás, pasan cosas con la mierda pero al final de todo aparece inexorablemente un final feliz”


Francisco José Vaquero Robustillo, director de 'Vidas irrenovables', presenta este martes en Sevilla la película-documental sobre una problemática que se extiende por todo el país


Francisco J. Vaquero, autor de 'Vidas irrenovables', una película sobre el mundo rural.


     ¿Por qué un documental sobre el impacto de las energías renovables?

Es nuestra segunda película. Nosotros somos de un pueblo llamado Cabeza del Buey, en Badajoz, y decidimos que íbamos a hacer documentales ambientados en el mundo rural. Aunque más adelante salga una idea que no vaya por ahí. El primero fue sobre la ganadería y el segundo sobre esto porque empezamos a escuchar que todo este despliegue no se estaba llevando a cabo de la manera tan bonita que nos decían las instituciones.

Vimos que había un tema y se podía hacer un documental para denunciar cómo se estaba machacando al mundo rural con estas infraestructuras.

¿Qué es lo que más te ha sorprendido cuando has hablado con gente afectada directamente?

Posiblemente el desamparo, lo indefensos y solos que están ante las administraciones públicas. No están teniendo en cuenta a las formas de vida y a las personas que llevan conviviendo con la naturaliza en los entornos rurales desde hace siglos. Ahora a esas personas se les está machacando y están desamparadas. Tienen una sensación de que nadie les protege ni les escucha cuando los primeros en escucharlos tendrían que ser las administraciones públicas, porque están para servirnos y no para servir a los intereses de las grandes corporaciones.

¿Cómo se produce ese abandono de las administraciones en relación a las grandes empresas que se instalan? ¿Los afectados se encuentran una maraña burocrática imposible de desenredar?

Exactamente. Es uno 'o lo tomas, o lo tomas'. O bien por lo que te vienen dando, que es lo que decida la empresa, o si no quieres entrar en el juego hablan con la administración, se declara de utilidad pública y se lleva a cabo la expropiación. Aquí paz y después gloria sin tener en cuenta absolutamente nada de esas personas.

En muchos casos ni siquiera estas personas se enteran de que tienen un proyecto encima hasta que está la construcción casi realizada. Ni siquiera los ayuntamientos les informan.

¿Qué hacen los afectados cuando se ven con el proyecto encima?

Principalmente te ves con el proyecto encima cuando van instalado en monte público. Cuando es privado te tiene que llegar una carta, aunque sea de protección. En Galicia, con uno público, sale un caso en la película en el que se enteraron cuando las máquinas estaban haciendo todas las vías para llevar la maquinaría al monte.

Los afectados se leen rápidamente los estudios de impacto ambiental, ven los estudios de patrimonio e intentan comprobar si es legal todo lo que aparece o tiene ilegalidades. Si tiene ilegalidades hay que alegar y si se ha pasado el plazo hay que ir a la vía judicial. Al final los ciudadanos tienen que hacer un trabajo que deberían estar haciendo personas a las que pagamos.

¿Lo rural sigue siendo de segunda en España?

De segunda, de tercera y de cuarta. Va incluso más allá con la importancia que tiene el sector primario en España. Podríamos ser, no solamente autosuficientes en todo tipo de materia, tanto en ganadería como agricultura, sino que podríamos exportar y que fuera una industria bastante potente.

Las administraciones están actuando, desde que se empezó la política agraria común pagando a los agricultores y ganaderos para que no produjeran, de tal manera que lo que están haciendo es matar a los pueblos y al sector primario.


La película-documental versa sobre los problemas que muchos ciudadanos están viviendo con la instalación de las infraestructuras de multinacionales

En el documental hay testimonios que hablan de las grandes empresas del IBEX y la connivencia del Gobierno con ellas. ¿Qué hay detrás de la instalación de las energías renovables en España?

Pues debe haber muchas cosas y sabemos pocas. Lo que hay detrás supuestamente es una situación de emergencia climática. Pero hay que hacer las cosas con tranquilidad. Si hay una emergencia climática, destrozar el medioambiente para parar esa crisis no parece la solución más acertada. Creo que tiene que haber algo más. Para agilizar esos proyectos se utiliza dinero público y a las empresas les cuesta poco arriesgar, por no decir nada.

Se presentan a la subasta de los nodos de conexión y una vez que los tienen está subvencionado en gran parte. Es un negocio redondo. Te montan la infraestructura y lo que vayas produciendo es todo para ti. Al final creo que también hay mucho de especulación y aprovechar el momento como fue el ladrillo. Hay otras cosas que suelen salir en los debates de la película, pero es mejor que cada uno lo vea.

En la descripción de la película se puede leer que 'algo que venía para salvar el medioambiente y resurgir la vida de los pueblos, paradójicamente se está convirtiendo en todo lo contrario', ¿Cómo es posible esto?

Es posible no teniendo en cuenta absolutamente nada e instalando grandes infraestructuras industriales en entornos naturales, agrícolas o ganaderos sin tener en cuenta nada de esas actividades y del sector primario. Por ejemplo, instalando polígonos eólicos en zonas de un alto valor de biodiversidad donde existen especies de pájaros en peligro de extinción que además son importantes para el equilibrio de los ecosistemas.

O en zonas donde hay mucha densidad de murciélagos, que se dedican a controlar las plagas y entonces hay sitio. Es paradójico porque algo que viene a salvar lo que hace es destruir. Y con la agricultura y ganadería lo mismo. Si tenemos un problema de CO2, lo que mitiga eso es la fotosíntesis y, sin embargo, estamos destruyendo el campo de cultivo, que en su mayor parte del año se dedican a capturar carbono mediante esos cultivos para colocar hierros y una industria que no debería estar ahí.

¿Es posible la prosperidad económica y el respeto por el medio ambiente?

Sí, yo creo que totalmente. De hecho nuestros abuelos tuvieron una buena prosperidad económica y encima se levantaron después de un país que estaba hundido. Respetaban el medio ambiente totalmente. No creo que sea incompatible. Es incompatible con unos señores sin sensibilidad, a los que le da exactamente igual todo. Tanto desde las empresas como desde las instituciones. Legislan sobre algo que no tienen ni idea porque no han pisado un campo en su vida. Pero la gente de campo sí ha sido próspera y ha sabido cuidar y entender ese medio del que vivían.

¿La mitad sur del país vuelve a perder con todo esto?

Yo creo que pierde el país entero. No es una cuestión de mitad sur o norte. Hemos viajado mucho con la película y hay pocas comarcas en el país que estén libres de esto. Quizás La Rioja porque sí se legisló para poner un poco de coherencia y está habiendo menos proyectos allí.

¿Los proyectos medioambientales en la cultura están poco explorados o son poco mediáticos?

Hay muchos proyectos. Lo que no sé si los hay sobre la realidad de nuestro país porque es posible que se prefiera mirar para otro sitio. A lo mejor es más fácil denunciar algo que está a miles de kilómetros que lo que tenemos en casa. Hay proyectos de cine documental que denuncian estas cosas. Pero el lobby eléctrico quizás tenga mucho poder y hace que queden en segundo plano.

                                          Fuente: lavozdelsur.es