domingo, 6 de septiembre de 2026

Entre la espera y la esperanza: miles de personas migrantes en Ceuta aguardan para ser realojadas

 

 Por Jaime Cinca   
      Cronista y fotoperiodista. Miembro de @elsalto_and. Desde Ceuta.



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      Periodista freelance. Licenciada en Traducción e Interpretación por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Crónica desde Ceuta.


Decenas de menores varones continúan deambulando sin saber dónde alojarse y sin derecho a ninguna comida, mientras que mujeres, niñas y adolescentes están siendo alojadas por su situación de extrema vulnerabilidad


Unos chicos miran hacia el mar en el paseo cercano a playa Benítez. Fotografía de Jaime Cinca.


     La situación en Ceuta, después del cruce a nado de más de 80.000 personas procedentes de Marruecos por el Tarajal —de las que unas 70.000 ya habrían vuelto— continúa siendo de extrema complejidad. La gran mayoría de ellas, todavía sin una ubicación asignada por las autoridades, continúan durmiendo repartidas entre los diferentes campamentos improvisados y diseminados por diferentes espacios de la Ciudad Autónoma, como la playa del Trampolín, Loma Colmenar, las calles del barrio El Príncipe o el polígono del Tarajal, entre otros.

Decenas de menores varones continúan deambulando sin saber dónde alojarse y sin derecho a ninguna comida, mientras que mujeres, niñas y adolescentes están siendo alojadas por su situación de extrema vulnerabilidad ante las decenas de agresiones de diferente índole reportadas. Si bien se van habilitando nuevos espacios para intentar sacar a las personas de la calle, aún hay miles de ellas sin alternativa.

A partir de esta semana, está previsto que unas mil personas puedan ser alojadas en un nuevo campamento que se está habilitando en las inmediaciones del puerto, después de que el Ministerio de Transportes tomara el control —a pesar de la negativa de las autoridades locales—. La puesta en marcha de estas nuevas instalaciones en la zona oeste del puerto y al lado de unos depósitos para barcos que tomarán la forma de 40 carpas, ha despertado la ira de una pequeña parte de la población ceutí. Mientras, las personas en situación de calle intentan sobrevivir al día a día con la esperanza de poder ser trasladados.



Fotogalería de Jaime Cinca


Una vivienda con tres banderas, la española, la ceutí y la palestina.


Una persona sentada mira hacia Loma Colmenar, una de las zonas de mayor afluencia.


Vista general de la frontera y El Tarajal.


Una persona muestra sus heridas durante su estancia en Ceuta.


Playa de La Almadraba.


Zona de la playa de La Almadraba.


Carretera en la playa de La Almadraba cercana a El Tarajal y la frontera.


Dos personas en la playa del Trampolín sentadas junto al mar.


Vista general de la playa del Trampolín mientras un camión militar pasa por la carretera anexa.


Imagen de las personas en la playa del Trampolín.


Vista general de la playa del Trampolín desde la cuesta que lleva al Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).


Vista general de la playa del Trampolín desde la cuesta que lleva al Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).

Fuente: El Salto

Las torturas al doctor Abu Safiya evidencian las violaciones de derechos humanos en las cárceles de Israel

 


Organismo humanitarios y la ONU denuncian palizas sistemáticas al exdirector del hospital Kamal Adwan de Gaza


     Su foto, vestido con bata médica blanca, atravesando los escombros de lo que había sido su hospital en Gaza, convertido en ruinas por las bombas de Israel, dio la vuelta al mundo.


El Dr. Abu Safiya caminando por las ruinas del hospital Kamal Adwan.

El nombre de Hussam Abu Safiya, antiguo director del hospital Kamal Adwan, también resonó cuando se supo que había sido detenido por el ejército invasor y trasladado a una prisión conocida como el “Guantánamo israelí”.


El doctor Hussam Abu Safiya, director del hospital Kamal Adwan en el norte de Gaza

A principios de septiembre, su nombre vuelve a sonar.

El Centro Palestino para la Defensa de los Prisioneros ha vuelto a denunciar su situación en la cárcel, donde es sometido a palizas y torturas. En un mensaje difundido a través de su abogado, el que fuera médico principal de MedGlobal denuncia que ha sido golpeado en numerosas ocasiones por los guardias israelíes en diversas partes de su cuerpo, incluidas “zonas sensibles”, con puños, patadas, martillos y porras. Abu Safiya relata lesiones graves en el ojo izquierdo, la cabeza y el pecho, así como una privación del sueño sistemática mediante ruido continuo y altavoces durante la noche.


El Centro Palestino para la Defensa de los Prisioneros condena los continuos ataques israelíes contra el médico detenido Dr. Hussam Abu Safiya.

Según esta ONG dedicada a defender a los presos palestinos, las palizas y los abusos pretenden callarlo: “Están utilizando palizas y amenazas para presionarlo e impedir que hable sobre sus condiciones de detención y las violaciones a las que está sometido”. De hecho, los golpes y porrazos se producen casi siempre después de hablar con su abogado, según el relato del médico conocido a través de su letrado. Después de su detención en diciembre de 2024, Abu Safiya fue calificado por las fuerzas israelíes como “combatiente ilegal”, una clasificación utilizada para habitantes de Gaza que permite la detención indefinida sin juicios ni acusaciones formales.

La realidad de las cárceles israelíes

No se trata de un caso aislado, subrayan desde esta organización de derechos humanos, sino de “una realidad más amplia de la que forman parte los médicos y trabajadores sanitarios detenidos”, con testimonios recurrentes de palizas, inanición, negligencia médica, aislamiento y restricciones a la comunicación regular con sus familias y abogados.

En julio de este año, la Comisión Internacional Independiente de Investigación, dependiente de la ONU, exigió la liberación de Hussam Abu Safiya y alertó sobre las torturas recibidas en prisión. La comisión expresó mediante un comunicado su preocupación por posibles violaciones al derecho internacional. Las torturas cometidas por el personal israelí en las cárceles podrían constituir crímenes internacionales según expresó la comisión en un comunicado.

En julio, uno de los abogados de Abu Safiya declaró en la BBC que teme por la vida de su cliente, detenido sin cargos formales durante más de 20 meses. La última vez que lo visitó, tal como relata a la cadena británica, el médico estaba tan “brutalmente golpeado” que no pudo reconocerlo. “Estuvo a punto de perder el conocimiento varias veces”, dijo el abogado sobre su encuentro. En esa ocasión, cinco guardias de prisión lo atacaron con manos, porras y martillos después de una apelación ante el Tribunal Supremo de Jerusalén. 

La información recibida sobre el deterioro de las condiciones de reclusión del doctor Hussam Abu Safiya es realmente terrible. Nos alarman profundamente los informes de su abogado que indican que la vida del doctor corre peligro inminente en su detención ilegal continuada”, declaraba en julio Erika Guevara Rosas, directora general de Investigación, Incidencia, Política y Campañas de Amnistía Internacional.

Según explica esta organización, Abu Safiya permanece recluido sin cargos ni juicio en aplicación de la “cruel y abusiva” Ley de Combatientes Ilegales, que autoriza a las fuerzas armadas a emitir órdenes de detención que pueden prorrogarse indefinidamente contra cualquier persona de Gaza sospechosa de ser una amenaza para la seguridad del Estado o de participar en actividades hostiles, sobre la base de indicios clasificados y sin necesidad de presentar escrito de acusación.

El antiguo director del hospital Kamal Adwan se encuentra recluido en la cárcel de Rakevet, una sección subterránea del complejo penitenciario de Ayalon donde las personas detenidas, en su mayoría de la Franja de Gaza, “son sometidas a tortura y trato inhumano de forma sistemática”, sostienen desde Amnistía Internacional. Este centro de detención, cerrado en 1985 “por sus condiciones inhumanas”, volvió a abrirse durante el genocidio.

Médicos Sin Fronteras (MSF) mostró su “indignación” en un comunicado emitido a finales de julio por el trato que reciben los trabajadores sanitarios en las cárceles israelíes, la mayoría de ellos “detenidos en condiciones extremas, sin justificación ni motivo”. 

El doctor Mohammed Obeid, cirujano ortopédico miembro de MSF que operaba en el mismo hospital en el que trabajaba Abu Safiya, lleva detenido desde el 26 de octubre de 2024 “en condiciones muy difíciles y sin ningún contacto con su familia”. Según Healthcare Workers Watch, 95 trabajadores sanitarios palestinos continúan detenidos por las autoridades israelíes desde octubre de 2023.

“La práctica de detener arbitrariamente, torturar y maltratar al personal médico palestino en Israel es inaceptable. Durante demasiado tiempo, demasiados líderes mundiales han evitado condenar la actuación de Israel en Palestina. El silencio se ha convertido en complicidad”, sentencian desde Médicos Sin Fronteras.

Según la asociación de apoyo a presos Addameer, el total de presos políticos palestinos en Israel asciende a 9.400. De ellos, más de un tercio no ha sido juzgado y cumple prisión preventiva. Denuncian el abuso de la figura del “combatiente ilegal”, el corte de lazos familiares, condiciones extremas, torturas y palizas regulares.


Fuente:
El Salto

viernes, 4 de septiembre de 2026

Las sanciones de EEUU contra el colectivo digital italiano Autistici/Inventati llegan a Europa

 

 Por Pedro Castrillo   
      Política y cultura, desde Italia y desde abajo.


El Departamento del Tesoro de EEUU afirma que el colectivo, nacido de los centros sociales italianos, ofrece soporte digital a “células de Antifa y otros violentos extremistas ultraizquierdistas”


El presidente Donald Trump y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, conversan durante un receso en la cumbre del G7, el lunes 16 de junio de 2025, en Kananaskis, Alberta, Canadá.


     El pasado 26 de agosto, los Departamento de Estado y del Tesoro de EEUU anunciaban en sus webs la decisión de clasificar al colectivo Autistici/Inventati (A/I) como “organización terrorista global” (Specially Designated Global Terrorist), con la consiguiente aplicación de sanciones. El colectivo toscano, nacido en 2001 tras las experiencia de Indymedia Italia y el G8 de Génova, aloja actualmente alrededor de 20.000 cuentas de correo electrónico, 1.500 webs, 5.500 listas de correo y 10.000 blogs.


Autistici-Inventati

En su anuncio, el Departamento del Tesoro afirma que el colectivo italiano ofrece soporte digital a “células de Antifa [sic] y otros violentos extremistas ultraizquierdistas”, mientras que el Departamento de Estado ha justificado la acción considerando que “el grupo se ha convertido en nodo central de una campaña transnacional llevada a cabo por redes violentas y criminales de extrema izquierda para desestabilizar a EEUU y sus socios en toda Europa, el hemisferio occidental y más allá”.

En el mismo comunicado se citan los sabotajes al oleoducto transalpino TAL del pasado marzo y ataques a infraestructuras ferroviarias y energéticas alemanas, en los que las herramientas digitales de A/I habrían sido usadas por “los militantes para difundir información sobre los objetivos, así como manuales tácticos y técnicos, y comunicados respecto a los ataques”. Las acusaciones implican también a algunos grupos estadounidenses, como Rose City Antifa, Jane’s Revenge y “una célula anarquista” de Atlanta, quienes habrían utilizado los servicios de A/I, entre otras cosas, para difundir datos personales de agentes del ICE.

Junto con el colectivo italiano, los Departamentos de Estado y del Tesoro han incluido en la lista de entidades y personas proscritas como “terroristas” a otras dos organizaciones, vinculadas al colectivo A/I por ser usuarios de sus plataformas: la organización británica Palestine Action y la red filopalestina Masar Badil. No obstante, existe una diferencia fundamental en la acusación al colectivo Autistici/Inventati: a este no se le imputa acción alguna, simplemente el hecho de gestionar los servicios comunicativos utilizados por personas que, supuestamente, han cometido acciones “terroristas”.

El poder real de las sanciones

La orden ejecutiva esgrimida por los Departamentos de Estado y del Tesoro —cuya primera versión fue firmada por Bush Jr. pocos días después del 11-S—, establece el congelamiento de los bienes del grupo “terrorista” en cuestión que se encuentren en territorio estadounidense. Puesto que A/I no posee ninguno, la congelación es, de facto, un acto vacío. El efecto real se produce a posteriori, porque la orden ejecutiva prevé además la sanción de cualquier entidad estadounidense que dé cobertura, directa o indirectamente, al sujeto “terrorista”, incluyendo bancos, servicios de hosting, sistemas de pago, plataformas de donaciones o proveedores digitales de todo tipo. Normalmente ninguna de estas entidades espera a la sentencia para decidir qué hacer: cierran el grifo inmediatamente como precaución ante posibles consecuencias económicas o penales.

Así, a menos de 48 horas del anuncio resultaba ya imposible acceder a la web www.autistici.org, a pesar de que el Gobierno de EEUU hubiera dado hasta el 25 de septiembre a las entidades implicadas para adecuarse a las sanciones.

Según ha comunicado A/I, el bloqueo se debió a que el sistema DNS (Domain Name System), encargado de traducir el nombre de todas las webs y servicios de Internet al lenguaje numérico de los servidores, había dejado de funcionar. En otras palabras, el dominio “autistici.org” había perdido su significado digital. Por ese mismo motivo, quedaban bloqueadas también miles de cuentas de correo electrónico y otros servicios gestionados por el colectivo. Pocas horas después, Noblogs.org, la plataforma de blogging de A/I, quedaba expuesta a un problema de seguridad, obligando al colectivo a mantenerla temporalmente offline para resolver el problema.


NoBlogs.org

En medio de un torbellino de comunicaciones con usuarios, periodistas y abogados, A/I se puso manos a la obra para poner de nuevo en funcionamiento todos los servicios. A final del día, el servicio de correo era de nuevo accesible y la plataforma Noblogs.org estaba de nuevo en línea, si bien en modo de solo lectura. El colectivo informaba el domingo de que seguiría trabajando para recuperar el funcionamiento de todos los servicios.

Pero los efectos de las sanciones van más allá de Internet. El mismo viernes por la tarde, Banca Popolare Etica —la matriz italiana de la española Fiare— comunicaba al colectivo su intención de concluir su relación bancaria, por considerarla, en el actual contexto, excesivamente arriesgada. Quedaba así bloqueada la cuenta corriente del colectivo en la que se recogen las donaciones al grupo, única fuente de financiación del proyecto. La decisión fue inmediatamente criticada por miles de clientes del banco, que iniciaron una recogida de firmas para pedirle a la dirección que diese marcha atrás.

Por su parte, en un comunicado de prensa, el banco explicaba que, de mantener abierta la cuenta de A/I, “podría ser objeto de “sanciones secundarias”, que implican el cese de todos los servicios dependientes de intermediarios estadounidenses: esto derivaría en la imposibilidad para todos los clientes de Banca Etica de utilizar cualquier tarjeta de crédito o débito —que actualmente dependen del monopolio que ejercen de facto los operadores estadounidenses—, así como la imposibilidad de efectuar pagos en áreas no euro, para los cuales son necesarios intermediarios financieros casi siempre estadounidenses”.

Caza de brujas anti-antifascista

El ataque contra A/I, Palestine Action y Masar Badil representa el primer acto operativo de la campaña internacional lanzada por Marco Rubio en una cumbre celebrada en Washington el pasado julio contra el “terrorismo de izquierdas”, cuyo prólogo había sido la designación de “Antifa” como grupo terrorista en 2025. La invención de esta presunta organización —de la que no se conoce estructura, dirección, jerarquía, programa unitario ni sistema de pertenencia alguno— está funcionando como teorema para la construcción de un enemigo doméstico en EEUU, pero también a nivel internacional, gracias a la colaboración de los distintos partidos y organizaciones afines al trumpismo.

El objetivo declarado de la cumbre era la creación de una plataforma de cooperación represiva. Más concretamente, “ahogar el financiamiento del terrorismo político”, en palabras del multimillonario y secretario del Tesoro, Scott Bessent, encargado en aquella cita de ilustrar los planes de su Departamento para luchar contra “una de las principales amenazas para la seguridad de EEUU”. En ese contexto, algunas fuentes han señalado que en las últimas semanas el viceasistente de Trump, Sebastian Gorka, habría requerido informaciones sobre grupos de izquierdas a por lo menos veinte embajadas estadounidenses, incluida la italiana. Resulta lógico pensar que la actuación contra el colectivo A/I sea en parte consecuencia de dichos intercambios.

Se perfila así un ataque político, más que legal, contra el colectivo A/I. Consideremos el núcleo de las acusaciones del Departamento de Estado, esto es, que las herramientas digitales gestionadas por A/I están diseñadas específicamente para dar apoyo a supuestas organizaciones terroristas. Una acusación que cae por sí sola: sindicatos de base, asociaciones culturales, plataformas de vecinas y colectivos de todo tipo utilizan cotidianamente los servicios de A/I, sin haber recibido por parte del Estado italiano ninguna acusación de terrorismo. Y considerando el nivel creciente de represión política del Gobierno de Meloni, eso es mucho decir.

Dicha acusación resulta aún más ridícula considerando lo que declara el propio colectivo en sus términos de servicio, los cuales prohíben “utilizar los servicios para cualquier objetivo de tipo militar, incluida la difusión de informaciones o material didáctico relacionados con armas de fuego y relativas técnica de combate, guerra cibernética, desarrollo y producción de armas”.

Por otro lado, que la motivación para esta caza de brujas es ideológica lo indica el propio Departamento de Estado en sus declaraciones, cuando justifica las sanciones diciendo que “Autistici/Inventati se identifica a sí mismo como una organización ‘antifascista’ y ‘antimilitarista’, contraria al capitalismo” y que “ofrece sus servicios únicamente a individuos, colectivos y grupos que considera alineados con su ideología”. En otras palabras: el Gobierno de Trump ataca a A/I no por los servicios que ofrece en sí mismos —técnicamente muy parecidos a los de cualquier otro proveedor digital—, sino por sus motivaciones de fondo. De otra forma, el Departamento de Estado se habría apresurado a aplicar las mismas sanciones a Meta, por haber alojado, por ejemplo, la retransmisión en directo en Facebook de una masacre supremacista blanca, o a Google, puesto que una dirección de su servicio de correo electrónico difundió el manifiesto que reivindicaba esa misma masacre.


Supremacismo Blanco.

Por su parte, en un comunicado de prensa del 29 de agosto, el colectivo declaraba: “Rechazamos las acusaciones y reiteramos que nuestra actividad consiste en ofrecer herramientas de autodefensa digital e infraestructura para la libertad de comunicación. […] No nos pararemos y seguiremos haciendo lo que siempre hemos hecho, oponiéndonos con todos los medios a las falsas acusaciones construidas por una administración políticamente desesperada cuyo único objetivo es distraer a personas y medios de su propia violencia y deseo de guerra”.

Keep the Internet free!

Desde que se conoció la noticia de las sanciones a A/I, han sido innumerables las muestras de solidaridad hacia el colectivo digital, reflejo de lo mucho que su trabajo representa desde hace décadas para la actividad política, cultural y social cotidiana de infinidad de grupos, en Italia y el extranjero. Pero la fuerza de A/I no es solo material, también simbólica. En un momento histórico en que el sueño de la Internet libre parece enterrado, A/I representa una alternativa real, un modelo opuesto al de los gigantes tecnológicos, cuyo único objetivo es obtener beneficios y poder a partir del extractivismo de datos y la manipulación de la opinión pública.

En un cuarto de siglo, A/I ha contribuido a cambiar la forma de estar en red de una enorme colectividad, conservando la lección del viejo ”Do it yourself, become the media” (hazlo tú mismo/a, conviértete en el medio). Lo ha hecho no perfilando a sus usuarios en modo alguno, no construyendo un mercado que explota sus datos, defendiendo el anonimato y la privacidad, intentando, en suma, mantener espacios de comunicación libres y ajenos a las lógicas comerciales. Su lema “socializar saberes sin fundar poderes” describe perfectamente esa anomalía. Y es precisamente su autonomía, más que el hecho de que dé cobertura a uno u otro grupo, lo que hace políticamente significativo el ataque contra el colectivo. Y lo que hace necesario, hoy más que nunca, defender la alternativa que Autistici/Inventati representa.


Fuente:
El Salto