viernes, 29 de mayo de 2026

Subvenciones europeas financian empresas israelíes dedicadas a la “tecnología del genocidio”

 


Varias organizaciones aseguran que Europa facilita que empresas vinculadas al genocidio en Palestina operen en el mercado europeo


Una mujer sostiene un cartel en defensa del pueblo palestino y contra el genocidio gazatí.


     El Observatorio de Derechos Humanos y Empresas en el Mediterráneo, SUDS, NOVACT e Irídia – Centro para la Defensa de los Derechos Humanos acaban de publicar un nuevo informe que lleva como título Las puertas de entrada de la tecnología del genocidio en Europa en el que se explica cómo la arquitectura diversificada de la UE permite que empresas militares, de ciberseguridad, vigilancia, drones e inteligencia artificial vinculadas a la ocupación, el apartheid y el genocidio en Palestina accedan al mercado europeo y se beneficien de sus subvenciones.

El hecho de que el el Estado de Israel haya sido señalado por genocidio y crímenes de lesa humanidad contra la población palestina por parte de diferentes organismos internacionales no ha supuesto ningún escollo para que la UE continúe haciendo negocio con empresas israelíes que se dedican a la defensa y la tecnología.


El humo se eleva entre los escombros tras un ataque israelí en Tiro, en el sur del Líbano a finales de marzo de 2026.

De hecho ha sucedido todo lo contrario: “Ha experimentado un fuerte crecimiento desde octubre de 2023”, se denuncia en el informe.

Según el texto, “desde el inicio del genocidio, una de cada cinco empresas tecnológicas israelíes ha trasladado parte de sus operaciones fuera del país y 8.300 trabajadores especializados del sector de alta tecnología emigraron entre octubre de 2023 y julio de 2024”. Esto ha sido motivado por “las dificultades para conseguir capital en Israel, la creciente reticencia de la inversión extranjera, la cancelación de vuelos, las disrupciones industriales y la movilización de reservistas”; todo ha ello ha hecho que muchas de las empresas israelíes hayan tenido que buscar nuevos destinos desde los que operar. En el informe se identifican una veintena de empresas israelíes, entre las que se encuentran Israel Aerospace Industries, Elbit Systems, XTEND Defense, NextVision o Cyberbit o NSOG Group, esta última conocida por ser la empresa fabricante del software Pegasus. 

La UE, un destino estratégico para las empresas israelíes

Es en este contexto en el que hay que mirar hacia suelo europeo. Y es que los países europeos, tal y como se señala en la investigación, son un actor clave en la “expansión [de la industria armamentística y tecnológica israelí] mediante acuerdos de cooperación, financiación, contratación directa de empresas, ferias y marcos reguladores insuficientes”. Según las organizaciones que han elaborado el informe, “el 54% de los contratos de exportación de la industria militar de Israel firmados en 2024 fueron con países europeos, con un valor aproximado de 8.000 millones de dólares”.

Estas relaciones quedarían canalizadas a través de acuerdos con institutos tecnológicos o universidades, lo que permite, “enmascarar vínculos militares corporativos como cooperación científica”. Eso hace que fabricantes de armas o de tecnología de ciberseguridad como Elbit Systems o Israel Aerospace Industries “se estén beneficiando de subvenciones públicas europeas”. Otra de las vías de entrada de estas empresas es mediante “el uso de la ingeniería empresarial, como el rebranding o cambio de nombre para ocultar los vínculos con la empresa matriz, así como la compra y creación de sociedades europeas para canalizar ventas de material israelí dentro de la UE y, potencialmente, esquivar controles de exportación”, se puede leer en el informe.

Además de vulnerar los derechos fundamentales de la población palestina, estas operaciones traspasan el marco legal permitido por las mismas normas europeas; sin embargo, las empresas israelíes no encuentran obstáculos debido a las facilidades y la flexibilidad de esas mismas normas.

Alemania, Luxemburgo y Chipre, epicentro del negocio

Tres son los países puestos en el foco por las organizaciones que han elaborado el informe. Se trata de Alemania —epicentro del lobby militar israelí en Europa—, Luxemburgo y Chipre. Este último país, de hecho, “funciona como una plataforma de aterrizaje para empresas tecnológicas israelíes, al ofrecer proximidad geográfica con Israel, vuelos directos, facilidad logística, acceso al mercado de la UE, residencia europea para fundadores y trabajadores, libertad de movimiento de capitales, fiscalidad favorable y procesos ágiles de registro empresarial”. Luxemburgo, por su parte, “permite articular estructuras societarias, holdings y filiales que facilitan el acceso al mercado europeo” gracias a “un marco corporativo flexible, infraestructuras tecnológicas, estabilidad económica y especialización en ciberseguridad”.

En un contexto de rearme y securitización en Europa; y en un “contexto de débil supervisión pública, fragmentación normativa y falta de mecanismos de diligencia debida en materia de derechos humanos”, no es de extrañar que los países europeos abracen las relaciones con este tipo de empresas.


El plan ‘ReArm Europa’.

Además “la falta de un marco regulador efectivo dentro de la UE que supervise el desarrollo o la exportación de productos de vigilancia permite que estas empresas operen con un control mínimo e insuficiente, lo que ha favorecido su rápida proliferación”, se puede leer en el texto, donde también se pone el foco en Barcelona y califica a la ciudad condal como “hub tecnológico y de ciberseguridad”.

La capital catalana es la protagonista año tras año de congresos internacionales que actúan como plataforma de negocio para todas estas empresas. En este sentido, en el informe se destaca el rol de Fira de Barcelona, “que acoge de manera reiterada a empresas involucradas en el genocidio contra el pueblo palestino”.

Restricciones, control y transparencia

A partir de este análisis, las organizaciones proponen una serie de prácticas para cortar con estas dinámicas, como la introducción de cláusulas vinculantes en la contratación pública europea que excluyan a empresas implicadas en vulneraciones graves de los derechos humanos, la activación de mecanismos de verificación y control o el refuerzo del Reglamento 2021/821 del Parlamento Europeo, “que establece un régimen de control de las exportaciones, el corretaje, la asistencia técnica, el tránsito y la transferencia de productos de doble uso, para impedir exportaciones con riesgo de represión o vigilancia, armonizando criterios y evitando la elusión de controles”.

También se recomienda “la prohibición del desarrollo, la comercialización y el uso de software espía" o la adopción de “sanciones específicas contra Israel y las entidades implicadas”. Como llevan haciendo desde hace tiempo, se exige el embargo integral de armas al Estado de Israel, más transparencia y auditorías en los acuerdos tecnológicos y militares, y excluir de programas de subvenciones europeas a las empresas israelíes que estén implicadas en la violación de los derechos humanos, entre otras medidas.


Fuente: El Salto

miércoles, 27 de mayo de 2026

El brote de ébola más rápido jamás registrado golpea un Congo devastado por la guerra

 

      Periodista freelance. Licenciada en Traducción e Interpretación por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.


La nueva cepa Bundibugyo, para la que no existe vacuna, avanza en el este del país entre ataques armados, hospitales destruidos y graves recortes en ayuda humanitaria


El brote de ébola más rápido jamás registrado golpea un Congo devastado por la guerra.


     Hace apenas unos días, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertaba sobre una nueva cepa (Bundibugyo) de ébola para la que no hay vacuna y que ya se ha cobrado la vida de más de 220 personas en la República Democrática del Congo. También se han registrado casos en Uganda y en total se habla de casi un millar de personas que podrían estar contagiadas. Se trata del brote de ébola que ha avanzado más rápido desde que hay registros. Este martes, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguraba que la situación “empeorará antes de mejorar”. El contagio ya ha sido declarado emergencia de salud pública de importancia internacional (Pheic, por sus siglas en inglés).

La situación, hoy por hoy, es de descontrol, ya que se trata de un brote “extremadamente grave y difícil”, en palabras del director de la OMS. A pesar de los esfuerzos para llevar equipos sanitarios a la región afectada y el refuerzo de las medidas de contención para que la enfermedad no se continúe propagando, lo cierto es que aún no se puede hablar de un control efectivo del brote.

La Unión Africana (UA) ha prometido destinar casi 429 millones de euros para reforzar las medidas de respuesta en la región afectada por este nuevo brote, especialmente al este del país.

Organizaciones como Médicos Sin Fronteras (RSF) aseguran trabajar “a contrarreloj” para contener la epidemia y han desplegado nuevos efectivos tanto médicos como logísticos. “Solo en la provincia de Ituri, epicentro del actual brote, unos 50 trabajadores internacionales llegarán próximamente a las zonas afectadas para trabajar con unos 480 profesionales contratados localmente”, se puede leer en el último comunicado emitido por la ONG.


Brote de ébola en la República Democrática del Congo.

También se están enviado suministros y equipos médicos fundamentales procedentes de Europa y se está trabajando en las medidas de aislamiento, esenciales para la contención de la enfermedad.

Si bien es demasiado pronto para saber el alcance de la epidemia, la prioridad ahora es aislar a los casos confirmados y así proteger a la población y al personal sanitario. “Hay que reforzar las medidas de higiene, establecer sistemas de triaje y aumentar considerablemente el número de aislamientos”, insisten desde Oxfam. Desde World Vision, David Munkle, director de zona del programa de la Región Este de World Vision en la RDC, asegura que “hay cierta ansiedad e incertidumbre porque no sabemos realmente hasta dónde se ha extendido”. “El hecho de que haya llegado tan lejos [la cepa ha llegado hasta Kampala, en Uganda, y también a Goma y Bukavu, zonas que están a un par de días en coche desde el epicentro] es en sí mismo sorprendente. Se ha propagado, lo que significa que no sabemos cuántas personas más podrían enfermar en los próximos días”, recalca.


Richard Mbagaro, supervisor del campamento de Kigonze para desplazados internos, se dirige por megáfono a los residentes, instándolos a lavarse las manos con jabón o ceniza ante el creciente temor a la propagación del ébola, en Bunia (RDC).



Trabajadores de la Cruz Roja, con equipo de protección personal (EPP), caminan en formación mientras uno de ellos desinfecta el camino en el hospital general de referencia de Mongbwalu (República Democrática del Congo), antes de manipular el cuerpo de un niño fallecido por ébola.

En una zona fuertemente golpeada por el conflicto armado y unos servicios de salud mermados por la falta de inversión tanto local como internacional, este nuevo brote convive con enfermedades endémicas como la malaria, el cólera o el sarampión, entre otras.

Los recortes en ayuda humanitaria han pauperizado los sistemas de salud

La aparición y rápida propagación de este nuevo brote, sin embargo, no es algo casual, sino que se han dado una serie de circunstancias que han contribuido a la situación actual. Uno de los factores que ha propiciado la rápida expansión del virus tiene que ver con los recortes de fondos destinados a ayuda humanitaria, que ha provocado el deterioro de unos sistemas de salud ya de por sí muy vulnerables.

El empobrecimiento de la región, con miles de personas desplazadas y zonas de difícil acceso a causa de la violencia armada, sumado a la ausencia de una vacuna efectiva hacen que la situación sea crítica. En ese sentido, los recortes en ayuda humanitaria de los últimos meses han tenido un papel clave en la proliferación de este último brote. “Una de las diferencias entre este brote y el que hubo entre 2014 y 2016, o el de 2020, es la ausencia de recursos. Antes teníamos una buena financiación y donantes importantes como los británicos o los norteamericanos. La respuesta fue rápida y las cadenas de suministro estaban bien organizadas. Actualmente esto no es así. El material necesario para construir lugares de aislamiento temporales, para montar triajes, para suministrar agua limpia para la desinfección… Todo va muy lento, y los recursos son muy limitados”, explica para El Salto Manenji Mangudu, director de Oxfam en la República Democrática de Congo. Mandugu, originario de Zimbabue, estuvo en el último brote de ébola en la RDC y está actualmente trabajando en este nuevo episodio.

Munkle, sin embargo, considera que no hay que ligar necesariamente la aparición de esta cepa del ébola con los recortes en ayuda humanitaria, pero que sí hay que poner el foco en la respuesta de la comunidad internacional durante los próximos días. Insiste en que la OMS, de momento, no ha calificado el brote de “pandemia” y ve cierta esperanza en que esta situación ayude a poner el foco en la región y aumenten los fondos de ayuda para la población.

Tercera vez en la historia que aparece esta cepa

La cepa Bundibugyo es la tercera vez que aparece desde que hay registros; con lo cual, las autoridades sanitarias tanto locales como internacionales no cuentan con ningún tratamiento aprobado ni vacunas. El hecho de que se trate de una cepa prácticamente desconocida ha influido directamente en la rápida propagación. “Fue a finales de abril cuando tuvimos noticia de un paciente potencial, pero debido a que se trata de una cepa no reconocida, se hizo un mal diagnóstico. Esto ha provocado el aumento de las personas infectadas; porque no se consideró como ébola, en un principio”, explica David Munkle.

Una región remota azotada por el conflicto armado

La provincia de Ituri, al este del país y epicentro del brote, es una región remota severamente afectada por el conflicto armado. Allí, hay varios campos de personas desplazadas, algunos de gran tamaño, con importantes problemas de abastecimiento e infraestructuras. 

La violencia en la región hace que resulte muy complicado hacer llegar la ayuda necesaria para los y las afectadas y compromete la seguridad de los y las trabajadoras humanitarias en terreno.


Las FARDC recibiendo entrenamiento de combate, impartido por la MONUSCO, parte del programa de desarrollo de la capacidad operativa de las fuerzas armadas congoleñas, Kivu del Norte.

En las últimas semanas, la situación en Ituri se ha deteriorado aún más por los enfrentamientos entre grupos armados y el aumento de ataques contra población civil y núcleos desplazados.

Organizaciones humanitarias y agencias de Naciones Unidas llevan meses alertando de asesinatos, saqueos y bloqueos de carreteras que dificultan el acceso a amplias zonas de la provincia y comprometen tanto el suministro de ayuda como la seguridad del personal sobre el terreno. “Pedimos que se garantice el acceso a la ayuda humanitaria, que se respete y que se permita, porque es lo que está establecido en el derecho internacional humanitario”, exige Ricardo Pires, portavoz global de UNICEF. “Si hay un conflicto, los trabajadores humanitarios y los suministros vitales que necesitamos llevar a las comunidades deben llegar a ellas de manera segura, sin impedimentos y de forma continua. Eso es fundamental. Y ahora mismo estamos lejos de un escenario ideal en el que podamos trabajar sin problemas”.

El este de la RDC es una de las regiones más frágiles del mundo, ya al límite, devastado por el conflicto armado, el desplazamiento masivo de personas y los contínuos ataques de las milicias armadas a infraestructuras clave como hospitales o escuelas. Esto complica la gestión de la crisis. “El sistema de vigilancia [epidemiológico] no funcionaba [antes de la irrupción del brote]: la mayoría de los centros de salud de las aldeas han sido quemados. El personal ha huido por el conflicto, porque esta zona es frecuentada por grupos armados”, recuerda Manenji Mangudu, de Oxfam. Otra de las consecuencias de la violencia en la zona tiene que ver con el desplazamiento de sus habitantes: “si la población afectada tiene que irse por la violencia, esto supondrá el aumento de la propagación de la enfermedad. Podría ser devastador y se trata de un escenario muy negativo”, puntualiza Munkley.

Por su parte, Ricardo Pires insiste en la situación que atraviesa ya no solo la región —donde una de cada cuatro personas padece hambre—, sino el resto del mundo actualmente. “El mundo es un lugar mucho más complejo ahora mismo, con todas las crisis abiertas que tenemos, especialmente la de Oriente Medio, que afecta a las cadenas de suministro, la logística y la capacidad de las agencias para llegar rápidamente. La situación es mucho más complicada que en 2014, simplemente por el estado del mundo. Los sistemas de salud se han ido debilitando en las últimas décadas, hay más gente desplazada, más ataques a infraestructuras civiles como hospitales y escuelas, y una inversión crónica insuficiente en los servicios básicos. La RDC necesita mucho más apoyo de la comunidad internacional y de las Naciones Unidas para poder manejar esta crisis”, sentencia.

Munkley va más allá y habla del impacto que este brote puede tener en la economía de la región: “Si hay que confinar, esto tendrá un gran impacto en la población. La gente no puede permitirse quedarse en casa: tiene que salir y ganarse la vida. Esto puede impactar negativamente en miles de niños y familias. Por otro lado, si la gente hace vida normal, el riesgo de propagación aumenta”. Ante lo descrito, el director de zona de World Vision anticipa “más malnutrición” y la consecuente aparición y propagación de enfermedades como “el cólera, el tifus o la malaria”.

Fuente: El Salto

martes, 26 de mayo de 2026

El lucrativo negocio de la industria que levanta muros y vigila la circulación de personas

 

      Investigadora del Centre Delàs y de Bretxa Observatori de Fronteres.


Desde 1989 se han construido 74 muros fronterizos en el mundo, un mercado milmillonario al servicio del complejo militar-industrial con un objetivo: las personas migrantes y racializadas


El Muro – Fuente: Hillebrand Steve, U.S. Fish and Wildlife Service.


     Desde la caída del muro de Berlín en 1989 se han construido 74 muros fronterizos en todo el mundo. El último, el que acaba de iniciar Chile en su frontera con Bolivia este mismo año 2026. Esto significa que, en estos 37 años, de media se han construido anualmente dos muros fronterizos, mientras que en las dos décadas anteriores se levantaron seis.

Los muros y vallas no suelen instalarse sin otros elementos, sino que suelen ir acompañados de zanjas, concertinas, torres de vigilancia, cámaras, sensores de calor, de latidos del corazón y movimiento, drones, radares y todo tipo de tecnologías que conforman la infraestructura fronteriza. De este mercado se benefician mayoritariamente corporaciones históricamente vinculadas al Complejo Militar-Industrial, que han encontrado en los espacios fronterizos un nuevo lugar en el que volcar miedos e inseguridades sociales, con el fin de sumar un cuantioso beneficio a la ya lucrativa producción de armamento.

Así lo muestra la expectativa de mercado para la producción, instalación y mantenimiento de este tipo de infraestructuras, que ha aumentado en paralelo a los muros levantados en el mundo. Según señalan algunos estudios de mercado, se estima una tasa de crecimiento del sector de un 6,7% de 2026 a 2033, año en el que se calcula que el sector alcance beneficios de hasta 60.890 millones de dólares. Desde luego, con estas cifras de ganancias podemos hacernos una idea del beneficio económico que se consigue amurallando el mundo.

Las empresas de Estados Unidos concentraron los mayores beneficios en 2024, con unas ganancias aproximadas del 58,5% del total del mercado. No es de extrañar, cuando es el país con mayor gasto militar y con mayor conglomerado empresarial dedicado a la producción de armamento del mundo. Algunas de las empresas estadounidenses que se han sumado a este lucrativo negocio son Lockheed Martin Corporation, Raytheon Technologies Corporation, Northrop Grumman Corporation, General Dynamics Corporation. Algunas de ellas, también están obteniendo beneficios de la construcción del muro fronterizo con México, que Estados Unidos comenzó en los años noventa. La israelí Elbit Systems, como veremos, es también una de las empresas que más lucro obtiene de esta infraestructura fronteriza.

De nuevo, como ocurre con la producción de armamento, a las empresas de Estados Unidos le siguen las europeas en margen de beneficios. Es el caso de BAE Systems (Reino Unido), Airbus (varios países europeos), que produce el UAVs como el Flexrotor, empleado por Agencia Europea de Seguridad Marítima. Estos drones cada vez sustituyen más a las operaciones con agentes en el mar, lo que reduce las posibilidades de rescatar personas que transitan con medios precarios como balsas de goma. Además, Airbus fue una de las principales contratistas para la fabricación del muro levantado por Arabía Saudí en su frontera con Iraq, uno de los más completos y avanzados en cuanto a tecnología fronteriza se refiere, juntamente con empresas saudíes, como las constructoras Al-Rashid Trading & Contracting Company y la El-Seif Contracting Company.

En la UE también encontramos Thales (Francia), Rheinmetall (Alemania) o Saab (Suecia), de la que sabemos que algunos países como Colombia, Brasil, Chile, México y Argentina emplean su tecnología fronteriza. La italiana Leonardo fabrica diferentes sistemas tecnológicos de vigilancia, como sensores para “detectar, observar, supervisar y seguir los itinerarios migratorios en cada etapa”. En España se encuentra Indra Sistemas que provee tecnología para las vallas de Ceuta y Melilla.

Después de Estados Unidos y los países de la Unión Europea destaca el caso de Israel, que cuenta con reconocimiento a nivel mundial. Las empresas dedicadas al desarrollo y producción de tecnologías fronterizas con mayor beneficio son Controp Precision Technologies o Magal Security Systems. Israel Aerospace Industries (IAI) es conocida por ser la primera empresa en haber desarrollado un sistema integrado de control fronterizo que opera con IA. También encontramos a RAFAEL Advanced Defense y la citada Elbit Systems.

Elbites una de las empresas que más destaca en control fronterizo del mundo. Entre otros países, ha asesorado y conseguido contratos para proveer tecnología a Estados Unidos, Marruecos, Chipre y Colombia. También fabrica drones, financiados y producidos para la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex), a fin de reforzar la vigilancia fronteriza en aguas del Mediterráneo.

La decisión de levantar estas infraestructuras requiere expropiar tierras y desplazar comunidades. Así ocurre cada día en Cisjordania, cada vez más a menudo en Estados Unidos e incluso en Finlandia, que levanta desde 2022 la valla fronteriza con Rusia. Por tanto, se trata de una transformación radical del entorno, que divide comunidades y relaciones sociales que se establecen más allá del trazado fronterizo. A esto hay que sumarle el impacto medioambiental de las operaciones, con la erosión que produce del terreno, la destrucción de bosques y el impacto para la fauna que necesita moverse entre territorios.

A veces la infraestructura de control fronterizo se traslada al control de los cuerpos que transitan o han transitado. Para esto, se han diseñado tecnologías como la creada por la empresa Palantir Technologies, fundada en 2004, que trabaja con el gobierno de Estados Unidos y la OTAN. La empresa se ha dado a conocer por trasladar el trazado fronterizo al espacio de la vida cotidiana de las personas migrantes y racializadas de Estados Unidos, especialmente en Minnesota, el laboratorio de las políticas antiinmigración de Trump. Con los sistemas Immigration OS o la Aplicación Elite, Palantir ha facilitado a los agentes de la Immigration and Customs Enforcement (ICE, por sus siglas en inglés) su labor para dar caza y aterrorizar a estas personas. La empresa afirma haber crecido un 56% y haber ganado 4.475 millones de dólares en 2025 y, según sus propios datos, esperan llegar a ganar más de 7.000 en 2026.

Queda claro que existe un gran margen de negocio para los sistemas de terror y miedo que cada vez tienen más poder para seleccionar los cuerpos que tienen derecho a transitar, circular o, simplemente, permanecer.


Fuente: El Salto

domingo, 24 de mayo de 2026

La derrota de Trump en Irán

 

      Fue corresponsal de La Vanguardia en Moscú, Pekín y Berlín. Autor de varios libros; sobre el fin de la URSS, sobre la Rusia de Putin, sobre China, y un ensayo colectivo sobre la Alemania  de la eurocrisis.


Estados Unidos ha perdido la partida en Irán. No tiene opción de salida que no parezca una derrota


La derrota de Trump en Irán.


     En Irán estamos presenciando una derrota sin paliativos de Estados Unidos. Eso es algo que los estrategas y propagandistas imperiales comienzan a reconocer. El ideólogo neocón Robert Kagan mencionaba la semana pasada (en The Atlantic) “una derrota que no podrá repararse ni ignorarse. No habrá un regreso a la situación anterior a la guerra, decía.

En los últimos meses, el Presidente Trump ha fijado plazos para que Irán acepte sus condiciones en cinco ocasiones. Ha amenazado a Irán con la “edad de piedra” y con “arrasar una civilización”, pero no le han hecho caso. “No está claro si, detrás de su bravuconería, Trump comprende realmente la limitada naturaleza de sus opciones militares”, dice el columnista del Financial Times, Gideon Rachman (el 21/04/2026).


Un avión de combate de EEUU, en el portaaviones ‘USS Tripoli’, durante la operación militar Epic Fury contra Irán.

Lo de Irak también fue un desastre, pero lo de Irán es mucho peor. En Irak se venció militarmente y se derrocó al régimen, lo que inicialmente parecía una victoria, recuerden el “mission accomplished”(“misión cumplida”) proclamado por el iluso George W. Bush sobre la cubierta de un portaaviones antes de que se le incendiara aquella “victoria”. Pese a todo, las repercusiones internacionales de la catástrofe de Irak fueron limitadas. No hubo una crisis del petróleo, ni escasez de alimentos, ni interrupciones en las cadenas de suministro. Ahora el cierre del estrecho de Ormuz provoca todo eso. Convierte a Irán en un actor mundial clave. Su régimen no ha caído sino que más bien parece que se ha fortalecido.

Irán coloca manifiestamente a Estados Unidos y a Israel en el papel de desestabilizadores mundiales.

Sus aliados en el Golfo han descubierto que las bases y la protección americana les convierte en objetivo militar. Constatan la impotencia de su protector ante la evidencia de que están a merced de la destrucción total de sus economías. Y parece que están reaccionando. Turki al Faisal, un importante miembro de la familia real saudí que fue embajador en Estados Unidos e Inglaterra y dirigió los servicios de inteligencia saudíes, responsabiliza directamente a Israel de la guerra. Según el ex analista de la CIA Larry Johnson, “los chinos y los rusos están trabajando entre bastidores – utilizando a Pakistán como testaferro – para erigir una nueva arquitectura de seguridad en el Golfo Pérsico. El objetivo actual es convencer a Arabia Saudí y a Qatar de que rompan efectivamente sus lazos militares con EE.UU. y firmen un acuerdo estratégico que estará garantizado por Rusia y China. Si Arabia Saudí y Qatar se mantienen firmes en su prohibición de que EE.UU. utilice sus bases y su espacio aéreo para una nueva serie de ataques contra Irán, EE.UU. podría verse obligado a cancelar los ataques previstos”. Habrá que ver.

Los aliados asiáticos de Washington (Japón, Corea del Sur, taiwaneses y filipinos) ven su suministro energético en peligro. Cae necesariamente entre ellos la confianza hacia Estados Unidos. Todo eso sube las acciones de Rusia y China que llevan años proponiendo una nueva “arquitectura de seguridad colectiva” en el Golfo que sustituya al paraguas de defensa estadounidense centrado en el cerco a Irán.

En el fondo es lo mismo que en Europa: un cerco a Rusia en lugar de la arquitectura de seguridad colectiva que se prometió a la URSS de Gorbachov y que Rusia ha venido reclamando treinta años desde entonces.

La guerra de Irán no tiene salida para Trump.

Si ataca con aún mayor fuerza, restando aun más capacidades al frente ucraniano y trasladando al Golfo Pérsico aún más fuerzas militares destacadas en la contención a China en Asia Oriental, lo más probable es que la respuesta de Irán sea aún más dañina para las economías del Golfo y la economía mundial.

Sin electricidad y agua, los países del Golfo son países muertos. En esos países la mitad del año no se puede vivir sin aire acondicionado y si se destruyen las plantas de desalinización no hay recursos hídricos disponibles. Un cable de la CIA fechado en Riad y divulgado en 2008 por Wikileaks estimaba que en caso de destrucción por Irán de la planta desalinizadora que abastece de agua a la capital saudí (7 millones de habitantes, 20% de la población total del reino) la ciudad “debería ser evacuada en una semana”. Irán también es un país muy seco, pero la situación climática e hídrica allí es muy diferente. Todavía ahora, en primavera, las fotos de Teheran permiten ver una cadena montañosa nevada detrás de la ciudad. Cualquier cosa que Estados Unidos haga contra Irán, Teheran la puede devolver con mayor efecto, porque tiene el control de la escalada.

El país ha sufrido mucho. A 8 de abril registraba 3540 muertos, de ellos 1616 civiles y 244 niños, con trescientas instalaciones sanitarias dañadas solo en Teheran, 760 escuelas y 46.000 edificios. Pero, según estimaciones de la CIA, se conserva un gran stock de misiles, así como la capacidad de producirlos y lanzarlos en instalaciones subterráneas (Ver: U.S. Intelligence Shows Iran Retains Substantial Missile Capabilities – The New York Times). Las derrotas de Estados Unidos en Vietnam y Afganistán no tuvieron las consecuencias que tendrá la derrota en Irán. Porque el contexto mundial ha cambiado.

En los últimos 35 años hemos presenciado una sucesión de guerras continuas, todas ellas cosechando desastres con una factura humana monstruosa y bien conocida. (ahí están las cifras del estudio “Cost of Wars” de la Universidad Brown de Estados Unidos, particularmente recomendable.Costs of War | Brown University)

El motivo fundamental de esos desastres fue la creencia de Washington de que, concluida la guerra fría, su mundo bipolar y la autodisolución de la URSS, Estados Unidos era la única superpotencia. Así que podía dictar su voluntad e ignorar los intereses de los demás. Eso les llevó a cometer un error detrás de otro. En los últimos cuatro años esto se ha acelerado y evidenciado con tres errores de cálculo.


Donald Trump, durante la cumbre de la OTAN celebrada en La Haya en junio de 2025.

-El primero fue el de Rusia. Se creía que provocando la invasión de Ucrania, Moscú sufriría una “derrota estratégica” y una debacle económica como resultado de las sanciones y de un aislamiento internacional que se daba como seguro.

-El segundo fue creer que las barreras y sanciones comerciales y tecnológicas contra China doblegarían a Pekín.

-El tercero es lo que estamos viendo ahora con Irán.

Estos tres errores están unidos por la misma voluntad de contener e impedir militarmente la emergencia de un mundo multipolar, es decir basado en la interacción de las potencias y el multilateralismo, que ya es una realidad que no se puede soslayar y que es incompatible con el hegemonismo. Como dice el especialista en Irán Tirsa Parsí, “el peligro para Estados Unidos es continuar manteniendo una estrategia diseñada para un mundo que ya no existe”.

Rusia, China e Irán no son aliados pero están unidos por el vector de la integración euroasiática. Son eslabones de una misma cadena con motor chino que cambia por completo la correlación de fuerzas mundial y que acabará dando lugar a un nuevo sistema de gobernanza internacional. Y eso, en Occidente, se vive como una amenaza cuando lo único que exige es una adaptación que reconozca la nueva realidad de que el hegemonismo ya no funciona. En eso hay cierta analogía con el fin de los imperios coloniales europeos tras la Segunda Guerra Mundial. El mundo había cambiado, el colonialismo ya no funcionaba, pero hasta que las metrópolis coloniales se dieron cuenta y pusieron en marcha una nueva estrategia conjunta de dominio que acabó concretándose en la Unión Europea, se derramó mucha sangre.

Ahora estamos en algo parecido, con la diferencia de que la presión del cambio global del capitalismo antropocéntrico no nos deja mucho tiempo para evitar un desastre planetario y que la situación de la capacidad de destrucción masiva y sus riesgos ha aumentado considerablemente.

Ocho de las nueve potencias nucleares (todas menos China) están hoy directamente implicadas en guerra o son partícipes en tensiones militares. Israel contra Irán, que es un estado cuasi nuclear. Estados Unidos contra Rusia en Ucrania y contra Irán. Rusia con Ucrania y con la OTAN. Corea del Norte, ayudando con tropasa Rusia y combatiendo en la región de Kursk el año pasado. India en tensión con incidentes militares con Paquistán, recientemente. Paquistán, con India y con Afganistán. Francia e Inglaterra, contra Rusia vía el “proxy” ucraniano y con Irán, colaborando en la defensa de Israel y su genocidio.

Comparado con esto la situación de la guerra fría era un juego de niños. Ahora los peligros se han multiplicado. En los ochenta los euromisiles sacaron a los europeos a la calle. Hoy a los alemanes, y a los europeos en general, se les está llevando de la oreja a la guerra Este año la guerra podría extenderse en Europa – Rafael Poch de Feliu y no se mueve nadie… Que Estados Unidos esté perdiendo la partida en Irán no es una mala noticia, pero en absoluto suscita tranquilidad.


Del blog personal de

Rafael Poch-de-Feliu