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lunes, 30 de marzo de 2026

Paciencia (o debilidad) rusa, implicación europea

 

      Fue corresponsal de La Vanguardia en Moscú, Pekín y Berlín. Autor de varios libros; sobre el fin de la URSS, sobre la Rusia de Putin, sobre China, y un ensayo colectivo sobre la Alemania  de la eurocrisis.


El centro de mando del operativo americano contra Irán está en Ramstein (Alemania). Los bombarderos de Estados Unidos despegan para sus misiones de Fairford (Inglaterra). Las operaciones de reabastecimiento tienen base en Aviano (Italia) y Le Tubé (Francia). La base de Lajes, en Azores (Portugal), es etapa importante de la logística militar transatlántica y los aviones espía operan desde la base cretense de Souda (Grecia) y Akrotiri (Chipre), desde donde ya se colaboraba de la forma más activa en la masacre de Gaza


Europa, vasalla de Trump.

     Últimamente se recrudecen los ataques ucranianos a Rusia. Entre el 9 y el 15 de marzo seis regiones del país, incluidas las de Moscú y Leningrado, así como la Rusia meridional, la ribera del Volga, Cáucaso del norte y la región noroccidental, fueron atacadas con drones. En marzo Ucrania ha atacado las tres principales infraestructuras exportadoras de crudo ruso, los puertos de: Novorosisk en el Mar Negro, y Primorsk y Ust-Luga en el Báltico. Estos ataques han mermado alrededor del 40% la capacidad exportadora rusa de petróleo, según una estimación de la agencia Reuters, que no ofrece una estimación sobre la duración de tal merma. Se suceden también los ataques a buques mercantes rusos, o buques extranjeros que transportan materias primas rusas. Desde el 8 de enero se contabilizan nueve casos conocidos de ataques con drones, detenciones o inspecciones de esos barcos, todas ellas ilegales y consideradas actos de piratería.

Los medios de comunicación europeos informan muy poco sobre víctimas civiles rusas en estos ataques, por lo menos en comparación con los efectos de los ataques rusos a instalaciones ucranianas, pero en Rusia el flujo informativo a este respecto es extenso y diario. En la última semana de marzo se han contabilizado 133 civiles muertos en Rusia en ataques ucranianos, según informes oficiales rusos. Es opinión común entre los analistas y comentaristas rusos que todos esos ataques se están realizando con la complicidad y a veces en estrecha colaboración con las agencias de seguridad y los militares europeos, especialmente ingleses. Los aviones y drones espía americanos y británicos sobrevuelan rutinariamente el Mar Negro, el Báltico y los alrededores de la Rusia del Norte ofreciendo toda la información a tiempo real a Ucrania para seleccionar y golpear objetivos en Rusia.

En Moscú hay un murmullo de descontento porque el Kremlin no responde a estos ataques. Habría que derribar esos drones y esos aviones, se propone. Habría que ayudar a Irán activamente y responder a los occidentales con la misma moneda, se dice. En algunos programas de televisión, sin citar el nombre del Presidente, se ha reprochado directamente a la máxima autoridad por pusilánime. La falta de respuesta da una imagen de debilidad y anima a los enemigos del país a continuar e incrementar los ataques, se dice.

Europa está plenamente implicada en todo esto. “El mes pasado suministramos a Ucrania 3500 drones, 18.000 proyectiles de artillería y tres millones de cartuchos”, declaraba el 16 de marzo a The Guardian el ministro de defensa inglés, John Healey. Suecos, franceses, británicos y bálticos participan en el acoso y marcaje de los barcos cargueros. Los militares ingleses acaban de ser autorizados a abordar buques rusos. Hay contratos en marcha para producir armas ucranianas en naciones europeas, entre ellas España. Los drones contra puertos rusos en el Báltico han sobrevolado en su ruta espacio aéreo de la OTAN, Letonia y Estonia, vigilado por ejércitos europeos, incluido el español. Al mismo tiempo hay conexiones manifiestas entre el frente ucraniano y el de la guerra contra Irán.

El centro de mando del operativo americano contra Irán está en Ramstein (Alemania). Los bombarderos de Estados Unidos despegan para sus misiones de Fairford (Inglaterra). Las operaciones de reabastecimiento tienen base en Aviano (Italia) y Le Tubé (Francia). La base de Lajes, en Azores (Portugal), es etapa importante de la logística militar transatlántica y los aviones espía operan desde la base cretense de Souda (Grecia) y Akrotiri (Chipre), desde donde ya se colaboraba de la forma más activa en la masacre de Gaza. El primer ministro británico Keir Starmer dice que la acción de los bombarderos que parten de su territorio es “defensiva”, el canciller alemán Fridrich Merz dice que no tiene más remedio que permitir las operaciones americanas en suelo alemán a causa de los acuerdos suscritos con Washington, pero que esa no es su guerra y el ministro de defensa francés afirma que “un avión de reabastecimiento es una gasolinera, no un avión de combate”. De todo esto se habla diariamente en los medios rusos.

Irán suministró en su día drones a Rusia, que al parecer ésta ha perfeccionado y sofisticado, y ahora Rusia está devolviendo el favor con un flujo de suministros a través del Mar Caspio. El 18 de marzo Israel atacó las infraestructuras de ese flujo en la ciudad portuaria iraní de Bandar Anzali, en la costa meridional del Caspio. El informe israelí mencionó que “se destruyeron decenas de buques», así como “el puesto de mando central de la Armada iraní y las infraestructuras utilizadas para la reparación y el mantenimiento de buques militares”. Moscú desmintió los informes de que en el ataque también habían sido destruidos barcos de transporte rusos y el portavoz del Kremlin Dmitri Pskov declaró que la ampliación del conflicto al mar Caspio sería “extremadamente negativo”. Por su parte, la portavoz de exteriores rusa, María Zajárova amenazó con “medidas políticas y diplomáticas” por los ataques e inspecciones de buques rusos o que transporten mercancías rusas…

Todo esto sabe a muy poco a los críticos con la pusilanimidad de Putin, que mantiene relaciones fluidas con Netanyahu, con quien ha hablado por teléfono regularmente en los últimos meses. El Kremlin mantiene el más que ambiguo juego negociador de Trump, marginando al Ministerio de Exteriores en la operación. De momento ese marco no ha cosechado ningún resultado, por lo que crece la irritación acerca de todo ello. Muchos se preguntan qué debería todavía ocurrir para que el Kremlin adopte medidas militares parejas a las que está sufriendo, contra países europeos, y muy especialmente contra Inglaterra.

No está claro si tras esta falta de respuesta del Kremlin hay un calculo prudente y astuto de que de todas formas el tiempo trabaja a su favor, o si se trata de una expresión de pura debilidad rusa.


Del blog personal de

Rafael Poch-de-Feliu

viernes, 16 de enero de 2026

En la Unión Europea ya rige una ley marcial no declarada


    Por Norbert Häring   
     Escritor de negocios alemán y autor de varios libros de divulgación económica. Escribe para el diario económico Handelsblatt.


La condena de la UE contra los periodistas críticos se remonta a una decisión tomada en la cumbre de la OTAN de 2023


     6 de enero de 2026 | La «Agenda Estratégica» de la UE de 2024 contiene una declaración de guerra contra los periodistas críticos con la UE y la OTAN que casi nadie ha notado. Con esta agenda, el Consejo de la UE aplicó fielmente las directrices de la cumbre de la OTAN celebrada en Vilnius en 2023. El resultado son sanciones drásticas contra periodistas como Hüseyin Doğru, Alina Lipp, Thomas Röper y Jacques Baud.

Los gobiernos de la OTAN anunciaron en su cumbre de Vilnius de 2023 que cooperarían con la UE en sus esfuerzos redoblados por desarrollar la resiliencia social (también conocida como capacidad bélica), especialmente en lo que respecta a la lucha contra la desinformación:

«A medida que intensificamos nuestros esfuerzos para desarrollar la resiliencia, seguiremos colaborando con nuestros socios que realizan esfuerzos similares, en particular con la Unión Europea. (…) Seguiremos luchando contra la desinformación y la información errónea, entre otras cosas mediante una comunicación estratégica positiva y eficaz (es decir mediante propaganda. Nota del autor). También seguiremos apoyando a nuestros socios en el fortalecimiento de su resiliencia frente a los retos híbridos».

Esto puede interpretarse como un reconocimiento de que la OTAN está detrás de la lucha contra la llamada desinformación. No es casualidad que Bruselas sea la capital tanto de la UE como de la OTAN. Y así fue como la UE, con su «Agenda Estratégica 2024-2029» anunciada en junio de 2024, se embarcó de lleno en la carrera armamentística. Debido a una nueva «realidad geopolítica», el Consejo de la UE promete (a la OTAN) «reforzar la resiliencia (de la UE) en el marco de un enfoque que abarque todos los peligros y toda la sociedad», prestando especial atención a la resiliencia social y democrática. El razonamiento y la elección de palabras se asemejan mucho a los que se encuentran en las declaraciones de la OTAN sobre el tema de la resiliencia.


Agenda Estratégica 2024-2029.

En esta «agenda estratégica», el Consejo de la UE califica sumariamente como intento de desestabilización todo lo que entra dentro de una definición muy amplia de «desinformación». La «siembra de la división» se menciona en el mismo contexto que el terrorismo y el extremismo violento:

«Reforzaremos nuestra resiliencia democrática, entre otras cosas, (…) defendiéndonos de los intentos de desestabilización, incluidos la desinformación y el discurso de odio. (…) Contrarrestaremos los intentos de sembrar la división, la radicalización, el terrorismo y el extremismo violento».


'No estamos en guerra, pero tampoco estamos en paz', afirma el Canciller alemán Friedrich Merz.

De hecho, la UE declara así enemigos del Estado a los críticos del Gobierno y de la OTAN.

Los medios de comunicación no tomaron nota de ello. Y tampoco debían hacerlo. Mi advertencia de entonces sobre esta declaración de guerra de la UE a los publicistas críticos se haría realidad muy pronto y de forma muy drástica. Los publicistas que atacan la narrativa estratégica de la OTAN y la UE en lo que respecta a Ucrania y, en el caso de Doğru, también en lo que respecta a Palestina, fueron condenados a un ostracismo medieval. Se les privó de casi todos sus derechos humanos y civiles.

Debemos ser conscientes de que esto no solo parece una ley marcial. En la UE ya rige una ley marcial no declarada. No es casualidad que el canciller federal y otros nos repitan una y otra vez que, aunque todavía no estamos en guerra, tampoco estamos en paz. Esto significa que la OTAN gobierna en segundo plano y que las garantías habituales del Estado de derecho en tiempos de paz, como la libertad de expresión y de información, ya no se aplican cuando se trata de cuestiones importantes para la OTAN.


'Una mirada fría a los agentes de desinformación': Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.



Solidaridad con el ex coronel suizo tras las medidas coercitivas de la UE. El banco retira el mínimo vital al periodista berlinés Hüseyin Doğru


Por Max Grigutsch     

       Periodista alemán del diario junge Welt.



     En Alemania se produjo una gran indignación cuando el Gobierno estadounidense impuso sanciones a dos directoras generales alemanas de la organización «Hate Aid». Mientras tanto, la Unión Europea, con el consentimiento de Alemania, sigue añadiendo personas a sus propias listas de sanciones, la última de ellas el suizo Jacques Baud.


El ex coronel suizo Jacques Baud.

Se acusa al ex coronel de ser «invitado habitual en programas de televisión y radio prorrusos» y de actuar como «portavoz de la propaganda prorrusa», según se afirma en la página web de la Comisión Europea. Sin embargo, una carta de solidaridad publicada el jueves afirma que «no es un delito llamar la atención de los lectores sobre las falsedades y la propia propaganda de la UE y la OTAN». Se exige «el levantamiento inmediato de las sanciones ilegales contra Jacques Baud, así como contra todos los periodistas, científicos y ciudadanos de la UE».

El mismo día, el periodista berlinés de izquierdas Hüseyin Doğru, sancionado desde mayo de 2025 con pretextos poco convincentes, informó de que su banco privado le había bloqueado incluso el acceso a un mínimo vital de 506 euros al mes. Esto significa que ya no tiene dinero para alimentar a su familia, entre la que hay dos bebés. «De hecho, la UE también ha sancionado a mis hijos», escribió Doğru al respecto en la plataforma X.


El periodista berlinés Hüseyin Doğru.

El periodista no tenía información sobre los motivos del bloqueo el viernes, según declaró a Junge Welt. El banco había dejado pasar el plazo correspondiente de sus abogados. «Es responsabilidad del Gobierno federal y de la UE garantizar que tenga acceso al menos a los 506 euros», afirmó Doğru. Según la ley, tiene derecho a esta suma. El Banco Federal Alemán, responsable en Alemania de la aplicación de las medidas coercitivas de la UE, no proporcionó más información el viernes a petición de Junge Welt. Se trata de una «relación contractual de derecho privado entre una persona determinada y una empresa».

La UE justificó las sanciones, entre otras cosas, alegando que Doğru, con sus reportajes sobre Palestina, sembraba «discordia étnica, política y religiosa» y contribuía así a las «actividades desestabilizadoras de Rusia». Hasta la fecha, no ha presentado pruebas sólidas de que exista una conexión con Moscú.

Mientras tanto, la portavoz de política europea del grupo parlamentario Die Linke en el Bundestag, Janina Böttger, se mostró conforme con la UE. El Frankfurter Rundschau citó el jueves su declaración: «La desinformación rusa es un problema grave, las sanciones impuestas hasta ahora contra los propagandistas financiados y apoyados por Rusia en la UE son instrumentos de una democracia capaz de defenderse y actuar». En este sentido, Böttger también entiende la decisión del Consejo de la UE en diciembre de sancionar a Baud y a otras doce personas físicas. Sin embargo, ve de otra manera las medidas contra «Hate Aid»: «En este momento estamos asistiendo a una intimidación impulsada por el Gobierno de EE. UU. contra diversos actores que defienden el Estado de derecho y los valores democráticos fundamentales».

Con este comentario Böttger aprueba «el castigo extrajudicial», apoya «la supresión de la libertad periodística y la libertad de expresión» y, en el fondo, el «desmantelamiento de la democracia burguesa», señaló Doğru, refiriéndose al doble rasero de la política de izquierda. «Le recomiendo que viva por un día la vida de una persona sancionada». Böttger no respondió a una consulta antes del cierre de la edición. «Amigos, estad alerta», advirtió mientras tanto el exministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis en X. Lo que la UE le ha hecho a Doğru también se le puede hacer a otros.


Del blog personal de

Rafael Poch-de-Feliu

martes, 18 de noviembre de 2025

No habrá justicia climática sin la liberación de Palestina

 

 Por Ana Sanchez Mera     
      Experta en derecho internacional y portavoz de la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (Rescop).



El nivel de destrucción provocado por Israel, y facilitado por un red de complicidad criminal, es tal que muchas voces hablan ya de un genocidio y un ecocidio simultáneos


La retirada gradual de las fuerzas israelíes tras el alto el fuego revela una destrucción masiva en toda la zona de Al-Katiba y la calle 5 en Jan Yunis, al sur de Gaza, el 11 de octubre de 2025.

     Estos días se celebra en Belém do Pará la COP30, la cumbre anual de los países signatarios de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Dos semanas de negociaciones sobre mecanismos de reparación, transición ecológica justa o financiación, en busca de respuestas eficaces ante la catarsis climática a la que nos enfrentamos.




Mientras tanto, Gaza sigue en llamas. Mientras se le prohíbe la entrada a las negociaciones oficiales a los pueblos indígenas, a quienes más sufren en sus carnes el drama del cambio climático, a las víctimas del capitalismo fósil y a quienes podrían aportar algunas respuestas a muchos de los retos que se plantean, las representaciones de los 85 países señalados por Francesca Albanese en su último informe como cómplices necesarios del genocidio, y empresas como Maersk o BP, que se lucran a costa de las vulneraciones de derechos contra el pueblo palestino, se pasean alegremente por los pasillos del centro de convenciones.


Protesta de los indígenas Munduruku en la entrada de la Zona Azul de la COP30 el pasado viernes, en Belém (Brasil).

El nivel de destrucción provocado por Israel, y facilitado por esa red de complicidad criminal, es tal que muchas voces hablan ya de un genocidio y un ecocidio simultáneos: la aniquilación de toda forma de vida posible, una nueva vuelta de tuerca en la desposesión capitalista que siempre ha sido colonial, patriarcal y violenta.




El establecimiento del Estado de Israel ha sido, desde sus orígenes, un atentado contra la paz y la seguridad a nivel global y, además, un ataque contra la sostenibilidad del planeta y de sus ecosistemas. Las políticas de racismo ambiental que ha llevado a cabo Israel desde hace décadas han supuesto la destrucción de cientos de miles de hectáreas de tierras y campos de cultivo, confiscadas para la construcción del muro del apartheid o la expansión de los asentamientos, la eliminación de más de un millón y medio de olivos en tan sólo los últimos veinte años, olivos que no sólo son un símbolo de la vida y la resistencia palestinas, sino también una de las principales fuentes de ingresos para miles de familias.

El agua tampoco se libra de las políticas de racismo ambiental. El denominado régimen de apartheid del agua, sostenido entre otras por la empresa israelí Mekorot, facilita el acceso a agua potable a las colonias israelíes en territorio ocupado, garantizando un consumo medio de 247 litros al día por persona en los asentamientos, mientras que muchas comunidades palestinas nativas apenas alcanzan los 30 litros por persona y día, por debajo de los 100 recomendados por la Organización Mundial de la Salud.




Por si esto fuera poco, la violencia ambiental ejercida contra Palestina se ha multiplicado exponencialmente en los últimos dos años, culminando en un ecocidio sin precedentes en la región. Solo en los primeros dos meses de bombardeos, Israel liberó unas 281.000 toneladas de CO₂ equivalente, más que las emisiones anuales de más de veinte países entre los más vulnerables al cambio climático. La contaminación del aire y del subsuelo provocada por el fósforo blanco y otras armas químicas ha arrasado con cualquier posibilidad de cultivar en Gaza, agravando aún más la hambruna que sufre la población de la Franja y dificultando enormemente la subsistencia agraria en el futuro más próximo.

Del mismo modo que Israel no puede sostener el nivel de violencia que ejerce sin el apoyo militar que recibe del exterior, el Estado sionista necesita energía para alimentar los tanques, los aviones de combate y los sistemas de inteligencia artificial con los que vigila y asesina en Palestina. Según un informe publicado esta semana en Belém por Oil Change International, 25 países han suministrado o facilitado suministros de petróleo crudo o refinado a Israel. Azerbaiyán y Kazajistán aportan el 70% del crudo que consume Israel; Estados Unidos es el único proveedor de combustible militar; y los puertos de Rusia, Grecia, Chipre o España se encuentran entre los principales puntos logísticos para que estas energías lleguen a su fatal destino.

Las empresas que se encuentran detrás de estas extracciones o de su transporte a través de gasoductos son las mismas que están contribuyendo al calentamiento global y a la extinción de la vida en nuestro planeta. La lucha por la liberación de Palestina es también una lucha contra los combustibles fósiles y contra el modelo extractivista que destruye vidas y ecosistemas en todo el mundo.

Por eso, una coalición de organizaciones palestinas formada por PENGON, el Comité Nacional Palestino de BDSStop the Wall, the Palestine Insitute for Public Diplomacy y la Global Energy Embargo for Palestine, ha viajado hasta el corazón de la Amazonía para gritar que no puede haber justicia climática sin la liberación de Palestina.

Hacen un llamado al embargo energético, la maquinaria genocida y la ocupación ilegal no se sostienen sin la complicidad energética. Piden el fin del apartheid del agua, llamando al boicot de empresas como Mekorot, que ahoga a la población palestina y contribuye a la privatización del agua, llevando la militarización a otros territorios y pueblos en lucha por su defensa, como el mapuche. También denuncian la complicidad del agronegocio y el greenwashing, a través de empresas como Netafim o ICL, que, entre otras, es la principal suministradora a Estados Unidos de los minerales necesarios para fabricar el fósforo blanco. Exigen asimismo la expulsión de Israel no sólo del espacio de la COP30, sino de la Convención sobre el Cambio Climático: un Estado colonial responsable de un ecocidio, construido y sostenido por el capitalismo fósil y la industria militar, responsable de al menos el 5% de una de las industrias más contaminantes del planeta,  no puede participar en un espacio de búsqueda de soluciones para la emergencia climática.

Quienes se están lucrando del colapso no pueden ser parte de la solución. En estos momentos de policrisis global, de agotamiento de los recursos y de colapso ecológico, las élites están cerrando filas; y quienes defendemos la vida en todas sus formas tenemos que hacer lo mismo. Es el momento de actuar y de situar la lucha de Palestina como una lucha por la tierra, desde la tierra: una defensa de la vida y del territorio, contra el capitalismo fósil y el extractivismo.

No habrá justicia climática sin la liberación de Palestina.


Fuente: El Salto

sábado, 8 de noviembre de 2025

Grupos neofascistas europeos preparan una cumbre internacional en Madrid en torno al 20N

 

 Por Danilo Albin      
      Periodista con el foco puesto en la ultraderecha y el comercio de armas.


La Alianza por la Paz y la Libertad, una red a nivel continental encabezada por xenófobos italianos, celebrará un encuentro en la capital española el próximo 23 de noviembre. La cumbre de la extrema derecha europea coincidirá con los actos preparados por grupos franquistas para conmemorar el 50 aniversario de la muerte del dictador


     Noviembre tiene un encanto especial para la ultraderecha. El mes del aniversario de la muerte del dictador Francisco Franco aparece marcado no sólo en el calendario de los nostálgicos españoles del régimen, sino también en las agendas de varias organizaciones neofascistas europeas.


Ultraderechistas en una protesta de Democracia Nacional en Barcelona.

La Alianza por la Paz y la Libertad (APF, por sus siglas en inglés), una organización que sirve como ámbito de coordinación entre distintos partidos xenófobos a nivel del continente y que cuenta con Democracia Nacional como representante en España, celebrará el día 23 de noviembre una cumbre internacional en Madrid.


Ultraderechistas en un acto celebrado en mayo pasado en Madrid.

El congreso revolucionario coincidirá con los actos preparados por la Fundación Nacional Francisco Franco y grupos afines para conmemorar el 50 aniversario de la muerte del dictador. El lema del encuentro neofascista será "Europa, una, grande y libre", un guiño a los fervientes defensores de la dictadura franquista.

En torno a esa misma fecha, Falange Española de las JONS suele celebrar una marcha callejera en homenaje a su fundador, José Antonio Primo de Rivera, que también murió un 20 de noviembre.

Los organizadores de la cumbre de ultraderecha aún mantienen en secreto el lugar exacto donde se celebrará el encuentro. El año pasado, los ultras europeos celebraron una reunión por estas mismas fechas en Espacio Ardemans, una sala de reuniones en Madrid ubicada en el número 66 de la calle Ardemans, el mismo portal donde figura la sede de Falange Española de las JONS

En aquel encuentro estuvo presente el ultraderechista italiano Roberto Fiore, líder del partido neofascista Forza Nuova y presidente de APF. Hace unos días, Fiore y sus seguidores se sumaron a los homenajes a Benito Mussolini por el aniversario de la Marcha sobre Roma.   

"Acciones concretas"

Fiore mantiene contactos con ultras españoles de Democracia Nacional y de Falange. En noviembre de 2024, el activista de extrema derecha italiano aprovechó su presencia en Madrid para sumarse a una manifestación convocada por Falange que recorrió varias calles de esa ciudad entre consignas contra el Gobierno.


Manifestantes durante la concentración de Democracia Nacional en Montjuïc.

Según ha verificado PúblicoDemocracia Nacional y Falange Española de las JONS participaron en enero pasado en una reunión que celebró la red europea APF en Roma. 

"Estamos aquí para relanzar APF con acciones concretas, ciudad por ciudad, barrio por barrio, en toda Europa. No nos limitaremos a participar en las elecciones: construiremos un contrapoder capaz de romper el monopolio del sistema", afirmó en ese encuentro el ultraderechista italiano. 

La plataforma europea de partidos ultras cuenta también entre sus miembros con representantes de Die Heimat (La Patria), una formación alemana de inspiración neonazi. El Gobierno de ese país advirtió en enero de 2024 sobre las posiciones antimusulmanas y antisemitas de esa organización. 

La alianza europea que celebrará su cumbre en Madrid también tiene entre sus componentes al partido francés Les Nationalistes que lidera Ivan Benedetti, los rumanos de Noua Dreapta, el Partido de los Nacionalistas Serbios o activistas griegos del Movimiento K21.

Más allá de Europa, los ultras mantienen contactos con el Partido Social Nacionalista Sirio, una formación política que cuenta con un brazo armado, el grupo denominado Águilas de Torbellino.  

Encuentro en Rusia

Representantes de algunas de las formaciones ultraderechistas que integran la red APF estuvieron en septiembre pasado en San Petersburgo, donde participaron en un encuentro respaldado por el oligarca ruso Konstantin Maloféyev, señalado en informes del FBI y del Parlamento Europeo por sus vínculos con el Gobierno de Putin.


Asistentes a la cumbre ultraderechista en San Petersburgo enseñan distintas banderas, entre ellas las de Falange y Democracia Nacional.

El ultra italiano Roberto Fiore encabezó la delegación de APF que acudió el encuentro promovido por Maloféyev y en el que también estuvieron presentes integrantes de Democracia Nacional y de Falange Española de las JONS.

La reunión en San Petersburgo concluyó con la presentación de una nueva iniciativa internacional de ultraderecha: la Liga Antiglobalista Internacional (ISL, por sus siglas en inglés), respaldada por organizaciones ultras de España, Francia, Reino Unido, Italia, Hungría, Alemania, Bélgica, México, Brasil, Argentina y Sudáfrica.   

La red constituida en San Petersburgo con el apoyo del oligarca ruso busca así constituirse en una especie de lobby ultraderechista que buscará coordinar a los "antiglobalistas" más allá de Europa. Mientras, los ultras del viejo continente agrupados en la APF miran hacia el 23 de noviembre, día en el que se encontrarán en Madrid.


Fuente: Público