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lunes, 23 de marzo de 2026

¿Quién controla las guerras de Estados Unidos?

 

             Economista y  director ejecutivo del blog El Tábano Economista.  


Cualquiera puede ir a Bagdad. Los hombres de verdad van a Teherán.

     La frase, atribuida indistintamente a Rambo o a Boogie el aceitoso, según el gusto del lector, resume una tentación que lleva décadas rondando los pasillos del poder en Washington. Pero la cuestión real no es si Estados Unidos debe o no bombardear Irán. La pregunta es quién decide que esa sea siquiera una opción sobre la mesa cuando la mayoría de los ciudadanos se opone, cuando los militares advierten de las consecuencias y cuando la propia estrategia de defensa nacional dice que el verdadero enemigo está a miles de kilómetros, en China.


'Los jugadores de Skat', de Otto Dix.

La respuesta es incómoda, pero está documentada: la política exterior estadounidense es el producto de una estrategia nacional coherente como ya lo expusimos en el artículo Trump no improvisa, pero el resultado es de una lucha feroz entre élites con visiones del mundo radicalmente distintas y, sobre todo, con intereses económicos muy concretos. No se trata de una conspiración con un único cerebro, sino de un ecosistema opaco de intelectuales neoconservadores, contratistas de defensa, lobbies extranjeros y facciones internas de la Casa Blanca que compiten por controlar la narrativa y, de paso, los presupuestos.


Elbridge Colby, Subsecretario de Defensa de EEUU.

Lo que hace que el análisis sea particularmente confuso es que un conjunto paralelo de debates económicos y de negocios se desarrolla casi independientemente de las consideraciones estratégicas. Para entenderlo, hay que observar tres corrientes de pensamiento que hoy se disputan el alma de la política exterior estadounidense. Por un lado, están los asociados al movimiento MAGA, que desean unos Estados Unidos más conservador y una política exterior que sea extensión de las guerras culturales domésticas. El vicepresidente JD Vance lo ha resumido con claridad: Estados Unidos no debería «desperdiciar vidas siendo el policía del mundo». Pero también existe un profundo escepticismo hacia las élites washingtonianas, a las que consideran belicistas empedernidas.

Una segunda perspectiva, la de los autodenominados «realistas», considera que la prioridad absoluta es el Indo-Pacífico. China, no Irán, es el verdadero desafío existencial. Una guerra en Oriente Medio sería un problema sin fin que desviaría recursos cruciales de la contención de Pekín. Abogan por la contención de Irán, no por su destrucción, y creen posible algún tipo de modus vivendi que permita a Estados Unidos salir de la región. Su mentor intelectual es Elbridge Colby, y sus propuestas suenan a música celestial para oídos cansados de guerras interminables.

Finalmente, persiste el enfoque más tradicional de la seguridad nacional estadounidense, los neoconservadores o, ahora, Sion Con, el que percibe amenazas interrelacionadas con China, Rusia, Irán y Corea del Norte. Esta visión del mundo, que los críticos tachan de «neoconservadora», aboga por un alto nivel de preparación militar y cooperación con aliados en tres frentes simultáneos: el Indo-Pacífico, Europa y Oriente Medio. Para ellos, China es ciertamente el principal adversario, como reconocía Marco Rubio cuando aún era senador, pero eso no implica descuidar los demás frentes.

El problema es que este debate estratégico, ya de por sí complejo, se desarrolla en paralelo a otro mucho más mundano: el de los negocios. Y ahí las cosas cambian drásticamente.

El enfrentamiento entre estas élites no es puramente intelectual. La «lógica fragmentada» que produce decisiones erráticas y aparentemente contradictorias se debe en gran medida a los potentísimos intereses económicos que financian a los centros de pensamiento (think tanks), que generan la cobertura intelectual para las guerras, que a su vez benefician a las corporaciones que financiaron los think tanks. Es un ciclo perfecto, autorreforzado y opaco.

El bloque halcón, heredero del pensamiento neoconservador, parte de una premisa simple: Estados Unidos debe mantener su primacía global mediante una posición de fuerza militar indiscutible. Su objetivo no es contener a Irán, sino buscar activamente el cambio de régimen o, al menos, una degradación tal que le impida proyectar poder en la región. Creen que Irán solo entiende por la fuerza, que cualquier negociación es una concesión al mal y que la eliminación de la amenaza iraní es innegociable, especialmente por la supervivencia de Israel.

Este bando está liderado por figuras con larga trayectoria intervencionista: Marco Rubio como secretario de Estado, Mike Pompeo, John Bolton, Mike Waltz, este último embajador ante la ONU y John Ratcliffe al frente de la CIA. En el Congreso cuentan con senadores como Lindsey Graham y Tom Cotton. Y su brazo intelectual son think tanks perfectamente identificados: la Foundation for Defense of Democracies (FDD), el American Enterprise Institute (AEI), el Jewish Institute for National Security of America (JINSA), el Hudson Institute y el Washington Institute for Near East Policy.

Son instituciones respetables, con expertos brillantes y publicaciones influyentes. Pero también son instituciones financiadas de manera muy particular. Y ahí es donde conviene detenerse, porque el corazón del control reside en el dinero.

Según una investigación reciente del Quincy Institute publicada por Responsible Statecraft, los think tanks más belicistas reciben millones directamente de quienes fabrican las municiones que se están usando ahora mismo en Irán. El Hudson Institute ha cobrado más de cuatro millones de dólares desde 2019 de Lockheed Martin, Northrop Grumman, General Atomics y RTX. Northrop fabrica los bombarderos furtivos B-2, valorados en 2.000 millones de dólares cada uno, que están atacando Irán. Lockheed fabrica los aviones de combate y el sistema de radar THAAD, valorado en 300 millones, que Irán destruyó recientemente. General Atomics produce los drones MQ-9 Reaper. RTX fabrica el misil Tomahawk que, según los informes, mató a 168 niñas en una escuela primaria de Minab.

El Atlantic Council, que acepta más financiación de la industria armamentística que ningún otro think tank, publicó el año pasado un informe recomendando que Estados Unidos adquiriera más misiles THAAD y SM-3 para hacer frente a amenazas como Irán. Los fabricantes de esos misiles, RTX y Lockheed Martin, habían donado al Atlantic Council 850.000 y 700.000 dólares, respectivamente, desde 2019. Ambos sistemas se están utilizando intensamente en la campaña actual.

El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), cuyo presidente, el general retirado Jack Keane, ha pedido abiertamente «borrar a Irán del mapa» en Fox News, aparece financiado por General Dynamics y CACI International Inc, aunque recientemente eliminó los nombres de ambos donantes de su sitio web. Cuando se les preguntó, respondieron que no comparten información sobre sus donantes más allá de lo exigido por ley.

Pero quizás lo más revelador es el fenómeno de los «dark money think tanks». Alrededor del 40% de los principales centros de análisis estadounidenses no revelan la identidad de sus donantes. La Fundación para la Defensa de las Democracias (FDD), fundada originalmente para «mejorar la imagen de Israel en Norteamérica», fue crucial para presionar a Trump a retirarse del acuerdo nuclear con Irán en 2018. Históricamente, FDD recibió millones de Bernard Marcus, Paul Singer y Miriam Adelson, megadonantes pro-Israel que, en el caso de Adelson, llegó a donar 100 millones a la campaña de Trump.

El Instituto Judío para la Seguridad Nacional de Estados Unidos (JINSA) es otro de estos grupos de dinero opaco. Entre sus miembros se cuentan el exasesor de Seguridad Nacional de Benjamin Netanyahu, el excomandante de la Fuerza Aérea israelí y Elliott Abrams, exasesor de Trump para Irán, además de más de una docena de generales y almirantes estadounidenses retirados. Cuando comenzó la operación militar, JINSA publicó una carta abierta firmada por 75 generales retirados apoyando la guerra.

Y luego están los gobiernos extranjeros. El Atlantic Council ha recibido 20,8 millones de dólares desde 2019, principalmente de Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Arabia Saudita. El Washington Institute for Near East Policy, fundado como una escisión del lobby pro-israelí AIPAC, obtiene alrededor del 95% de su financiación de contribuciones privadas, dinero oscuro y donantes pro-seguridad de Israel.

Para quien quiera profundizar, existe una herramienta pionera: el Rastreador de Financiación de Think Tanks del Quincy Institute, que rastrea la financiación recibida de gobiernos extranjeros, el gobierno estadounidense y contratistas del Pentágono para los 50 think tanks más importantes del país durante los últimos cinco años. Los datos son abrumadores.

Frente a esta maquinaria, el bloque realista parece casi amateur. El Quincy Institute, Defense Priorities, el Cato Institute, y en menor medida Brookings y CNAS, abogan por una política exterior más sobria, centrada en China y escéptica de las aventuras militares en Oriente Medio. Pero su financiación es ínfima comparada con la de los halcones. No fabrican misiles, no tienen gobiernos extranjeros que quieran influir en la narrativa, no cuentan con multimillonarios dispuestos a gastar fortunas en promover el cambio de régimen en Teherán.

La consecuencia de todo esto es una política exterior esquizofrénica. La Estrategia de Defensa Nacional publicada en enero afirma que la prioridad es China. Pero la administración se encuentra inmersa en una guerra de desgaste en Oriente Medio. El enviado especial Steve Witkoff, que representa el ala pragmática, ha hecho declaraciones sorprendentemente belicosas en los últimos días. «Tienen uranio enriquecido al 60%, suficiente para once bombas», dijo a los periodistas.

Mientras tanto, en el Congreso, se suceden las votaciones sobre resoluciones de poderes de guerra que intentan, sin éxito, recuperar la autoridad constitucional para declarar la guerra que el legislativo lleva décadas cediendo al ejecutivo. Esta misma semana, el Senado derrotó una medida para detener la acción militar por 47 votos a favor y 53 en contra, en una votación eminentemente partidista. La Cámara se prepara para votar otra similar, pero incluso si prosperara, enfrentaría un veto presidencial casi seguro.

El resultado es un presidente que actúa como comandante en jefe con una libertad que los fundadores de esta nación jamás imaginaron. Y unos think tanks que, financiados por quienes se benefician de las guerras, proporcionan la cobertura intelectual para que eso sea posible.

Cuando comenzó la operación militar, las acciones de RTX, Northrop Grumman y Lockheed Martin se dispararon. La guerra, para ellos, había comenzado excelentemente bien.

Cuando termine esta guerra, si es que termina, y comiencen las retrospectivas, los historiadores se preguntarán cómo una nación que afirmaba tener como prioridad estratégica contener a China terminó enfrascada en una guerra de desgaste en Oriente Medio. La respuesta estará en los archivos: en los memorandos de los think tanks financiados por Lockheed Martin, en los correos electrónicos entre asesores y lobistas, en las actas de las reuniones donde se decidió que la voz del pueblo, mayoritariamente opuesta a la guerra, importaba menos que los intereses de una minoría poderosa y bien organizada.

No es una conspiración. Es un mecanismo económico perfectamente documentado. Y mientras no se aborde el problema estructural del dinero en la configuración de la política de seguridad nacional, ningún presidente —sea Trump, Biden o cualquier otro— podrá escapar de sus garras.

La democracia estadounidense en materia de política exterior ha sido secuestrada. Y los secuestradores, como suele ocurrir, piden rescate en forma de misiles, bombarderos y contratos millonarios. El rescate se paga con vidas ajenas, en países lejanos, y con la seguridad futura de una nación que olvidó cómo decidir la paz.


Fuente: Rebelión

sábado, 9 de diciembre de 2017

La oscura financiación de Ciudadanos

Pese al sensacionalismo de los titulares, de muy jugosa lectura este artículo de investigación del experto internacional Matthew Parish sobre la oscura financiación de Ciudadanos. ¿No hay periodistas de investigación aquí que sigan tirando del hilo? 

He aquí el artículo:






Traducción de un artículo de Matthew Parish, que revela una oscura trama de corrupción a gran escala, que vincula a la Jean Claude Juncker, la Comisión Europea y la creación y financiación del partido político Ciudadanos con fondos públicos europeos desviados de forma corrupta y oscura.


  A continuación traducimos un artículo de Matthew Parish, que revela una oscura trama de corrupción a gran escala, que vincula a la Jean Claude Juncker, la Comisión Europea y la creación y financiación del partido político Ciudadanos con fondos públicos europeos desviados de forma corrupta y oscura.

Este escándalo de corrupción mayúsculo, vincula oscuros poderes de la Unión Europea, financiación del fascismo en España, el Opus Dei, el Partido Popular y la creación y financiación del partido Ciudadanos y es la muestra definitiva de por qué razón, la Unión Europea, controlada por una mafia corrupta, con Juncker a la cabeza (un personaje extremadamente corrupto, hijo y yerno de nazis).

El articulo ha sido escrito por Matthew Parish en su página web. El Dr. Matthew Parish es abogado y estudioso de las relaciones internacionales, los conflictos étnicos y la guerra civil, y ex miembro del personal de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.

 Lo que van a leer, les va a abrir los ojos sobre qué se oculta tras el Régimen español y en concreto, el nivel de extrema corrupción que rodea no solo a las cúpulas de la UE, sino al Partido Popular español y a Ciudadanos…


JEAN CLAUDE JUNCKER Y LA CRISIS CATALANA


En política, es habitual que las cosas no sean como parecen a primera vista. Una disputa sobre el estatuto constitucional de una región de España puede dar a entender que tiene sus orígenes en una crisis sobre la gestión de la Unión Europea. Un político con una fama escandalosa en la cúspide de la Unión Europea puede resultar un factor importante para determinar la trayectoria del movimiento por la independencia catalana.


Jean-Claude Juncker, uno de los críticos más rotundos de la autonomía catalana, es el presidente de la Comisión Europea. Ocupó este cargo en 2014. Antes de eso, tuvo una carrera de lo más inusual.


 Fue Primer Ministro de Luxemburgo durante 18 años desde 1995 hasta 2013. Es el primer ministro europeo de mayor antigüedad de los tiempos modernos (si se dejan a un lado a dictadores fascistas como el español Francisco Franco). Fue Ministro de Hacienda luxemburgués durante más tiempo: de 1989 a 2013. Cuando fue Primer Ministro, ocupó simultáneamente el segundo puesto más importante en el Gobierno de Luxemburgo.

De 2005 a 2013 Juncker fue simultáneamente Presidente del Eurogrupo, una reunión informal pero poderosa de los ministros de finanzas de la zona euro. En 2006 fue también Presidente del Consejo Europeo (de ahí que tuviera cuatro puestos de trabajo al mismo tiempo). Al Sr. Juncker siempre le ha gustado mantenerse ocupado. Es uno de los miembros más trabajadores de la burocracia europea, pero también es conocido como uno de los más informales.

Juncker es acusado de haber estado muy borracho en varias reuniones internacionales.

 Ha sido poco diplomático e intensamente grosero con los líderes europeos. Incidentes como abofetear a uno en la cara, llamar a otro gordo, besar la frente calva de un tercero, estrangular a un cuarto y llamar dictador al quinto (el líder era un miembro democráticamente elegido de Hungría, un estado miembro de la UE). El hombre hace muchas cosas que uno podría considerar por debajo de los estándares apropiados para un político de Europa occidental. Este comportamiento viene de un luxemburgués: una de las naciones más educadas de Europa. ¿Por qué alguien lo soporta?

 Juncker se ha visto envuelto repetidamente en escándalos. Renunció como Primer Ministro de Luxemburgo en medio de un escándalo en el que se descubrió que los servicios de inteligencia luxemburgueses estaban escuchando al Gran Duque de Luxemburgo. Luego se vio envuelto en un escándalo de paraísos fiscales, en el que se puso de manifiesto que las empresas europeas se habían trasladado a Luxemburgo bajo su supervisión como Ministro de Hacienda. De este modo, habían reducido sus impuestos sobre sociedades a tan sólo el 1%, aunque no tenían conexiones sustanciales con Luxemburgo.

Juncker es miembro del Partido Social Cristiano Popular (CSV), el partido político dominante en Luxemburgo desde la Segunda Guerra Mundial. Hay algo extraño en la política luxemburguesa. Si usted ha sido Primer Ministro del CSV de Luxemburgo y pierde el cargo o cae en desgracia, pronto podrá convertirse en Presidente de la Comisión Europea. La cantidad de tiempo ocupado por los ex-Primeros Ministros del CSV como Presidentes de la Comisión Europea es notable en su comparación al tiempo ocupado por todos los demás Presidentes (no luxemburgueses) de la Comisión sumados juntos.

Juncker ha tomado posiciones inflexibles sobre el movimiento nacionalista catalán, pero no siempre lo ha hecho. El 14 de septiembre de 2017, declaró que la Unión Europea volvería a examinar el resultado del referéndum independentista catalán que se iba a celebrar el 1 de octubre de 2017. Sin embargo, afirmó que Catalunya tendría que solicitar la adhesión a la Unión Europea como Estado miembro separado. No era una posición poco razonable.

 Para el 13 de octubre de 2017, Juncker había cambiado de posición. Ahora dice que Catalunya no debe ser independiente. Eso se debe a que, explicó, la Unión Europea sería demasiado compleja para gobernarla si estuviera llena de países pequeños. Semejante protesta suena hueca, procedente del antiguo Primer Ministro del país más pequeño de la Unión Europea, con una población de apenas 400.000 habitantes. Cataluña está cerca de los 8 millones: una perspectiva mucho más creíble para la adhesión a la UE según las normas de Juncker, que Luxemburgo. Luxemburgo tiene el PIB per cápita más alto de todos los países de la Unión Europea. Esto puede deberse a que Luxemburgo es el mayor paraíso fiscal de la UE. Esto se debe a la controvertida labor de Juncker, que la ha convertido en el principal centro de la evasión fiscal europea. Sin embargo, su oposición a la autonomía catalana es hipócrita.



El 26 de octubre de 2017 Juncker dijo que no hubo abusos de los derechos humanos por parte del Estado español en Cataluña. Dijo que a pesar de la existencia de muchos videos mostrando a la Policía paramilitar bajo el control de Madrid, golpeando a los votantes y confiscando las urnas. Dijo esto, a pesar de que políticos democráticos pacíficos han sido encarcelados sin cargos por tribunales con sede en Madrid, bajo el control de un partido político con orígenes en el régimen fascista de Francisco Franco. El 10 de noviembre de 2017 Juncker calificó el nacionalismo catalán de “veneno”. El 19 de noviembre de 2017 manifestó su apoyo inequívoco a Madrid en la disputa autonómica catalana. Madrid debería encerrar a los demócratas pacíficos y la policía debería golpear a los votantes. Todo el mundo debería votar por los partidos proxy de Rajoy en las próximas elecciones autonómicas del 21 de diciembre de 2017.

 Tenemos que investigar por qué el Sr. Juncker ha adoptado estos dictámenes y por qué son tan diferentes de lo que ha dicho antes.

Bajo la presidencia de Juncker, la Comisión Europea ha estado financiando uno de los partidos políticos recientemente emergentes de Cataluña, Ciudadanos, que ahora apoya el señor Juncker.

Ciudadanos es un partido político catalán relativamente nuevo contra la independencia. Del mismo modo, fondos de la Comisión se han destinado a una empresa consultora de gestión que afirma que es especialista en la reforma de la administración pública. Esta entidad participó en la redacción de un controvertido informe sobre la administración pública en 2013. Este informe ha sido elaborado por el Ministerio de Economía español y ha sido objeto de una reorganización estructural de la administración pública catalana para que Madrid se apodere de los poderes autonómicos catalanes. Este informe se encargó por primera vez bajo el mandato del predecesor del Sr. Juncker como Presidente de la Comisión, Jacques Santer, antes de que el Sr. Santer (y toda su Comisión) se viera obligado a dimitir ante un escándalo de corrupción. El Sr. Santer fue Primer Ministro de Luxemburgo durante once años.

 Uno podría sorprenderse al enterarse de que los fondos de la Comisión Europea se están utilizando para financiar partidos políticos o propuestas de reforma constitucional en los Estados miembros con cargos políticos. Esto podría parecer aún más sorprendente en el contexto de las múltiples afirmaciones recientes del Sr. Juncker de que la crisis catalana es interna de España y, por lo tanto, la Unión Europea no tiene un papel propio en ella. Pero la Unión Europea ha venido desempeñando un papel en esta crisis. Ha estado financiando un partido político que adopta una posición explícita sobre la cuestión de la independencia catalana. Ha estado financiando documentos de incidencia política que abogan por la eliminación de al menos algunos de los preceptos de la autonomía catalana consagrados en los delicados acuerdos constitucionales de España con sus regiones.

La forma en que se han canalizado estos fondos es a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional. Se trata de una rama de una de las Direcciones Generales de la Comisión Europea, que no es competencia del Sr. Juncker, conocida como “DG-REGIO”. El objetivo declarado del fondo es promover el desarrollo de las regiones europeas. El objetivo del Fondo es, por lo menos sobre el papel, servir de vehículo para las subvenciones de las regiones más ricas de Europa a las más pobres, para promover objetivos de desarrollo. Uno de sus logros menos controvertidos es el desarrollo de infraestructuras, como las autopistas que conducen a comunidades remotas.

El Fondo es enorme. Aunque es difícil establecer cifras fiables en medio de las oscuras prácticas contables de la Comisión Europea, se calcula que el Fondo representa un tercio del presupuesto de la UE.

 Se cree que el importe de los fondos del Fondo Europeo de Desarrollo Regional asignados a España asciende aproximadamente a 6 000 millones de euros anuales. Es decir, el presupuesto del Ministerio de Economía español, único gestor nacional de los fondos del Fondo Europeo de Desarrollo Regional destinados a España. Corresponde al Ministerio de Economía de Madrid gestionar estos fondos a través de una serie de agencias regionales. No está claro que el Ministerio de Economía español tenga otras funciones sustanciales. El Director General de la Comisión Europea, responsable del funcionamiento del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, Marc Lemaître, es luxemburgués. Su carrera política (CSV, aunque nunca formalmente fue miembro del partido) está íntimamente ligada a la de Jean-Claude Juncker.



El ministro español de Economía, Luis de Guindos, es el amigo íntimo de Juncker y su aliado político en el Eurogrupo y fuera de él. De Guindos es la única persona que ha ocupado el cargo de Ministro de Economía bajo el actual Presidente del Gobierno español Mariano Rajoy del Partido Popular, partido político de origen franquista. El Ministerio dirigido por De Guindos no existía bajo el anterior gobierno socialista del primer ministro José Luis Rodríguez Zapatero. El gobierno de Zapatero era comparativamente pro-catalán. Negoció un nuevo régimen constitucional para Cataluña en 2006, que Rajoy diezmó posteriormente ante el Tribunal Constitucional español. Este Tribunal está dominado por jueces alineados con el partido político de Rajoy.

 Tras la decisión del Tribunal Constitucional de Rajoy contra Cataluña en 2010, las elecciones generales españolas de 2011 llevaron a Rajoy al poder como Primer Ministro en Madrid. El apoyo del Partido Popular de Rajoy en una votación del Parlamento Europeo en 2013 fue decisivo para la elección de Juncker como Presidente de la Comisión Europea. De Guindos, el estrecho aliado nacional de Rajoy, acudió a la reunión de la élite secretista del Bilderberg en 2017 con el presidente de Ciudadanos Albert Rivera y Jean-Claude Juncker. Juncker presionó a De Guindos para que fuera el próximo jefe del Eurogrupo después de la dimisión de Juncker, pero otros Estados miembros de la UE se opusieron. De Guindos tiene fama de escandalosa mala administración.



La forma en que se desvían los fondos de la UE para fines políticos en Cataluña, cuando no deberían serlo, parece ser la siguiente.



El Ministerio de Economía español financia, como una de sus agencias ejecutivas regionales del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, una organización denominada “CTP”, Comunidad de Trabajo de los Pirineos. “Comunidad de Trabajo de los Pirineos”, parece ser una expresión casi sin sentido. CTP es una organización no gubernamental oscura que pretende (aunque no lo es) ser una asociación de agencias gubernamentales regionales en Francia, España y Andorra. No podría ser lo que pretende ser, porque Andorra no está en la Unión Europea. En la práctica, CTP opera como organismo de ejecución para el desembolso de los fondos del Fondo Europeo de Desarrollo Regional destinados al Ministerio de Economía español. No tiene otra función clara de valor.

Curiosamente, su sede social se encuentra en una torre histórica en el pequeño pueblo de Jaca, en la provincia de Aragón, en el norte de España. Esta torre histórica funciona exclusivamente como museo. La torre es una atracción turística para los turistas fascistas, porque está asociada al régimen fascista español de Francisco Franco.



A continuación, el CTP desembolsa los fondos a “POCTEFA”, el acrónimo del Programa INTERREG V-A España-Francia-Andorra. La naturaleza jurídica de esta “organización” es igualmente oscura. Pretende ser una institución de la UE, pero no lo es. No puede ser una institución de la UE, porque Andorra no está en la Unión Europea. Aunque el sitio web de la POCTEFA no tiene dirección, sus números de teléfono son los mismos que los del CTP. Aparentemente, la POCTEFA tiene un propósito aparentemente poco aparente, salvo añadir un nivel adicional de opacidad para aquellos que buscan rastrear el destino del dinero procedente del Fondo de Desarrollo Regional de la UE.

 A su vez, la POCTEFA concede importantes subvenciones a una empresa de gestión del sector público llamada Daleph. Es un nombre extraño para una consultoría de gestión. La palabra proviene del antiguo hebreo bíblico, cuyo significado se aproxima a “Venganza por la espada”. Estas imágenes pueden estar asociadas a la dictadura de Francisco Franco. Al menos uno de los directores de Daleph tiene asociaciones con la familia Franco. Daleph afirma que tiene oficinas en Madrid, Barcelona y Jerez de la Frontera, una pequeña ciudad del suroeste de España. Deberíamos investigar la conexión de esta firma con Ciudadanos, el llamado partido político antinacionalista catalán que sirve como partido sustitutivo del Partido Popular de Mariano Rajoy en Cataluña. Ciudadanos es electoralmente necesario en Cataluña porque el Partido Popular es intensamente impopular. Ciudadanos no publica recuentos detallados y no revela cuántas personas emplea ni cuánto les paga. Albert Rivera vive un estilo de vida de lujo inconsistente con ser el líder de un modesto partido político regional minoritario.



 Albert Rivera, se traslada a vivir a Pozuelo de Alarcón, la ciudad con la renta per capita más elevada de España, adquiriendo una casa de más de 1 millón de euros. ¿De dónde ha sacado el dinero para vivir con tanto lujo y en tan poco tiempo? No se preocupen, el buen españolito no se pregunta jamás de dónde saca el dinero el Amo al que sirve sumisa y servilmente.

Inés Arrimadas, joven líder de facto de Ciudadanos, nació en Jerez de la Frontera y pasó seis años trabajando en Daleph. Su padre era un político antirregionalista bajo la dictadura de Francisco Franco. 



 El líder de "Iure" de Ciudadanos Albert Rivera aparece desnudo en materiales electoralistas y acompañó a De Guindos y Juncker a la reunión de Bilderberg. En la práctica no dirige Ciudadanos salvo para servir como figura de mascarón. Una de las organizaciones políticas originales que se convirtió en el partido político ahora conocido como Ciudadanos fue una institución local llamada Ciudadanos de Sanlúcar de Barrameda (“CIS”). El CIS estaba encabezado por un oscuro político anteriormente asociado con el Partido Popular de Rajoy y su partido predecesor, encabezado por un ministro del Interior de la época franquista. Ese político se convirtió finalmente en un hacedor de reyes antirregionalista en la política provincial del suroeste de España. Sanlúcar es un pequeño pueblo cerca de Jerez. Daleph es uno de los autores del informe 2013 del Ministerio de Economía español, que aboga por la reforma de las instituciones públicas catalanas para devolver a Madrid la autoridad de las instituciones autonómicas catalanas.

 Los fondos de la UE desembolsados por la POCTEFA a Daleph, transmitidos a través de un banco oscuro con respecto al cual un alto ejecutivo de Daleph es también un alto directivo del banco, están en el origen de muchos millones de euros. Son sustancialmente mayores que muchas de las otras subvenciones otorgadas por la POCTEFA. Se dice que estos fondos se destinan a las artes y la cultura. Llevar a cabo una consultoría de gestión con fines de lucro que trabaje en una reestructuración del sector público que suscite controversias constitucionales no es arte y cultura. El financiamiento de un partido político no es arte y cultura. Se trata de actividades políticas, cuya financiación con cargo a los fondos de la Comisión Europea está limitada por la legislación de la Unión Europea. Otro receptor de fondos del POCTEFA es la Universidad de Navarra. La Universidad de Navarra, considerada como la universidad privada más importante de España, está dirigida por el Opus Dei en un marco jurídico que no es ajeno a su opacidad. Luis de Guindos es miembro senior del Opus Dei.



Esto es corrupción.



He estudiado varios sistemas electorales en sociedades divididas. Este es un esquema de corrupción electoral. Para establecer todos los detalles, y el alcance preciso de la culpabilidad moral y jurídica de cada persona afectada, se requerirá una investigación judicial sustancial. El sistema jurídico español no ha demostrado ser hábil en la investigación de la corrupción masiva del Estado. Los asuntos de Gürtel y Bárcenas lo han revelado. Pero debe haber una investigación judicial sobre estos asuntos. Hay tantas cosas que huelen mal aquí, que los más altos niveles de investigación judicial independiente deberían llevarse a cabo tanto en Madrid como en Bruselas.



 Si la Comisión Europea de Juncker ha estado financiando la política partidista en Cataluña, entonces no es de extrañar que Juncker haya adoptado las posiciones que tiene respecto al movimiento autónomo catalán y a las próximas elecciones catalanas.



Es responsable de la supervisión de una institución de financiación de la UE que interfiere ilegítimamente en las próximas elecciones autonómicas catalanas y en la política española. No debería estar haciendo esto. Es posible que alguien le haya recordado lo que el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, a través del ministerio español, ha estado haciendo como un feudo personal de su amigo Luis de Guindos. Eso puede haber explicado su cambio dramático de posición sobre la crisis catalana. Independientemente de lo que ocurra, la Unión Europea no debería interferir en los procesos democráticos dentro de un Estado miembro de la UE haciendo un uso indebido de los fondos de los contribuyentes de la UE.



El 21 de diciembre de 2017, los ciudadanos de Cataluña votan.



Uno de los partidos que pueden votar es Ciudadanos. Deben decidir si esta sería una buena forma de ejercer sus votos. La corrupción se puede limpiar después. Por ahora, Cataluña necesita unas elecciones justas. El pueblo de Cataluña debe votar, y debe votar con su buena conciencia.



MATTHEW PARISH



Difundan este artículo tanto como puedan. Es necesario que la población conozca la oscura y corrupta realidad que se esconde, no solo tras la UE, sino tras el Régimen español y específicamente, tras esa creación política surgida de la nada, llamada Ciudadanos.





Fuentes: 
http://www.matthewparish.com/news.html
y
https://elrobotpescador.com/2017/12/07/escandalo-mayusculo-la-relacion-entre-juncker-la-financiacion-de-ciudadanos-el-fascismo-en-espana-y-la-crisis-catalana/?__twitter_impression=true