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jueves, 2 de octubre de 2025

Aquella brisa de los veranos de antes (16 de 20)

 

 Por  Pedro Costa Morata
      Ingeniero, periodista y politólogo. Ha sido profesor en la Universidad Politécnica de Madrid. Premio Nacional de Medio Ambiente.


Del turista y el viajero: conjurando equívocos y desviaciones



Apretaban las críticas este verano al turismo invasor, como plaga que no cesa y que anuncia problemas inmanejables, todos ellos derivados de la masificación, de su conversión en fenómeno de voraz consumismo y de la relación que muestra, sobre la cultura y el medio ambiente, de ángel exterminador. Al mismo tiempo, se destacaban las cifras millonarias de afluencia de visitantes, en su mayoría atraídos por la costa, que ya superaban netamente a las conseguidas antes de la pandemia; si acaso, había algunas quejas de hoteleros que incluso en agosto disponían de algunas habitaciones libres, lo que les llenaba de profunda tristeza e impedía alinearse con la fortísima corriente de optimismo general. Así que en qué quedamos.


Horrores del crucerismo (Valletta, Malta, 2023).

El turismo del que hablamos es, en efecto, un proceso intensamente destructivo: extractivista, decimos actualmente científicos y ecologistas, por su alto consumo en recursos materiales (agua, suelo, energía...) e inmateriales (paisaje, tradiciones, cultura...). Tal y como se ha sido desarrollando durante el siglo XX, y muy especialmente en el Mediterráneo y España, es esquilmador, incesante y... conflictivo.

Los ecologistas somos viejos críticos del turismo, sobre todo del masivo, el que exige espacio y exclusividad, obsesivo en urbanizaciones, abusivo en islas y acantilados e irrespetuoso con paisajes y culturas. Y así, hemos orientado nuestros dardos hacia el impacto concreto, inmediato del turismo, primero el costero, luego el rural (introducido sobre una gigantesca, así como ladina, mentira); pero ha faltado un verdadero desarrollo teórico de sus daños y amenazas, y en algunos ensayos críticos, más bien timoratos, que han surgido -tengo en la cabeza a varios investigadores libres y de universidades como la de Málaga o Alicante- muy al hilo de su faceta económica: su enorme repercusión económica, en primer lugar, con menor incidencia en sus costes. Siendo andariegos por naturaleza y por la naturaleza, los ecologistas nos mostramos instintivamente reacios a la masa y al mogollón, pero no podemos evitar que, en alguna medida y visto con frivolidad, se nos acuse de cierto “elitismo espacial” que, puede hacer que algunos exclamen “¡Lo quieren para ellos solos!”, cuando defendemos, por ejemplo, ciertos espacios naturales de calidad para liberarlos de las amenazas de la frecuentación libre. Lo que ni es verdad ni es justo.


Mi primera visión del mundo (1956).

        Pero bueno. Decía que la alarma por las hordas turísticas desatadas ha surgido primero de ciudades eminente e históricamente turísticas, como Amsterdam, Roma, Lisboa, Barcelona... con Venecia como ejemplo de espanto que ha tenido que imponerse una línea roja que afecta -y cuánto me alegro- al atraque dentro de la ciudad de esos monstruosos buques llamados “cruceros”, de espantosa imagen y estética anti navío, que tienen como misión pasear por mares y ciudades a una multitud elegantemente hacinada y estúpidamente divertida. Muchos pudimos ver a esos monstruos sobrepasando con sus desaforadas dimensiones la iglesia de San Giorgio, como amenazando con entrar en el Gran Canal; afortunadamente, ahora han de quedarse en Mestre, el puerto veneciano del continente, y liberar a la ciudad de los Dogos de insultos insoportables. Yo he visto a estos odiosos barcos, alineados de cuatro en cuatro, en los muelles de Valletta, la capital maltesa, que viene a ser, por su situación geográfica, centro logístico de cruceros y cruceristas del Mediterráneo, en claro ultraje a unos muelles que tanta historia poseen y tanta belleza evocan.

Pero sigo. Mis reflexiones sobre el turista y el viajero -que ahí está la clave del análisis del insano transportarse y del creativo viajar- se han visto recientemente empujadas por la abundancia mediática de esas contradicciones y alertado por un estupendo libro que adquirí porque veía que me iba a hacer pensar, y yo lo necesitaba. Se trata de Peut-on voyager encore? (¿Es posible todavía viajar?), de 2025, del sociólogo Rodolphe Christin, que nos somete a dos dilemas de calado: el primero, y menos importante, plantea el hecho material de que, con la masividad de los movimientos turísticos, el espacio físico (y emocional) de cada viajero se estrecha y contamina, anunciándole límites que creía inexistentes; y el segundo, más inquietante, nos obliga a dudar del propio hecho viajero como expansión personal y experiencia positiva, teniendo en cuenta lo que supone de contribución al complejo pernicioso de la actividad turística como tal, que ya abarca atentados ambientales sin cuento, pérdidas culturales ilimitadas, desarticulaciones socio-económico-culturales irreversibles, transformaciones territoriales empobrecedoras en lo material y lo espiritual, expansión de un capitalismo voraz e infatigable...


Atlas Aguilar (1959).

Y como el amigo Christin supo inducirme el desasosiego que sin duda pretendía, eché mano de otro texto, Teoría del viaje. Poética de la geografía (2016), de Michel Onfray, que leí en su día y que recordaba como más liviano (y veraniego), ya que me había auto castigado bastante con el incisivo Chistin. El filósofo Onfray es más suave, desde luego, pero presenta el peligro de esa cierta ponzoña con que los autores liberales quisieran tintar los fenómenos sociales. Lo que no quita la riqueza de su pensamiento sobre el viaje, altamente aprovechable. Como cuando afirma que “el turista compara, el viajero separa” (y acepta, indaga, se entusiasma…, añado yo); es decir, que este es siempre anatomista, tanto de personas y personajes como de paisajes y paisanajes. O que “existe siempre una geografía para cada temperamento... y una mitología formada en las lecturas de infancia”, que me encanta, aunque me obliga a preguntarme, con sincera angustia: ¿y los niños de ahora? Porque, pensando en Julio Verne, cuyas obras fueron las más leídas de mi adolescencia, y sus personajes, tantas veces jóvenes y adolescentes, admirados por el idealismo con que se describían, eran lecturas que llenaban la imaginación -cultivándola y estimulándola- de hechos recreados a falta de imágenes, de trances y geografías remotas y exuberantes, donde sus héroes derrochaban ingenio, valor y fe; lecciones que tratábamos de poner en práctica tras la lectura, dando a aquellos juegos infantiles un algo iniciático, misterioso y bello. “Entre el mundo y uno mismo, insiste este autor, intercalaremos prioritariamente las palabras”: ¡eso!


En la hamada de Tinduf (Argelia, 1976).

Y es esa misma falta de imágenes (por más que innecesarias) lo que mueve a la meticulosa preparación de los viajes con guías serias y trabajadas, pero sobre todo con mapas; unos mapas que, hablo de mi caso, nunca encuentro anticuados, y aun mis atlas de adolescencia sigo teniendo a mano porque me dan la seguridad que necesito, que más que relacionarse con la preparación, lo es con la disposición... Y sobre ellos, mapas, atlas, aprendí a soñar el mundo... Y cuando me he encontrado ante, o dentro, de alguno de esos espacios o monumentos que admiraba y absorbía, me he sentido inmensamente feliz.


En la selva de Petén (Guatemala, 2017).

Quizás buscando el equilibrio, quiero decir entre la paliza de los escrúpulos con que me alcanzó Christin y el brillo complaciente que sabe transmitir Onfray, eché mano del siempre correcto y ecuánime Claudio Magris, con otra joya de mi estantería de libros de viajes, El infinito viajar (2008), que leí nada más salir a las librerías. Que la prosa de Magris es puro recreo, calma y disfrute, aun expresándose en conservador (lo que trata de disimular, por la cuenta que le trae, sin demasiado éxito...); pero a mí es su condición de ciudadano de Trieste lo que más valoro, siendo su prosa de base italiana, formación germánica y atención eslava, lo que me subyuga. Y lo aplaudo con toda mi energía cuando suelta: “Vivir significa, hoy más que nunca, viajar”. Y como triestino, ya digo, surgido intelectualmente en el cruce de tres potentes culturas, no puede dejar de advertir, como un exhorto, que “la única identidad auténtica no es la regresivamente monolítica anhelada por los delirios étnicos, sino aquella fiel y móvil a la vez, capaz de enriquecerse merced a una nueva pertenencia”. Que yo creo que es una invitación al cosmopolitismo, a la apertura a los demás, con sus tierras y culturas, ya que esta es la más auténtica lección del viaje y del viajar. No falta, en la agudeza del muy viajado Magris, la observación que sitúa al viajero algo así como ajeno -o tendente a excluirse- a responsabilidades cuando no está en su propio espacio, lo que no siempre es legítimo. De ahí que suelte que “viajar es inmoral”, reproduciendo la frase de un filósofo de su referencia, pero añadiendo que éste lo decía “durante un viaje...”.


Glaciar en la cadena Wrangell (Alaska, 2022).

        Y como última ayuda en mi pensar viajero, quise honrar una vez más a mi amigo y compañero Rafael Chirbes, en este caso a partir de El viajero sedentario (2004), libro en el que con su probaba habilidad redaccional convierte una contraposición en pedagogía de general aplicación. Chirbes tuvo la misma educación que yo, ferroviaria de cuna y de internado religioso (León) en la misma época, y aunque rehuyó la formación técnica, optando por la historia y el arte, ejerció de periodista gastronómico y viajó constantemente durante varios años, acopiando material para su inevitable reconversión en escritor sólido y puntilloso. Con esto quiero que quede claro que también admiro -como Chirbes- a quien no sale de su pueblo, no ya de su país. Porque me parece que supone, no un esfuerzo de contención, como podría parecer sin más indagar, sino una comprensión -máxima, intensa, holística- del mundo y sus formas y sorpresas, porque es verdad que la realidad geográfica, con sus humanos pululantes, siempre podrá resumirse en esto que alcanza la vista: la condición, creo yo, es que el alma deberá estar dispuesta, curtida en las más humanas inmediateces... Y recordemos que, por ejemplo, de Verne se dice que apenas viajó, como no fueran unas excursiones mediterráneas en un yate que se hizo construir, pero no se sintió -hay que suponer- demasiado atraído por las geografías que describía sobre los mapas. Era un erudito en meridianos y paralelos exóticos, así como del impulso humano por la supervivencia, de su capacidad de asombro ante un mundo que todavía en su tiempo no había mostrados sus límites. Y algo de eso comparto yo: desde siempre me fascinaron las tierras lejanas, los pueblos raros, las banderas y las naciones, con sus paisajes singulares, que en mi imaginación visitaba y disfrutaba.

En el planteamiento de un viaje suele ser inevitable esta disyuntiva: ¿en soledad o en grupo? Pues está claro, en soledad (esa experiencia de un “camino interior, insuperable), o con una (sola) compañía, si es que en verdad se pretende viajar con aprovechamiento. Lo del grupo es inevitablemente otra cosa. Y lo de “más de dos”, es decir, tres, igual que se desaconseja en la preparación de un examen, nunca aparecerá en las recomendaciones para viajeros de raza. Partir con el amigo, o amiga, que es el caso de almas gemelas y comunión de voluntades e intereses, resulta lo más acertado, aunque pertenezca a una dimensión bien distinta a la de la soledad personal, inevitablemente metafísica (o sea, incompartible).

Añadiré como final que, siendo viajero empedernido, soy forofo de dos experiencias: la primera, medir y sentir la profundidad de los territorios… para que se me queden bien afirmados y los pueda recordar e identificar; y la otra, el culto de los retornos que, aunque sean arriesgados y no pocas veces decepcionantes, insuflan compensación en el alma e incluso premio: repetir estancia es como si despejáramos de nuestras dudas el impulso imperfecto de ver cosas y liquidar, con el olvido acechando y el aprecio de una sola vez arrollado por la sucesión inconsiderada de novedades... Se trata, ya lo creo, de una ética del retorno, de un culto a las geografías de la memoria...


domingo, 11 de agosto de 2024

¡Que nos devuelvan el tren!

 

Respingos de la calor (3 de 10)


 Por Pedro Costa Morata

Mis últimas indagaciones sobre la situación del “espíritu ferroviario” de los murcianos me ha alarmado por no encontrarlo, en absoluto, capaz ni decidido a afrontar los despojos y humillaciones que describen a las políticas de RENFE y ADIF para nuestra tierra. Afectadas ambas por el “virus del AVE”, y logrado el encantamiento que esta rapaz mecánica produce en tantos españoles, incluidos los murcianos, la mala ralea de los tecnócratas del transporte nos prepara estragos importantes a los que hay que hacer frente.

Al AVE hay que “dirigirse” destacando su naturaleza rapaz, exclusivista, cara y absurda, por lo que constituye una agresión social de primera magnitud. Por eso deja, a su paso, líneas de ferrocarril cerradas o desmanteladas, y decenas de pueblos y ciudades sin servicio, teniendo la gente que recurrir al automóvil y al autobús para trasladarse. Con el trazado radial y esquelético de las vías del AVE por la Península, este tren incrementa los tráficos interurbanos por carretera, así como -inevitablemente- los de larga distancia. Anula, así, una de las ventajas tradicionales -e imbatibles- del tren como alternativa a la carretera. Circulando a 300 km/h, y queriendo competir con el avión, el AVE lo rompe y envilece todo en cuanto a modo de transporte, desequilibra el territorio, vulnera el carácter eminentemente social del tren, produce impactos ambientales demoledores y nos regala, como resumen, un pan como unas hostias.

La Región de Murcia, de dirigencia política inepta y malvada, y de opinión pública endeble y secuestrada, ha caído en la trampa del AVE gozosa y confiadamente, sin tener más referencia “sociopolítica” que el acceder a lo que otros ya tienen, quejándose como siempre de ser “la última”, de ir “detrás de Alicante” y de ser “menospreciada por Madrid”. La consecuencia de esta tontuna colectiva -desapego, pueblerinismo-, tan ampliamente compartida, ha sido perder el tren en la línea estructural Murcia-Albacete, por Cieza y Hellín, y en el histórico ramal a Águilas. En su lugar, se ha decidido “reforzar” el eje mediterráneo y llevar a los viajeros por un periplo geográfico absurdo, fiando el objetivo a la velocidad y considerando que a 300 km/h las distancias no cuentan ni el consumo de energético que conllevan. (Ese engendro arquitectónico antiestético, caótico y sublunar, que revela a la nueva estación subterránea de Murcia, se empareja perfectamente con la procacidad global con que la región se relaciona con el ferrocarril).




Porque cuando el criterio rector es la velocidad y no la distancia ni la geografía, el resultado ambiental ha de ser funesto inevitablemente. Y ahí está el itinerario Madrid-Murcia por Alicante, Albacete y Cuenca, que es una producción tecno-económica (pero de dirección política) digna de profesionales descerebrados de la ingeniería y pervertidos de la economía (y, en ambos casos, analfabetos ambientales). El AVE evidencia, además, que los tiempos no han introducido ninguna mejora en conocimiento o voluntad en la política de transportes, pese al esfuerzo singular de crítica propositiva realizado en la década de 1970 cuando, contra la dictadura decrépita el paradigma de la ordenación del territorio esgrimido por los ecologistas mantenía la esperanza de un futuro cercano con dirigentes políticos mejorados.

Junto a la eliminación del itinerario más directo y sensato entre Murcia y Madrid, la otra ofensa que los murcianos parecen dispuestos a encajar es la que se cierne sobre Águilas, es decir, ese ramal histórico de la empresa británica The Great Southern of Spain Railway Company Limited, en funcionamiento desde 1890 hasta que hace dos años quedara sin servicio junto con el tramo Murcia-Lorca-Almendricos, como efecto de las obras del futuro AVE desde Murcia hacia Almería. Estas obras y estos planes, vinculados con la extensión del AVE (por una línea ruinosa de necesidad entre Lorca y Almería) amenazan el enlace ferroviario de Águilas, pese a las “originarias” promesas de ADIF que, conociendo el aire economicista de sus rectores, no deben tenerse por serias ni sinceras.




Y en este ambiente más que sospechoso de futura agresión de ADIF al pueblo de Águilas y su historia, hay que contemplar la alegre actitud de su alcaldesa actual, que cree estar negociando con ADIF un plan que ninguna de las dos partes quiere revelar porque ni está claro ni se acomete con lealtad. Así, la alcaldesa socialista de Águilas espera que se recupere el ramal ferroviario, ahora desde Pulpí, a escasos 15 km de Águilas, con una nueva estación netamente separada de las -históricas, meritorias e incluso grandiosas- instalaciones ferroviarias de lo que fue cabeza técnica de la Great Southern, estación que, medio negociada con propietarios de la periferia aguileña, se ubicaría en un lugar nuevo y remoto. Y las vías y las todavía extensas propiedades de la actual ADIF pasarían a ser bocado apetitoso de promotores y constructores. Más o menos relacionados con esta conspiración está el relativo fomento de actos de recuerdo y reconocimiento del pasado ferroviario aguileño, haciendo justicia a aquellos ingleses y aquellas espectaculares obras de ingeniería mientras se prepara la ruptura y desintegración del tren respecto de ese pasado, que los politicastros de hoy han decidido convertirlo en un tiempo inútil y que hay que “superar”. Así que se ensalza el pasado para adormecer la opinión pública y cercenar el futuro.




La alcaldesa no sabe, ni tiene interés en sospechar, que lo que puede estar tramando ADIF es descartar ese ramal y esa conexión ferroviaria de Águilas con la red nacional, proponiendo una solución consistente en un servicio de autobuses que enlacen la futura estación de Pulpí con Águilas, dando por finalizada de un plumazo la historia ferroviaria de Águilas. Porque ADIF, con el estilo despótico que ha acuñado bajo el imperio de la alta velocidad, pretende que ciudadanos e instituciones se allanen ante sus proyectos de infraestructuras del AVE sin decir ni mu: tan necesario y estratégico para el país considera que es ese maldito tren. Y RENFE, igualmente manejada por tecnócratas desalmados, incultos y antisociales, se permite desarticular el territorio, en sus bases fundamentales y de mayor alcance social, por sus santos objetivos de llevar el tren loco a los cuatro sitios que considera rentables.




Los tecnócratas del ferrocarril actual parecen ignorar que ni RENFE ni ADIF ni el ferrocarril les pertenece, y que su función es la de depositarios responsables del cumplimiento de un fin eminentemente social. Y ni se plantean el inconmensurable coste global de la inseguridad de las carreteras (bueno, sí es mensurable: estamos hablando de un 2/3 por 100 del PIB), que es algo que ridiculiza los argumentos de la falta de rentabilidad de ciertas líneas ferroviarias, pero esta es una reflexión social que estos tecnócratas ni huelen. Y tampoco sienten que el sistema ferroviario pertenece a la ciudadanía, no solamente en cuanto pobladores de un país que necesita disponer de un sistema integrado, lo más denso posible, de líneas férreas y sus servicios correspondientes, sino porque la construcción del mismo la han realizado, durante casi dos siglos, las manos de la ciudadanía trabajadora, y porque sus miles de empleados han dedicado su vida laboral a facilitar el movimiento -las relaciones humanas y los afectos, la actividad económica y los negocios- dentro del país construyendo ese “espíritu ferroviario”, eminentemente descrito como actitud de entrega, para que todo eso funcionara, aun con dificultades técnicas y presupuestarias ajenas totalmente a su papel laboral y social. Esta reflexión, que no entra en la cabeza de los tecnócratas, es, sin embargo, el núcleo de la argumentación en favor del tren útil social y ambientalmente. Que la propiedad pública, al menos en este caso, no está asignada a un cuerpo de tecnócratas o políticos intermediarios entre un poder abstracto y una sociedad más abstracta aún, sino que es cosa que nos toca y pertenece a cada uno de los ciudadanos de este país, con nombres y apellidos.

Pero nuestros políticos dirigiendo el transporte, y esos tecnócratas con la misión de rentabilizarlo, se dedican a engañarse a ellos mismos, a maltratar nuestra inteligencia y a malgastar los recursos públicos: son unos auténticos traidores al pueblo y a la patria, y hay que encontrar la forma de, primero, castigarlos con el desprecio de la gente, segundo, enviarlos a un centro ad hoc de reeducación sobre costes comparativos del transporte (incluyendo los ambientales), a ver si se enteran, y, tercero, inhabilitarlos definitivamente para cualquier empleo o puesto públicos, por su alta peligrosidad social.

Con mi nieto Pedro, al que saludaban los maquinistas con un pitido al verlo tantas noches conmigo, entusiasmado, al paso del último tren, recorro las vías silenciosas y cubiertas de hierba y herrumbre, pero que lo atraen de una forma que me emociona, como conjurándolas a que recobren su vida y su futuro. El no entiende muy bien -tampoco yo- eso de que las obras del AVE nos tendrán sin tren durante cinco años, y me pregunta que por qué no hay tren. El otro día, al llegar a casa se lanzó sobre un folio y me dibujó el tren, el maquinista, el paso a nivel y un texto, “Quiero que vuelva el tren”, al que respondí, para mi caletre, con una enfurecida promesa. Cada uno a su manera, ambos nos juramentamos para conseguir que nos devuelvan el tren, nuestro tren, por donde siempre circuló, siguiendo la sabiduría de aquellos profesionales amantes del tren cuyo recuerdo se quiere ennoblecer, precisamente, para disimular la necedad de sus enemigos de ahora.






sábado, 12 de marzo de 2011

DJ GORRION, BRACELI Y NIÑOS BIEN EN LA GALERIA (ALICANTE)

EL PRÓXIMO SÁBADO 12 DE MARZO, EN LA GALERÍA (ALICANTE) DISFRUTAREMOS DE UNA NOCHE CARGADA DEL ECRECTICISMO SONORO Y VANGUARDIA MUSICAL A LA QUE YA NOS TIENE ACOSTUMBRADOS DJ GORRION, ADEMAS SE HARÁ OFICIAL SU RECIENTE INCORPORACIÓN AL SELLO ALICANTINO INSOLENT MUSIK.
LA FIESTA COMENZARÁ A LAS 00:00h CON BRACELI Y NIÑOS BIEN (FAKE TEAM/ALICANTE) SEGIDOS POR DJ GORRION (BAR OCIO/MOSS CLUB/GORRIONPARTY/MURCIA), QUE SEGURO NOS DARÁN ALGUNA QUE OTRA SORPRESA. TREMENDA NOCHE NOS ESPERA.

LA GALERIA : Manuel Antón 20, Alicante
 
 

Hoy, sábado 12, a las 23:30 - Mañana a las 5:30

Lugar:
LA GALERIA (ALICANTE).
 

viernes, 4 de marzo de 2011

Exposición "5 Contrastes" en Alicante






RECITAL DE POESÍA EN ALICANTE

Los colectivos poéticos de la provincia de Alicante participan en un recital solidario a favor de la Fundación Ana-Bella de Sevilla (mujeres maltratadas)
www. fundacionanabella.org
Por el Liceo Poético participarán Mercedes Rodríguez, Annabel Villar, Julia Montero y Julio Pavanetti.



Viernes, 04 de marzo · 20:00 - 23:00

Lugar:
CLUB INFORMACION
AV. DR. RICO.
Alicante.


viernes, 25 de febrero de 2011

Presentación del poemario, Poemas de corazón y Guadaña, de Juan Benito Rodríguez Manzanares, en El Campello - Alicante

La Asociación Cultural ANUESCA, encabezada por su presidenta, Harmonie Botella, ha tenido a bien programar una presentación de mi poemario, Poemas de Corazón y Guadaña, para el día 25 de febrero de 2011 a las 20:30 horas.

La misma se realizará en la Sala Alternativa de la Casa de la Cultura de El Campello, situada en la Plaza Constitución, 4.
 
 

Viernes, 25 de febrero · 20:30 - 21:30

Lugar:
El Campello, Plaza Constitución, 4 (Alicante).
 

sábado, 23 de octubre de 2010

Presentación de Versos Comunicantes (Poesía y Música Hispanoamericanas) en Alicante

Con el auspicio del Centro de Estudios Iberoamericanos Mario Benedetti de la Universidad de Alicante, presentamos nuestro espectáculo "Versos Comunicantes", dedicado a la poesía y a la música hispanoamericana, en la Sede Universitaria de Alicante.

viernes, 15 de octubre de 2010

Encuentro entre literaturas y lenguas en la era digital en Alicante



La recién creada Asociación de Escritores de Euskadi AEE –EIE nace con un espíritu integrador en el que tenga cabida todos los escritores sin importar la lengua en la que escriban, euskera, castellano e incluso en otras. El proyecto se inicia con la difusión por todo el territorio nacional con encuentros con los principales interlocutores en materia literaria. 

 Pulsa sobre las imágenes para ampliarlas


Instituciones, escritores, poetas y todas las personas que tengan alguna cosa que decir en relación con la literatura y los nuevos tiempos que corren tienen una convocatoria el viernes, 15 de octubre de 2010 en la Sede de la Universidad de Alicante, pionera en este tipo de eventos en la Comunidad Valenciana.

Intervendrán en el acto: Luisa Etxenike (presidenta de la AEE – EIE), Francisco Javier Irazoki (escritor y poeta), Alex Oviedo (secretario de la AEE –EIE), Carmen Pardo (actriz) i Estel Julià (poeta y escritora).
La presentación correrá a cargo de Carles Cortés, director del Secretariado de Cultura de la Universidad de Alicante

lunes, 11 de octubre de 2010

Presentación de la novela "Los ojos del Mar", José Luis Victoria

Presentación de "Los ojos del Mar"
 
 
miércoles, 13 de octubre · 19:30 - 20:30
Corte inglés de Alicante
Alicante, Spain

jueves, 15 de julio de 2010

Presentación de Las tres arcas de Noé, de José Manuel Gomis y Pedro Sala, en Alicante

Presentación de esta trepidante novela de intriga de los autores de La tumba del romano
 
 
Sábado, 17 de julio de 2010.
20:00 - 21:00
C/ Alberola, 32.
Alicante.
 

viernes, 2 de julio de 2010

HUACANAMO en la Feria del Libro de Alicante 2010, del 2 al 11 de Julio

HUACANAMO en la Feria del Libro de Alicante 2010,

del 2 al 11 de Julio

 

 

Estaremos en la caseta REPE (Red de Editoriales de Poesía Emergente)
Con recitales y firmas de nuestros autores.

Desde el Viernes, 02 de julio de 2010 a las 19:00,

hasta el Domingo, 11 de julio de 2010 a las 0:00.

Explanada de España, Alicante.

martes, 29 de junio de 2010

I Salón de la Acuarela en Alicante

I Salón de la acuarela en Alicante
Del 1 al 14 de julio de 2010.
c/ Maisonnave, 33 - Bajo.
Inauguración a las 20:00 hrs.
Alicante.

lunes, 7 de junio de 2010

Presentación del libro "La ciudad de la bruma" en Alicante

Daniel Hernández Chambers presenta en el Forum 80 Mundos su libro LA CIUDAD DE LA BRUMA, una novela trepidante , excelentemente ambientada que ofrece una novedosa mirada sobre la identidad de Jack el Destripador, al que intenta dar caza el Hombre Elefante.
 
 
Jueves, 10 de junio de 2010
20:00 - 21:00
Librería 80 Mundos.
Alicante.
 

lunes, 31 de mayo de 2010

Presentación de libro "Sara, la dona sense atributs" en Alicante

Presentación en el Forum 80 Mundos de la novela Sara, la dona sense atributs, de Carles Cortés. Premi de Literatura Eròtica la Vall d'Albaida. Además del autor intervendrán en este acto: la Vicerrectora de Extensión Universitaria de la UA, Josefina Bueno y el escritor y catedrático de Lengua, Joaquim G. Caturla.
 
 

Martes, 01 de junio de 2010.

20:00 - 21:00 hrs.

Librería 80 Mundos.

General Marvá, 14.

Alicante.
 

viernes, 12 de marzo de 2010

MÚSICA Y POESÍA en la LIBRERÍA 80 MUNDOS de Alicante

El sábado 13 de marzo, a las 19 h. en la Librería 80 Mundos, la poeta Cristina Arroyo recitará poemas de su libro La senda del camaleón y otros inéditos con el acompañamiento a la guitarra de Rubén Cebrián que interpretará temas de jazz, bossa-nova y alguna composición propia.



Sábado, 13 de marzo de 2010
19:00 - 20:00
LIBRERÍA 80 MUNDOS
Alicante