Periodista
freelance. Licenciada en Traducción e Interpretación por la
Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.
Dos
de los activistas presos han precisado ayuda médica en las últimas
horas al agravarse su estado de salud
Los
medios de comunicación mainstream británicos
están tratando de ignorarla, pero en Reino Unido se está llevando a
cabo la mayor huelga de hambre coordinada desde 1982, cuando los
presos republicanos irlandeses se negaron a comer para hacer valer
sus reivindicaciones.
Manifestación en favor del pueblo palestino en Londres.
Seis
son las personas detenidas y
en prisión preventiva que se encuentran actualmente en huelga de
hambre en Gran Bretaña. Son activistas del grupo Palestine
Action,
clasificado como “organización terrorista” por el gobierno
británico en julio de 2025, después de que varios de ellos
allanasen una base aérea en Oxfordshire y vandalizasen una fábrica,
cerca de Bristol, de Elbit Systems, uno de los mayores fabricantes de
armas israelí.
Marcha masiva en Londres exigiendo el embargo de armas a Israel.
Acerca de la clasificación como organización
terrorista, varios grupos de derechos humanos internacionales y
Naciones Unidas ya lo han considerado como “desproporcionado”.
'La prohibición de Acción Palestina en el Reino Unido confunde la libertad de expresión con actos de terrorismo' asegura la ONU.
Desde
que Palestine
Action
fuera declarada organización terrorista, la policía británica ha
arrestado a más de 1.600 personas relacionadas con el grupo
A
los activistas detenidos, algunos de los cuales llevan ya 50 días
sin comer —dos han tenido que ser hospitalizados en las últimas
horas y dos más tuvieron que abandonar la protesta por motivos
severos de salud— se les acusa de daños criminales, robo y
disturbios violentos.
Si bien el sistema de prisión preventiva
británico prevé una pena de seis meses, si nada cambia, para cuando
se lleve a cabo el juicio de estos activistas, habrán pasado más de
un año en prisión preventiva. Desde que Palestine Action
fuera declarada organización terrorista, la policía británica ha
arrestado a más de 1.600 personas relacionadas con el grupo.
La activista Greta Thunberg porta una camiseta en apoyo a Palestine Action.
Greta Thunberg momentos antes de su detención en Londres.
Más
de 50 días de huelga de hambre y unas demandas claras
Más
de 50 son los días que Qesser
Zuhrah, Amu
Gib y Heba
Muraisiestán en huelga de hambre; Teuta
Hoxha y Kamran
Ahmed encaran sus días en ayuno 45 y 44,
respectivamente; y Lewie
Chiaramello hace 30 días que no come. Umer
Khalid y Jon
Cink tuvieron que abandonar la protesta el día 13 y
el 45 en ayunas, respectivamente.
Protesta en la plaza del parlamento británico en apoyo a los huelguistas de hambre.
Esta
es la manera que estos ocho detenidos, activistas de Palestine
Action, han decidido protestar por su detención y por los cargos
que se les imputan. Desde Palestine Action se asegura que los
detenidos están sometidos a restricciones comunicativas y a
interferencias por parte de las administraciones penitenciarias: “La
censura dentro de las prisiones es una herramienta de control
utilizada para castigar la resistencia. Las cartas, las llamadas
telefónicas, las declaraciones políticas, los libros y cualquier
otra forma de expresión deben ser respetadas”, se puede leer en
su web.
Manifestantes protestan contra el genocidio en Palestina frente al Ministerio de Justicia británico.
También
se exige la liberación de las personas presas hasta que se produzca
el juicio y que este sea justo. Un juicio que, según dicen, “no
podrá realizarse hasta que se publiquen íntegramente todos los
documentos relevantes de nuestros casos. Esto incluye todas las
reuniones entre funcionarios estatales británicos e israelíes, la
policía británica, el fiscal general, representantes de Elbit
Systems y cualquier otra persona involucrada en la coordinación de
la continua caza de brujas contra activistas y activistas”. El
grupo ha pedido que se publiquen todos los registros gubernamentales
de todas las exportaciones de Elbit Systems UK de los últimos cinco
años. “Tenemos derecho a saber qué armas se fabrican y exportan
desde el Reino Unido, especialmente cuando se utilizan para cometer
genocidio”, destacan. Una de las demandas con más peso es la
retirada de todos los cargos que relacionan a los activistas con el
terrorismo y que se saque a la organización de la lista de grupos
terroristas, porque “la acción directa no es terrorismo”,
insisten desde la organización.
Por
último, Palestine Action pone en el punto de mira en sus demandas a
la filial británica de Elbit Systems, el mayor fabricante de armas
de Israel. Según cuentan ellos mismos, desde 2012, Elbit ha obtenido
25 contratos públicos en el Reino Unido por un total de más de 355
millones de libras. A pesar del genocidio iniciado el 7 de octubre de
2023 y de saberse
que esas armas se usan en Gaza contra la población
Palestina, el Ministerio de Defensa británico tiene intención de
continuar firmando contratos con la empresa mencionada. A este
respecto, la organización pide que se rescindan los contratos con
Elbit y que se deje de usar “el dinero de los contribuyentes para
financiar la maquinaria genocida”, además del cierre de todas las
instalaciones de Elbit Systems en el Reino Unido.
En
peligro el derecho a la protesta
En
el Reino Unido, las manifestaciones contra el genocidio en Gaza han
sido, como también ha sucedido en otras capitales europeas, masivas.
Las marchas para
exigir el embargo de armas israelíes y el fin de las relaciones con
Israel han tomado Londres y otras ciudades británicas en diferentes
ocasiones a lo largo de estos más de dos años de campaña genocida
de Israel en Gaza.
Si
bien el pasado 21 de septiembre, en una declaración coordinada, el
Reino Unido, Canadá y Australia reconocían oficialmente
a Palestina, en el caso del primero, la represión contra la
ciudadanía que defiende la causa ha sido titular en los medios de
comunicación en varias ocasiones. La consideración de Palestine
Action como grupo terrorista no solo afecta a la protesta contra el
genocidio, destacan juristas y sindicalistas, sino que interfieren en
el derecho a la protesta pacífica.
Mural de Banksy sobre la represión 'legal' en el Reino Unido sobre quienes portan carteles en apoyo al pueblo palestino.
“La
prohibición de Acción Palestina en el Reino Unido confunde la
libertad de expresión con actos de terrorismo”, aseguró el
pasado 25 de julio el Alto Comisionado para los Derechos Humanos,
Volker Türk, quien instó a las autoridades del país a revocar la
decisión.
El
Reino Unido prohibió Palestine Action bajo la Ley de
Terrorismo del año 2000. Según esto, ser miembro de la organización
o expresar apoyo de manera pública puede ocasionar sanciones
penales, incluyendo multas y penas de prisión de hasta 14 años. En
aquel momento Türk advirtió que la decisión le parecía
“desproporcionada”, “innecesaria” e “inadmisible” y que
contravenía “las obligaciones internacionales del Reino Unido en
materia de derechos humanos”.
También
en Alemania se está produciendo una situación similar: el pasado 8
de septiembre, cinco personas entraron en las instalaciones de Elbit
Systems en la ciudad de Ulm, en el sur del país. La acción no
violenta consistió en grabar una una
serie de vídeos a
rostro descubierto con varias demandas. La principal era el cierre de
la fábrica de Elbit Systems en Ulm.
La represión de la policía alemana contra el movimiento en favor del pueblo palestino ha sido una constante desde octubre de 2023.
Los
activistas, de diferentes nacionalidades —irlandesa, británica,
alemana y argentino-española— fueron detenidos el mismo día y no
opusieron resistencia. Desde entonces permanecen encerrados en
prisión preventiva y han denunciado abusos y denegación de
derechos, como la obligación de permanecer sólo con ropa interior,
la ausencia de abogados durante los interrogatorios o incluso la
imposibilidad de reunirse con ellos. También vienen denunciando
condiciones de aislamiento, trato inadecuado y una estricta
vigilancia de sus comunicaciones, entre otros.
Madrid
se moviliza por las activistas de Palestine Action en huelga de
hambre en cárceles británicas
Decenas
de personas se concentraron el pasado lunes frente al British
Council en
Madrid para denunciar el encarcelamiento
y las condiciones inhumanas de detención de
las activistas de Palestine
Action,
recluidas en prisiones británicas por su oposición activa a la
complicidad del Reino Unido con el genocidio en Palestina.
Concentración en Madrid frente al British Council en solidaridad con las activistas de Palestine Action encarceladas en Reino Unido.
Varias de
ellas mantienen huelgas
de hambre prolongadas,
algunas desde hace más
de 50 días,
lo que supone un grave
peligro para sus vidas.
De las prisiones británicas a las cárceles israelíes: globalizar el movimiento para liberar a las y los prisioneros.
La
concentración, convocada por Samidoun –
Red de Solidaridad con los Prisioneros Palestinos,
se celebró a pesar de las bajas
temperaturas y la cercanía de las fiestas,
y contó con una destacada participación popular que volvió a
evidenciar que la solidaridad
internacionalista no se detiene ante la represión ni el silencio
institucional.
Durante
el acto se denunció la profunda
hipocresía de los gobiernos occidentales,
que se presentan como defensores de los derechos humanos y las
libertades mientras castigan
de forma ejemplar a quienes se atreven a confrontar su complicidad
directa con los crímenes del sionismo.
El Estado británico, lejos de garantizar derechos fundamentales, ha
optado por criminalizar
la solidaridad,
aplicando un régimen de castigo político contra activistas que
denunciaron el papel de Elbit
Systems,
empresa clave en el suministro de armas utilizadas contra el pueblo
palestino.
Las
personas asistentes recordaron que la represión no se limita a las
activistas actualmente encarceladas: miles
de personas han sido arrestadas, investigadas o perseguidas en Reino
Unido por
mostrar apoyo a Palestine Action o participar en acciones de protesta
contra la industria armamentística israelí. Este contexto confirma
el uso del aparato
judicial y penitenciario como herramienta de intimidación,
con el objetivo de desmovilizar y silenciar la solidaridad con
Palestina.
La
convocatoria contó con la colaboración
de numerosas organizaciones aliadas,
entre ellas Alkarama, Masar
Badil, Alyudur, Tariq
al-Tahrir, Marea
Palestina, Acampada
por Palestina y Madrid
con Palestina,
reflejando un amplio respaldo unitario.
Durante
la concentración se leyó
el manifiesto de Samidoun y
se compartieron dos
cartas enviadas desde prisión por las propias activistas en huelga
de hambre,
en las que alertan sobre el deterioro de su salud y subrayan la
urgencia de mantener
la presión popular y la movilización internacional.
Desde
Samidoun se reiteró que la
solidaridad no es un delito,
y que existe un deber
político y moral de visibilizar las graves violaciones de derechos
humanos y civiles que
sufren las activistas encarceladas. Frente al intento de criminalizar
la resistencia y normalizar el genocidio, la red reafirma su
compromiso de seguir
organizando acciones, difundiendo información y exigiendo la
liberación inmediata de las presas,
así como el fin de toda colaboración con la maquinaria de guerra
israelí.
Fuente:
KAOSENLARED