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miércoles, 27 de mayo de 2026

El brote de ébola más rápido jamás registrado golpea un Congo devastado por la guerra

 

      Periodista freelance. Licenciada en Traducción e Interpretación por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.


La nueva cepa Bundibugyo, para la que no existe vacuna, avanza en el este del país entre ataques armados, hospitales destruidos y graves recortes en ayuda humanitaria


El brote de ébola más rápido jamás registrado golpea un Congo devastado por la guerra.


     Hace apenas unos días, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertaba sobre una nueva cepa (Bundibugyo) de ébola para la que no hay vacuna y que ya se ha cobrado la vida de más de 220 personas en la República Democrática del Congo. También se han registrado casos en Uganda y en total se habla de casi un millar de personas que podrían estar contagiadas. Se trata del brote de ébola que ha avanzado más rápido desde que hay registros. Este martes, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguraba que la situación “empeorará antes de mejorar”. El contagio ya ha sido declarado emergencia de salud pública de importancia internacional (Pheic, por sus siglas en inglés).

La situación, hoy por hoy, es de descontrol, ya que se trata de un brote “extremadamente grave y difícil”, en palabras del director de la OMS. A pesar de los esfuerzos para llevar equipos sanitarios a la región afectada y el refuerzo de las medidas de contención para que la enfermedad no se continúe propagando, lo cierto es que aún no se puede hablar de un control efectivo del brote.

La Unión Africana (UA) ha prometido destinar casi 429 millones de euros para reforzar las medidas de respuesta en la región afectada por este nuevo brote, especialmente al este del país.

Organizaciones como Médicos Sin Fronteras (RSF) aseguran trabajar “a contrarreloj” para contener la epidemia y han desplegado nuevos efectivos tanto médicos como logísticos. “Solo en la provincia de Ituri, epicentro del actual brote, unos 50 trabajadores internacionales llegarán próximamente a las zonas afectadas para trabajar con unos 480 profesionales contratados localmente”, se puede leer en el último comunicado emitido por la ONG.


Brote de ébola en la República Democrática del Congo.

También se están enviado suministros y equipos médicos fundamentales procedentes de Europa y se está trabajando en las medidas de aislamiento, esenciales para la contención de la enfermedad.

Si bien es demasiado pronto para saber el alcance de la epidemia, la prioridad ahora es aislar a los casos confirmados y así proteger a la población y al personal sanitario. “Hay que reforzar las medidas de higiene, establecer sistemas de triaje y aumentar considerablemente el número de aislamientos”, insisten desde Oxfam. Desde World Vision, David Munkle, director de zona del programa de la Región Este de World Vision en la RDC, asegura que “hay cierta ansiedad e incertidumbre porque no sabemos realmente hasta dónde se ha extendido”. “El hecho de que haya llegado tan lejos [la cepa ha llegado hasta Kampala, en Uganda, y también a Goma y Bukavu, zonas que están a un par de días en coche desde el epicentro] es en sí mismo sorprendente. Se ha propagado, lo que significa que no sabemos cuántas personas más podrían enfermar en los próximos días”, recalca.


Richard Mbagaro, supervisor del campamento de Kigonze para desplazados internos, se dirige por megáfono a los residentes, instándolos a lavarse las manos con jabón o ceniza ante el creciente temor a la propagación del ébola, en Bunia (RDC).



Trabajadores de la Cruz Roja, con equipo de protección personal (EPP), caminan en formación mientras uno de ellos desinfecta el camino en el hospital general de referencia de Mongbwalu (República Democrática del Congo), antes de manipular el cuerpo de un niño fallecido por ébola.

En una zona fuertemente golpeada por el conflicto armado y unos servicios de salud mermados por la falta de inversión tanto local como internacional, este nuevo brote convive con enfermedades endémicas como la malaria, el cólera o el sarampión, entre otras.

Los recortes en ayuda humanitaria han pauperizado los sistemas de salud

La aparición y rápida propagación de este nuevo brote, sin embargo, no es algo casual, sino que se han dado una serie de circunstancias que han contribuido a la situación actual. Uno de los factores que ha propiciado la rápida expansión del virus tiene que ver con los recortes de fondos destinados a ayuda humanitaria, que ha provocado el deterioro de unos sistemas de salud ya de por sí muy vulnerables.

El empobrecimiento de la región, con miles de personas desplazadas y zonas de difícil acceso a causa de la violencia armada, sumado a la ausencia de una vacuna efectiva hacen que la situación sea crítica. En ese sentido, los recortes en ayuda humanitaria de los últimos meses han tenido un papel clave en la proliferación de este último brote. “Una de las diferencias entre este brote y el que hubo entre 2014 y 2016, o el de 2020, es la ausencia de recursos. Antes teníamos una buena financiación y donantes importantes como los británicos o los norteamericanos. La respuesta fue rápida y las cadenas de suministro estaban bien organizadas. Actualmente esto no es así. El material necesario para construir lugares de aislamiento temporales, para montar triajes, para suministrar agua limpia para la desinfección… Todo va muy lento, y los recursos son muy limitados”, explica para El Salto Manenji Mangudu, director de Oxfam en la República Democrática de Congo. Mandugu, originario de Zimbabue, estuvo en el último brote de ébola en la RDC y está actualmente trabajando en este nuevo episodio.

Munkle, sin embargo, considera que no hay que ligar necesariamente la aparición de esta cepa del ébola con los recortes en ayuda humanitaria, pero que sí hay que poner el foco en la respuesta de la comunidad internacional durante los próximos días. Insiste en que la OMS, de momento, no ha calificado el brote de “pandemia” y ve cierta esperanza en que esta situación ayude a poner el foco en la región y aumenten los fondos de ayuda para la población.

Tercera vez en la historia que aparece esta cepa

La cepa Bundibugyo es la tercera vez que aparece desde que hay registros; con lo cual, las autoridades sanitarias tanto locales como internacionales no cuentan con ningún tratamiento aprobado ni vacunas. El hecho de que se trate de una cepa prácticamente desconocida ha influido directamente en la rápida propagación. “Fue a finales de abril cuando tuvimos noticia de un paciente potencial, pero debido a que se trata de una cepa no reconocida, se hizo un mal diagnóstico. Esto ha provocado el aumento de las personas infectadas; porque no se consideró como ébola, en un principio”, explica David Munkle.

Una región remota azotada por el conflicto armado

La provincia de Ituri, al este del país y epicentro del brote, es una región remota severamente afectada por el conflicto armado. Allí, hay varios campos de personas desplazadas, algunos de gran tamaño, con importantes problemas de abastecimiento e infraestructuras. 

La violencia en la región hace que resulte muy complicado hacer llegar la ayuda necesaria para los y las afectadas y compromete la seguridad de los y las trabajadoras humanitarias en terreno.


Las FARDC recibiendo entrenamiento de combate, impartido por la MONUSCO, parte del programa de desarrollo de la capacidad operativa de las fuerzas armadas congoleñas, Kivu del Norte.

En las últimas semanas, la situación en Ituri se ha deteriorado aún más por los enfrentamientos entre grupos armados y el aumento de ataques contra población civil y núcleos desplazados.

Organizaciones humanitarias y agencias de Naciones Unidas llevan meses alertando de asesinatos, saqueos y bloqueos de carreteras que dificultan el acceso a amplias zonas de la provincia y comprometen tanto el suministro de ayuda como la seguridad del personal sobre el terreno. “Pedimos que se garantice el acceso a la ayuda humanitaria, que se respete y que se permita, porque es lo que está establecido en el derecho internacional humanitario”, exige Ricardo Pires, portavoz global de UNICEF. “Si hay un conflicto, los trabajadores humanitarios y los suministros vitales que necesitamos llevar a las comunidades deben llegar a ellas de manera segura, sin impedimentos y de forma continua. Eso es fundamental. Y ahora mismo estamos lejos de un escenario ideal en el que podamos trabajar sin problemas”.

El este de la RDC es una de las regiones más frágiles del mundo, ya al límite, devastado por el conflicto armado, el desplazamiento masivo de personas y los contínuos ataques de las milicias armadas a infraestructuras clave como hospitales o escuelas. Esto complica la gestión de la crisis. “El sistema de vigilancia [epidemiológico] no funcionaba [antes de la irrupción del brote]: la mayoría de los centros de salud de las aldeas han sido quemados. El personal ha huido por el conflicto, porque esta zona es frecuentada por grupos armados”, recuerda Manenji Mangudu, de Oxfam. Otra de las consecuencias de la violencia en la zona tiene que ver con el desplazamiento de sus habitantes: “si la población afectada tiene que irse por la violencia, esto supondrá el aumento de la propagación de la enfermedad. Podría ser devastador y se trata de un escenario muy negativo”, puntualiza Munkley.

Por su parte, Ricardo Pires insiste en la situación que atraviesa ya no solo la región —donde una de cada cuatro personas padece hambre—, sino el resto del mundo actualmente. “El mundo es un lugar mucho más complejo ahora mismo, con todas las crisis abiertas que tenemos, especialmente la de Oriente Medio, que afecta a las cadenas de suministro, la logística y la capacidad de las agencias para llegar rápidamente. La situación es mucho más complicada que en 2014, simplemente por el estado del mundo. Los sistemas de salud se han ido debilitando en las últimas décadas, hay más gente desplazada, más ataques a infraestructuras civiles como hospitales y escuelas, y una inversión crónica insuficiente en los servicios básicos. La RDC necesita mucho más apoyo de la comunidad internacional y de las Naciones Unidas para poder manejar esta crisis”, sentencia.

Munkley va más allá y habla del impacto que este brote puede tener en la economía de la región: “Si hay que confinar, esto tendrá un gran impacto en la población. La gente no puede permitirse quedarse en casa: tiene que salir y ganarse la vida. Esto puede impactar negativamente en miles de niños y familias. Por otro lado, si la gente hace vida normal, el riesgo de propagación aumenta”. Ante lo descrito, el director de zona de World Vision anticipa “más malnutrición” y la consecuente aparición y propagación de enfermedades como “el cólera, el tifus o la malaria”.

Fuente: El Salto

martes, 1 de octubre de 2024

Pegasus: la herramienta de espionaje que une Dictaduras y Monarquías en la persecución de opositores

 

Periodista especializado en asuntos internacionales.




        La historia de Pegasus en Colombia tiene de todo: el expresidente Ivan Duque lo habría comprado con 13 millones incautados a narcos para espiar opositores y la campaña de Gustavo Petro. Israel vende el software para ganar votos en la ONU y tener información de otros Estados.

El gobierno de Iván Duque pagó la compra de Pegasus, un software usado para intervenir celulares, con la entrega de 13 millones de dólares a través de un jet privado, según reveló el diario israelí Haaretz en marzo. Quien gestionó el pago fue el general israelí retirado, Yahir Kulas, director de la Agencia de Cooperación Internacional para la Defensa a cargo de promover la venta de armamento y software de las armamentísticas israelíes. El general israelí debió intervenir para que el banco israelí Hapoalim aceptara los 13 millones enviados por Duque debido al temor de que provinieran del narco.

Tan errado no estaba: los fajos de billetes eran de una incautación a narcotraficantes, según la revista Raya.

A finales de octubre de 2021, una avanzada de generales de las Fuerzas Militares y funcionarios del Ministerio de Defensa de Colombia viajaron a Tel Aviv, capital de Israel, con el fin de allanar el camino para los acuerdos que firmarían los dos países en materia de seguridad e inteligencia semanas más tarde. “El Gobierno de Israel ha utilizado Pegasus como una moneda diplomática para poder tener legitimidad. La exportación de esta tecnología está supervisada por el Gobierno de Israel y es éste el que decide a quién se la vende y a quién no. Si tú Gobierno no tiene una relación con el de Israel y su rival obtiene este software, pues tiene una ventaja frente al oponente”, dijo el periodista Gur Meggido, del periódico israelí Haaretz, quien habló con esta unidad investigativa.
Meggido reveló en marzo pasado que el gobierno de Iván Duque pagó 13 millones de dólares por este software o malware espía, el cual fue transportado en efectivo y en un jet privado hasta la capital israelí. Sin embargo, poco se conocen los detalles de cómo el periodista llegó a esta investigación y quiénes son los protagonistas del lado colombiano. “Estaba haciendo una investigación acerca del general, Yair Kulas, quien es el Jefe de Exportaciones del Ministerio de Defensa de Israel. Sabíamos que estaba involucrado en la promoción de venta y de armas y de software de seguridad y defensa. Sabíamos que estaba involucrado en este tipo de negocios y que él estaba haciendo cosas que eran cuestionables. Una de estas historias tuvo que ver con este negocio de 13 millones de dólares en efectivo que llegó en un avión privado a Tel Aviv. No sabemos de dónde salió este avión. Solamente sabemos que aterrizó en Tel Aviv y empezamos a investigar y hacer algunas preguntas al Ministerio de Defensa, a funcionarios y exfuncionarios del Ministerio de Defensa y a algunos oficiales de la Agencia de Seguridad Nacional”, contó Meggido.
El pago se efectuó a nombre de una entidad del Gobierno colombiano, pero lo misterioso es que se hizo en efectivo y que los fajos de dólares provenían de una caleta del narcotráfico, incautada por las autoridades colombianas. Quien confirmó esta información fue el banco en donde se depositó el dinero, pues se trataba de plata que provenía del narco y de una cantidad en efectivo considerable, lo que hizo que la entidad financiera prendiera sus alarmas. Al hacer esta consulta dicho banco, el más grande de Israel y cuyo nombre hoy revelamos, Banco Hapoalim, recibió el visto bueno del general Yair Kulas, quien era el Jefe de Exportaciones del Ministerio de Defensa de Israel.

Toda la compra estuvo precedida de varias reuniones del funcionario israelí con autoridades militares y de Defensa del gobierno de Duque, según la revista Raya. En estas reuniones, se gestionó, por ejemplo, la compra de un sistema de monitoreo y vigilancia de Elbit Systems, la empresa israelí que gestiona los muros alrededor de los Territorios Palestinos Ocupados, para la frontera colombo-venezolana. El presidente colombiano Gustavo Petro reveló la información oficial sobre la compra y denunció que el software fue usado para espiar a opositores y su propia campaña presidencial. Nicolás Maduro denunció que Duque utilizó el software en su contra. Y también para colaborar con el asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moïse, realizado por mercenarios colombianos.




Yair Kulas al parecer intervino personalmente en la compra según el diario israelí Haaretz:

Normalmente, un depósito en efectivo de 10.000 dólares podría hacer saltar las alarmas sobre lavado de dinero, pero 13 millones de dólares en efectivo procedentes de la capital mundial del narcotráfico son la madre de todas las alarmas. Es sencillamente imposible, a menos que el Ministerio de Defensa dé su visto bueno.
NSO se puso en contacto por primera vez con la agencia de Kulas sobre el asunto a finales de 2020. Kulas y otros funcionarios le proporcionaron una lista de tareas a las que la empresa debía comprometerse si quería recibir ayuda del gobierno. A mediados de 2021, para sorpresa de algunos funcionarios involucrados, NSO anunció que había cumplido las instrucciones. Kulas y sus empleados estaban ahora disponibles para promover el acuerdo.
NSO recibió una carta del Ministerio de Defensa en la que se afirmaba que la transacción era legal y que había sido aprobada por el gobierno israelí, a pesar de sus inusuales condiciones. Según varias fuentes cercanas a la situación, el banco, uno de los más grandes de Israel, quedó impresionado por la aprobación y aceptó recibir el dinero en efectivo de Colombia.

Kulas es uno de los responsables de vender las armas y software de espionaje probados en la ocupación de Palestina, según Antony Loewenstein, autor del libro El Laboratorio Palestino. "NSO Group, la compañía fabricante de Pegasus, trabaja con el Estado israelí para promover sus objetivos de política exterior, y lo usa como zanahoria para atraer potenciales nuevos amigos", según afirma el periodista. Por ejemplo, Paul Kagame, el dictador de Ruanda, utilizó Pegasus para lograr la detención por "terrorismo" del dueño del Hotel Ruanda, Paul Rusesabagina, que inspiró una famosa película. Con Pegasus, el príncipe saudí Bin Salman rastreó los movimientos del asesinado periodista Yamal Jashogyi. Hasta la esposa del rey de Dubai en Emiratos Árabes Unidos fue espiada con la herramienta. Los monarcas dispararon sus compras para perseguir opositores desde los acuerdos de Abraham firmados entre Israel, Marruecos, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein. Dictaduras africanas de Togo y Uganda han hecho lo mismo.




"Cuando Israel le vende cibervigilancia a un país africano, se aseguran su voto en Naciones Unidas. Desde que existe la ocupación, necesitamos los votos", dijo un ejecutivo de NSO Group a Amitai Ziv, periodista israelí especializado en tecnología.

Pegasus ha tomado tanta relevancia como herramienta de espionaje que compite con las usadas por Estados Unidos según Loewenstein.

Pegasus fue utilizado por el régimen marroquí para atacar a sus críticos, incluyendo opositores declarados del Gobierno que acabaron en prisión con cargos falsos. Israel y Marruecos normalizaron sus lazos a finales de 2020, con el acuerdo de que Estados Unidos reconocería el control por parte de Marruecos del territorio en disputa del Sáhara Occidental. Para facilitar el acuerdo, Israel le vendió drones kamikazes a Marruecos y en el pasado le había vendido un sistema de defensa antimisiles. Cuando el ministro de Defensa de Israel, Benny Gantz, visitó Marruecos en noviembre de 2021, era innegable que las dos naciones estaban principalmente interesadas en el comercio de armas (y las relaciones diplomáticas quedaban mucho más abajo en la lista).
«Marruecos no es un novato en el campo de la cibernética», dijo el ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Yair Lapid, en 2021, omitiendo convenientemente que era la tecnología israelí la que alimentaba las habilidades de hackeo de Marruecos. Toda una galería de dictadores ha comprado y desplegado Pegasus, naciones que tenían relaciones oficiales con Israel o que querían desesperadamente el spyware israelí. Los activistas de Baréin y Omán han sido atacados con la tecnología de NSO Group. Ruanda utilizó Pegasus para controlar al disidente Paul Rusesabagina, el hombre que inspiró la película Hotel Rwanda, que fue engañado y luego secuestrado por oficiales ruandeses en Dubái, llevado a juicio en Ruanda en 2021 y hallado culpable de crímenes relacionados con el terrorismo. Marruecos utilizó Pegasus para espiar a altos cargos políticos franceses, incluyendo al presidente Emmanuel Macron. El primer ministro húngaro Viktor Orbán, un estrecho aliado de Netanyahu, compró Pegasus para espiar a la oposición política y a los periodistas críticos. Cuando salió a la luz en 2021, el portavoz de Orbán recurrió al habitual discurso antisemita de su Gobierno cuando los atacan, y culpó al filántropo multimillonario judío George Soros. Esa era la clase de aliado que Israel quería fomentar en Europa como defensor del Estado judío. Las infecciones continuaron. Los políticos independentistas catalanes fueron espiados por oficiales del Gobierno español (lo que condujo a la dimisión de la directora de la agencia de inteligencia española). Según Haaretz, en agosto de 2022, NSO Group tenía contratos con veintidós órganos policiales en la Unión Europea (mientras que otras empresas de spyware operaban en el continente). Los funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos destinados en Uganda fueron atacados con la tecnología de NSO Group; cuando esta información salió a la luz a finales de 2021, la empresa israelí lamentó profundamente lo ocurrido, porque era la primera vez (que se supiera) que los funcionarios de Estados Unidos habían sido víctimas. Pegasus está diseñado de tal manera que cualquier número de teléfono con el prefijo +1, el de Estados Unidos, no puede ser atacado, algo en lo que los funcionarios israelíes insistieron a NSO Group para evitar que los clientes del resto del mundo espiaran a los ciudadanos estadounidenses. Sin embargo, NSO Group planeó una solución alternativa, llamada Phantom, que mostraron al FBI en 2019 como una alternativa para la agencia para hackear a los estadounidenses. La CIA compró Pegasus para que Yibuti ayudara en las actividades de contraterrorismo de Estados Unidos, a pesar de que es un país conocido por las violaciones de derechos humanos.[373] Ucrania ha solicitado Pegasus en numerosas ocasiones, pero le denegaron el acceso desde tan pronto como 2019 porque Israel quería mantener las buenas relaciones con Rusia y seguir atacando objetivos en Siria.

Desde 2021, la Administración Biden colocó a NSO Group en una lista negra de entidades a las que se les prohíbe vender tecnología "estadounidense". El Departamento de Comercio acusó a NSO Group de armar a Gobiernos extranjeros para «atacar maliciosamente» a críticos y funcionarios. Facebook ha denunciado a la compañía por penetrar en miles de cuentas de la plataforma y Uganda ha usado Pegasus para espiar funcionarios estadounidenses de su embajada en el país.

NSO Group es una de las compañías calificadas como parte de la "nación startup", dedicadas a los negocios tecnológicos de control y vigilancia de los Territorios Palestinos Ocupados. Uno de sus fundadores es Shalev Hulio, un antiguo oficial militar israelí que dirigió las operaciones de las Fuerzas de Defensa de Israel en Cisjordania a principios de la década del 2000. Otro persona involucrada en los inicios de la compañía fue Niv Karmi, antiguo empleado del Mosad y agente de inteligencia militar. NSO Group le puso el nombre a su producto estrella por el caballo alado de la mitología griega, ya que los fundadores pensaban que era parecido a un caballo de Troya que volaba por los aires y se introducía en un teléfono móvil

"Desde sus comienzos, NSO Group ha estado financiado por una serie de actores globales, entre ellos, la empresa de capital privado de Londres Novalpina Capital. Uno de los mayores inversores en Novalpina, en el orden de los 233 millones de dólares en 2017, antes de que NSO Group apareciera en los libros de contabilidad, era el fondo de pensiones del estado de Oregón. En 2019 el dinero de las pensiones del proveedor de gas británico Centrica también se había invertido en Novalpina", según Loewenstein.




La primera gran compra de Pegasus fue hecha por el gobierno mexicano de Felipe Calderón para "luchar contra el narco". Quien consiguió el negocio fue Elliott Broidy, un recaudador de la campaña de Donald Trump de 2016 que fue condenado por recibir sobornos para que gestionara el cierre de una investigación estadounidense por la malversación de mil millones del fondo de inversión estatal de Malasia. Trump, por supuesto, lo indultó antes de terminar su presidencia.

Está más que claro que en eventual presidencia de Trump, Pegasus volvería a ser promovido por los mismos lobistas que lo apoyan.


Fuente: Bruno Sgarzini