(Escritor,
filósofo y activista italiano. Referente del Movimiento Autónomo.
Profesor en la Univesidad de Bolonia)
Thomas
Matthew Crooks, el
chaval suicida que se sube al tejado para disparar al candidato, es
para mí la figura central del drama estadounidense. Es él, Thomas
Crooks, e incel
[involuntary celibate] universal,
la única subjetividad que me interesa en el mundo estadounidense
preso de una gigantesca convulsión psicótica
El
héroe de Butler
Cuando
he leído las noticias sobre la empresa suicida de Thomas Crooks en
Butler, me ha venido a la cabeza Anathematic
anarchist incel, el protagonista de un documental
de Gala Hernández López al que me referiré a continuación, y que
puede encontrarse, si suscita el correspondiente interés, en Vimeo
bajo el título de La
mecánica
de
los fluidos.
Crooks, el chaval suicida que se sube al tejado para disparar al
candidato, es para mí la figura central del drama estadounidense. Es
él, Thomas Crooks, el incel
[involuntary
celibate]
universal, la única subjetividad que me interesa en el mundo
estadounidense preso de una gigantesca convulsión psicótica. El
individuo que se manifiesta de repente en la azotea de un almacén
vestido con un traje militar gris es el mismo fantasma que Gala
Hernández López busca en La
mecánica de los fluidos.

No
es Trump, no es Biden, no es la turba vociferante de racistas
entusiastas del Mesías que esquiva la bala y levanta el puño, no
son los Demócratas, preocupados porque Estados Unidos se precipite a
un abismo indescifrable. Ellos detentan el poder, pero no son el
sujeto de la historia.
El
sujeto de la historia es Thomas Crooks, el chavalín del que no
sabemos nada, porque no hay nada que saber.
«Intelligent
anassuming loser» [Un
modesto perdedor inteligente], lo definen los investigadores.
«His
intentions may have been less politically motivated and more
about attacking the highest-profile target near him […]»
Sus
intenciones pueden haber estado menos motivadas políticamente y más
haberlo estado por el deseo de atacar el objetivo de más alto perfil
situado cerca de él].
«Crooks
seems similar to the dozens of other young men who’ve wreaked havoc
across the US with high-powered assault-style rifles in recent years.
He had few close friends, he would often go shooting at a local
firing range, and he didn’t seem to display strongly held views
that would suggest a politically driven assassination […]» Crooks
parece similar a las docenas de otros jóvenes que han causado
estragos durante los últimos años en Estados Unidos pertrechados
con rifles de asalto de alta potencia. Tenía pocos amigos íntimos,
solía ir a disparar a un campo de tiro local y no parecía mostrar
opiniones muy arraigadas, que puedan sugerir un asesinato por motivos
políticos].
«“The
more we know, the less we understand about the exact reason why”,
said Juliette Kayyem, a former assistant secretary at the Department
of Homeland Security and a CNN national security analyst» [Cuanto
más sabemos sobre él, menos comprendemos el motivo exacto de su
comportamiento”, declaró Juliette Kayyem, exsecretaria adjunta del
Departamento de Seguridad Nacional y analista de seguridad nacional
en la CNN].
Félix Guattari
hablaba de inconscient
machinique mucho
antes de que la máquina digital penetrara en la dinámica de la
mente, pero hoy sabemos que el inconsciente conectivo es incompatible
con el orden simbólico conjuntivo: lo digital recodifica el
lenguaje, pero lo hace incapaz de acceder a la dinámica fluida de la
afectividad, del deseo, de la amistad
Cuanto
más sabemos, menos entendemos, dice la pobre investigadora, que
intenta descifrar el comportamiento de nuestro héroe. Es fantástico:
por lo que podemos comprender a Thomas le importaba un bledo quién
era el tal Trump o al menos le importaba realmente muy poco. Con la
misma diligente atención habría disparado a Biden o a cualquier
otro famoso personaje, que le hubiera permitido reverberar fama sobre
él. El Narciso suicida no muestra interés alguno por los contenidos
políticos de su acción. Su acción tiene un carácter metapolítico,
incluso metafísico. Es el mundo entero el que se debe cancelar con
ese gesto que no sólo pretende matar, sino sobre todo suicidarse.
Crooks es el proletario de la hipermáquina digital, es la otra cara
del tecno-optimismo. Es el trabajador cognitivo precario, que escribe
software
por
unos pocos dólares de salario. Es el consumidor compulsivo de
estímulos electrónicos. Es el objetivo de todas las campañas
promocionales de las empresas de alta tecnología, es la víctima del
bombardeo neuroinformativo. El héroe suicida, aplastado por una
miseria psíquica y sexual, que la retórica política no puede en
modo alguno comprender.
En
la High School [instituto] Bethel Park lo tenían por un alumno
preparado, tranquilo. Sus compañeros le habían hecho bullying
varias
veces, a este crío lleno de granos, que aparece sonriendo en la
foto. Le gustaba jugar al ajedrez y los videojuegos, estaba
aprendiendo lenguajes de programación. Sus compañeros contaron que
quería entrar en el equipo de tiro del colegio, pero no fue
admitido, porque en las pruebas demostró que no tenía buena
puntería. En 2023 la agencia de inversiones Black Rock rodó una
película publicitaria en su instituto y Thomas aparece en una escena
de la misma. Black Rock ha retirado la película de la circulación
inmediatamente después del atentado en el que murió Thomas. Había
sido admitido en la University of Pittsburgh y también en la Robert
Morris Universtiy. Era un buen estudiante. Podría haber concluido
sus estudios y luego seguir una carrera como ingeniero o algo
similar. Habría ganado un sueldo ligeramente superior a la media. De
sus opiniones políticas no sabemos mucho, de hecho tenemos
informaciones contradictorias: donó 15 dólares a una campaña
demócrata en 2022, luego, en los últimos tiempos, se había
registrado en el censo electoral republicano.
¿Por
qué este chaval un día cogió el rifle de su padre y se dirigió
diligentemente a Butler, donde se celebraba el mitin electoral de
Donald Trump? ¿Qué representaba para él el hombre naranja?
Y
sobre todo: ¿qué tipo de mermelada conforma el cerebro de los
estadounidenses, de este pueblo de colonos armados, que se dispone a
deportar a los extranjeros hispanos o mahometanos, que han cruzado
fronteras superprotegidas y que se materializan como pesadillas
paranoicas?
La
mecánica de los fluidos
La
mecanica de
los fluidos,
el documental de Gala Hernández López referido, comienza con un
mensaje de Anathematic
anarquista incel, anunciando
su suicidio. Tras este mensaje, Anathematic
anarchist incel no
da más señales de vida, en esa semivida que viven los trolls,
los avatares, en definitiva los alter
egos de
una generación que ha aprendido más palabras de una máquina que de
una voz humana. En lugar del inconsciente, esta generación debería
tener una prótesis conectiva, pero la prótesis no funciona tan
bien, evidentemente, y el inconsciente, encapsulado en la jaula
digital, produce monstruos. Félix Guattari hablaba de inconscient
machinique mucho
antes de que la máquina digital penetrara en la dinámica de la
mente, pero hoy sabemos que el inconsciente conectivo es incompatible
con el orden simbólico conjuntivo: lo digital recodifica el
lenguaje, pero lo hace incapaz de acceder a la dinámica fluida de la
afectividad, del deseo, de la amistad.
El
lenguaje recombinante no es compatible con los flujos psíquicos.
Deteriora la amistad, cuando la mente sólo funciona por oposiciones
binarias: el formato conectivo de la mente, aunque optimiza la
recombinación funcional, le impide conectarse empáticamente con
otras mentes. Una especie de soledad sistémica resulta de esta
incompetencia conjuntiva, que genera una ola de depresión.
La
cura de Trump
La
sociedad estadounidense está devastada por una depresión sistémica
y Trump es la cura como Hitler fue la cura para la depresión
sistémica de la sociedad alemana hace un siglo. Depresión,
toxicomanía, dependencia de los medicamentos, constituyen el telón
de fondo narrativo de la novela de J. D. Vance, el vicepresidente
elegido por Trump para su ticket electoral. Si
Trump es la expresión del pueblo de la Segunda Enmienda (racismo
armado), Vance es la expresión del pueblo del Fentanyl (epidemia
depresiva). Recordemos
cómo acabó la cura practicada por Hitler en el siglo pasado y
tratemos de imaginar cómo resultará la cura propuesta por Trump.
Hitler desató las energías psíquicas hacia un chivo expiatorio que
se encontraba en el seno de la sociedad europea y que debía ser
eliminado. El chivo expiatorio de Trump-Vance, el alien
criminal [criminal extranjero],
es más indefinido, más grande, más inaferrable. De momento, parece
que la cura Trump-Vance podrá compactar un cuerpo mayoritario de la
sociedad estadounidense.
La
galaxia incel
La
galaxia incel
es
una reserva electoral para Trump, como ya lo había comprendido
Angela Nagel en su libro de 2017 Kill
all normies.
Pero volvamos a La
mecánica de los fluidos.
El narrador de la película (la voz de Gala Hernández López) nos
cuenta la búsqueda de este Anathematic
anarchist incel
que en 2017 creó un grupo de 17.000 usuarios en Reddit llamado
braincels.
Gala Hernández López nunca conoció a este chaval salvo a través
de sus publicaciones y le llamó la atención su último mensaje,
aquel en el que Anathematic
anarchist incel anuncia
su suicidio.
I
am a suicidal and I have been for weeks now
There
is nobody that can save me now
My
family wont’ help me, the hospital won’t give a shit about me
And
I am incapable of helping myself
This
is because American culture views people like me
As
garbage
The
blood of other thousands of people like me is on America’s hands…
My
only wish is that I become a martyr
[Soy
suicida y lo soy desde hace semanas. Ya no hay nadie que pueda
salvarme ahora. Mi familia no me ayudará, al hospital no le importo
una mierda. Y soy incapaz de ayudarme a mí mismo. Así es como la
cultura estadounidense ve a la gente como yo. Como basura. La sangre
de otros miles de personas como yo está en las manos de Estados
Unidos... Mi único deseo es convertirme en mártir]
Anathematic
anarchic incel envió
este mensaje y luego desapareció y Gala Hernández López lo busca
en los infinitos meandros de la semiexistencia, aventurándose en el
universo online
de
la soledad sexual contemporánea, de la manosfera:
un universo saturado de timidez agresiva, de individualismo exaltado
y de repulsión por lo femenino. Y, sobre todo, de sufrimiento
rabioso. Gala Hernández López busca a Anathematic
anarchist ince en
las interminables praderas digitales. Lo busca en los innumerables
vídeos en los que machos tímidos o agresivos, barbudos o lampiños,
expresan su visión de un mundo sin hembras. Muchos de ellos se
graban en el interior de un coche. Algunos en un pequeño dormitorio
con posters pegados en la pared. Todos dicen «joder» cada tres
palabras.
Luego
Gala Hernández López recorre el universo Tinder, 26 millones de
citas al día, almas que se buscan en un desierto que tiene su centro
en un edificio de Silicon Valley y sus terminales en todos los
barrios del mundo. La gente se busca para no encontrarse nunca,
basándose en un algoritmo que evalúa su atractivo sexual. Que sí,
que sí, asegura el dueño de Tinder, muchos matrimonios han sido
posibles gracias a Tinder. El mercado de cuerpos follables o no
follables empezó hace mucho tiempo, cuando Facebook nació en 2004
para abastecer este mismo mercado.
Me
pregunto si el punto de contagio está en uno de vuestros foros de
machos solitarios, dice Gala Hernández López, mientras un oleaje
hace astillas los botes. Entonces se adentra en el universo de los
videojuegos, donde hombres vestidos de metal con cascos y visores
electrónicos matan a todos los que aparecen en la pantalla. Hay un
foro que recoge mensajes de chicos que se han suicidado. Una tumba
colectiva para los incel.
Hay páginas web que publican los poemas de incels
suicidas.
Bulging
eyes focused on the man
While
his pair of eyes stared right back
The
crowd angered for the last act.
One
last trick before parting ways
Glad
to oblige he grabbed the saw
Splitting
his torso from his legs
[Los
ojos saltones se centraron en el hombre. Mientras su par de ojos le
devolvían la mirada. La multitud enfurecida por el último acto. Un
último truco antes de separarse. Encantado de hacerlo, agarró la
sierra. Separando el torso de las piernas]
Víctimas
y verdugos del futuro Reich
Desde
que vi Elephant
(2003),
de Gus Van Sant, la figura del chaval asesino me ha hipnotizado. En
esa película se cuenta la historia de los dos chicos que en 1999
fueron a su escuela de Columbine (Colorado), armados con fusiles de
asalto, y dispararon contra sus compañeros, matando a quince de
ellos. En Columbine comenzó una masacre interminable, cuyo relato
puede encontrarse en The
Trace,
un
sitio web, que se presenta como «An Atlas of American Gun Violence»
y que lleva la cuenta de los muertos, los heridos y los suicidios
provocados por tiroteos indiscriminados en Estados Unidos a lo largo
de los años.
En
2015 escribí un libro, Heroes:
Mass Murder and Suicide,
sobre esta matanza interminable, porque me parecía que en este
fenómeno estaba la clave para entender Estados Unidos, la implosión
psíquica de un país aterrador, que arde cada vez más rápido, pero
que desgraciadamente no puede arder sin que arda también el resto
del mundo con él. Ahora estoy más convencido que nunca de que la
palabra «sociópata», que se utilizó en su día para describir al
tipo de enfermos mentales que odian a sus semejantes hasta el punto
de desearles el mal y hacer todo lo posible por atormentarlos, ya no
sirve desafortunadamente para definir a una categoría específica de
patología mental, porque la sociopatía se ha convertido en un
carácter universal de la humanidad conformado en el distanciamiento
digital y luego filtrado por el distanciamiento pandémico. Hay toda
una industria de criptodrónica al servicio de esta sociedad
sociópata: los drones y la criptografía te permiten matar
anónimamente a alguien cuya cara nunca has visto, como hacen los
soldados israelíes. Muchos lo hacen sólo por divertirse. Los que no
han
sufrido la sociopatía solo
pueden buscar vías de fuga y nichos en los que esconderse. Desertar.
Gunther
Anders escribió en 1962:
La
técnica que el Tercer Reich ha puesto en marcha a gran escala aún
no ha llegado a los confines de la tierra, aún no es
«tecno-totalitaria». Todavía no ha llegado la noche. El horror del
reinado venidero superará con creces el de ayer, que en comparación
sólo parecerá un teatro experimental provinciano, un ensayo general
del totalitarismo disfrazado de ideología estúpida, Gunther Anders,
Noi
figli di Eichmann,
Florencia, Giuntina, 1995, p. 66.
Y
también:
Podemos
esperar que los horrores del Reich futuro eclipsen los horrores del
Reich del pasado [...] cuando un día nuestros hijos o nietos,
orgullosos de su perfecta comecanización, miren desde las alturas de
su imperio de mil años al Reich de ayer, les parecerá un
experimento menor y provinciano, ibid.).
Algunos, cada vez
más numerosos, eligen el
suicide by cop,
el suicidio facilitado por un policía que en un momento dado irrumpe
en escena y le dispara en la cabeza para interrumpir su acción
Ahora
los nietos de Anders son testigos del triunfo del Nuevo Tercer Reich,
que ya no se limita a Alemania, sino que se extiende por toda la
tierra, como un monstruo de muchas cabezas, armado con artefactos
exterminadores. Anders comprendió que la historia que nos contaron
después de 1945 era una fábula falsa, o tal vez una ilusión
óptica. La muerte de Hitler, la destrucción de la Alemania nazi, no
fue en absoluto el final del horror, sino el final de su comienzo, la
derrota de un primer intento inmaduro.
Ahora
lo vemos claramente, el monstruo ha resurgido con un nuevo disfraz
multicolor y con un equipo enormemente más poderoso. Invencible.
Eterno. Hitler está en todas partes en 2024, ataviado con diferentes
chaquetas y en todas partes promete genocidio, en todas partes
despliega guardias armados en la frontera, en todas partes azota,
ahorca, tortura.
Gaza
es el símbolo de la era venidera
El
suicidio es el comportamiento más racional para miles de millones de
individuos destinados al suplicio, que en general, sin embargo, se
ven frenados por motivos irracionales: la ilusión de que el mañana
podría ser mejor, el miedo a la nada. Algunos, cada vez más
numerosos, eligen el
suicide by cop,
el suicidio facilitado por un policía que en un momento dado irrumpe
en escena y le dispara en la cabeza para interrumpir su acción. Poco
a poco el ejército de suicidas se extiende, llevando la muerte a los
supermercados, las escuelas, las iglesias, las calles, con armas
mortíferas guardadas en la bodega junto con las mermeladas y las
garrafas de vino malo. Esta es la guerra civil más probable en el
Estados Unidos futuro de Trump. Thomas Crooks es la víctima
inconsciente y, al mismo tiempo, el cómplice.
También
él, Narciso mefistofélico, quiere unirse a la fiesta y dispara al
tipo de pelo naranja que habla, sin importarle quien sea, sin
importarle lo que esté diciendo. Aquí están seducidos en el abrazo
triunfal, ¿quién puede decir quién es la víctima y quién el
verdugo?
Artículo publicado en diario.red