La
galaxia que niega el genocidio en Gaza orbita en torno a David
Hatchwell y sus empresas y asociaciones. Reciben millones de dinero
público del PP y del Estado, y apoyan a medios, políticos y
agitadores de la extrema derecha
El
11 de enero de 2021, en California, falleció el milmillonario
Sheldon Adelson. A sus 87 años, dejó atrás un enorme imperio
empresarial y un genocida corrupto perfectamente colocado en el
tablero de la política internacional. Benjamin Netanyahu lo definió
como “un maravilloso amigo y un campeón de la causa judía”, y
no es para menos, pues Adelson dedicó una cantidad ingente de
recursos a impulsar la carrera política del actual primer ministro
de Israel.
Sheldon Adelson y Benjamín Netanyahu.
Además
de ayudar a financiar sus campañas electorales, Adelson llegó a
crear en 2007 un periódico gratuito en Israel con el único objetivo
de actuar como instrumento propagandístico a favor de Netanyahu.
Tanto es así que quedó probado que el mandatario se comunicaba
directamente con el director de Hayom –así
se llama el diario– para definir la línea editorial. Siete años
después de su fundación, las
pérdidas ascendían a 190 millones de dólares,
pero Adelson continuó sosteniéndolo más allá de toda lógica
comercial. En definitiva, el objetivo no era hacer negocio. En 2023,
el Hayom quedó
clasificado en una encuesta como el periódico más leído en un país
que, en gran medida, sigue apoyando las masacres cometidas en su
nombre.
Adelson va Washington a pasar factura a los republicanos.
Otra
de sus grandes apuestas políticas lidera hoy la complicidad
internacional con el genocidio en Gaza y fantasea con hacer negocio
con la aniquilación de Palestina. Tras invertir decenas de millones
de dólares en las campañas de los republicanos George W. Bush y
Mitt Romney –en este segundo caso, se
gastó 100 millones en 2012 para
intentar derrotar, sin éxito, a Obama–, Adelson se volcó en 2016
con Donald Trump. Sus inyecciones millonarias son solo uno de los
muchos elementos que hacen de EEUU el principal colaborador de las
masacres israelíes, pero las palabras del propio Netanyahu dan una
idea de la relevancia de Adelson: “Las grandes acciones de Sheldon
para fortalecer la posición de Israel en los Estados Unidos (...)
serán recordadas por generaciones”.
El
magnate judío estadounidense no vivió lo suficiente para disfrutar
del último y más salvaje estadio del genocidio, inaugurado el 7 de
octubre de 2023 tras los atentados de Hamás. Sin embargo, el pueblo
palestino lleva décadas sufriendo matanzas, ocupación y apartheid .
En un contexto como ese, el papel de sionistas convencidos y
poderosos como Adelson se centra en limpiar la imagen de Israel en la
escena internacional. Y España, a pesar de encabezar actualmente la
solidaridad europea con Palestina, es uno de los países en los que
el lobby sionista
ha cobrado más fuerza.
La
fortuna de Adelson, el PP y Vox
Entre
los años 2015 y 2016, la fundación de Sheldon Adelson donó dos
millones de dólares a una organización sin ánimo de lucro llamada
Friends of Israel Initiative. Creada el 8 de septiembre de 2010 en
Miami, dos nombres resaltaban por encima del resto: José María
Aznar y Rafael Bardají. El primero, por ser el impulsor de la
iniciativa; el segundo, por presidir la organización –según La
Marea,
al menos hasta 2019–. Tan solo 16 días después se registró en
España una fundación homónima constituida por cuatro personas:
Carlos Bustelo, Enrique Gonzalo Navarro, Pablo Casado y, de nuevo,
Rafael Bardají.
Bardají y Bannon.
En
los ejercicios de 2014, 2015 y 2016, las cuentas de Friends of Israel
Initiative en EEUU –infladas por donaciones como las de Adelson–
registraron varias transferencias a España. En total, fueron más de
700.000 dólares de cuyo destino solo se especificó que servirían
como “apoyo” para una “fundación española”. Nada más. De
lo que sí hay rastro, y muy evidente, es de las conexiones que
pueden trazarse desde Friends of Israel y desde el propio Sheldon
Adelson con algunas personas y organizaciones patrias cuya actividad
encaja milimétricamente con las ambiciones del sionismo más
descarnado.
PP
y Vox son omnipresentes en el lobby que
empieza a dibujarse entre las dos fundaciones homónimas. Aznar y
Casado presidieron el Partido Popular, Bardají formó parte de él y
Enrique Gonzalo Navarro fue asesor en Defensa durante la primera
legislatura de Aznar. Con respecto a Vox, Bardají
fue un actor clave,
desde el Comité Ejecutivo Nacional, en la irrupción del partido en
el tablero político, sirviendo de enlace con la extrema derecha
trumpista a través de su ideólogo Steve Bannon; mientras que
Bustelo es asesor internacional de la Fundación Disenso, una de las
organizaciones fundamentales de la órbita Vox, presidida por
Santiago Abascal y bajo sospecha por las transferencias millonarias
realizadas por el líder fascista desde la caja del partido.
Networking por
arriba, guerra sucia por abajo
En
2016, coincidiendo con el último envío de dinero a España de
Friends of Israel Initiative –coincidencia no quiere decir
correlación; o sí, no hay información al respecto–, surge la
Fundación Hispano-Judía (FHJ). La ponen en marcha Alberto
Ruiz-Gallardón y David Hatchwell. El primero reafirma la estrecha
conexión del PP con el sionismo, el segundo es la llave que
desbloquea el resto del entramado y permite ver la fotografía
completa del lobby prosionista
en España.
Alberto Ruiz-Gallardón recibe el premio Or Janucá de manos de David Hatchwell, líder del lobby sionista en España.
“Me
parece vergonzoso que una ministra del Gobierno hable de genocidio
por parte de Israel, cuando el 7 de octubre Hamás hizo un genocidio
a la población israelí”. Hay pocas frases que representen la
ideología de Hatchwell con tanta exactitud como esta. Su nivel de
radicalización supera la negación/justificación del genocidio
sionista, y llega incluso a colocar a Israel como víctima. Para más
señas, en 2014 se hizo pública la lista de los
15 mayores donantes de la campaña electoral de Netanyahu;
había 14 ciudadanos estadounidenses y uno español: David Hatchwell.
El empresario había contribuido con 9.000€, prácticamente la
cifra máxima permitida por persona, establecida en 9.609€. Y hay
más: Hatchwell ejerció como representante y persona de máxima
confianza de Sheldon Adelson en 2012, cuando el magnate pretendía
levantar el proyecto Eurovegas en
suelo madrileño.
Ignacio González se reúne con Sheldon Adelson para hablar de Eurovegas.16 de octubre de 2012.
Hijo
de Maurice
Hatchwell Toledano, un
sefardita nacido en Casablanca, David heredó un imperio empresarial
cuya piedra de toque es Excem. Originalmente concebida como una
cementera, la compañía ha ido diversificando su negocio y
actualmente se centra en la ciberseguridad, el espionaje y la
inteligencia, aunque también se desenvuelve en el mercado de pisos
compartidos a través de una socimi en la que participa el Grupo
Medina.
Esta empresa agroalimentaria andaluza, líder del mercado de la fresa
de Huelva, recibió en 2022 la medalla Economía y Empresa de
Andalucía en un acto presidido por el presidente de la Junta
andaluza, Juan Manuel Boreno Bonilla, y por el portavoz, Elías
Bendodo Benasayag, también judío sefardita (sus padres nacieron en
Larache).
Imagen de uno de los pisos compartidos de Homiii.
Perteneciente
a la jet
set desde
su nacimiento, David Hatchwell se mueve como pez en el agua en la
maraña de dinero y política que orbita alrededor de PP y Vox. En
una entrevista fechada en junio de 2023, en el canal del periódico
argentino La
Nación,
se le presentó como “mentor de Isabel Díaz Ayuso”, y el
empresario definió a la presidenta madrileña como una “rockstar”,
“una mujer extraordinaria” que “fue capaz de descabezar una
hidra comunista populista”. Ambos coinciden en su querencia por la
especulación inmobiliaria en la Comunidad de Madrid, puesto que la
socimi de Excem alquila pisos por habitaciones para estudiantes en la
capital, especialmente en distritos céntricos como Moncloa,
Chamberí, Centro y Salamanca.
De
vuelta en la Fundación Hispano-Judía, se trata del instrumento
de poder
blando del
sionismo en España. Su objetivo es enraizarse en los ambientes de la
élite nacional e internacional, y basta un vistazo a la lista de
miembros del patronato para advertir su éxito. Entre los nombres
destacan Juan Luis Cebrián (exdirector de El
País),
Juan Ignacio Entrecanales (vicepresidente de Acciona) o Alicia
Koplowitz (una de las grandes fortunas del país). Además, Inditex
aparece como una de las empresas benefactoras de la FHJ.
Fundada
por un expresidente autonómico y exalcalde de Madrid –Alberto
Ruiz-Gallardón–, la imbricación de la FHJ en el PP madrileño es
total. A la relación entre David Hatchwell y Díaz Ayuso se suma un
trato de favor notable por parte del alcalde José Luis
Martínez-Almeida. En 2020, tras desalojar un edificio okupado por el
centro social La Ingobernable, se lo cedió a la Fundación para la
construcción del museo hispanojudío, su principal proyecto. La
concesión no salió adelante por problemas con la documentación, y
en 2023 la FHJ obtuvo la adjudicación de otro inmueble público para
dicho fin. A finales de ese mismo año, en plena ofensiva genocida,
Almeida decidió otorgarle la medalla de la ciudad de Madrid al
Estado de Israel, aunque se vio obligado a rectificar y terminó
dándosela a la comunidad judía madrileña.
Cremades
y ACOM, el brazo jurídico y tuitero
Si
la FHJ es el networking y
los contactos en la élite, la agresividad y las estrategias de
confrontación dura corren a cargo de la asociación Acción y
Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM), estrechamente ligada a
ella. Primero, porque David Hatchwell promocionó su lanzamiento y
llegó a presidirla; segundo, porque la dirección postal de ambas
organizaciones es exactamente la misma: una de las sedes del despacho
Cremades & Calvo Sotelo, fundado por el miembro del Opus Dei
Francisco Javier Cremades García, vicepresidente a su vez de la FHJ.
En resumidas cuentas, ACOM es una suerte de
brazo armado propagandístico
de la FHJ y del sionismo.
Lo
de “armado” no es una expresión vacía. La actividad en redes
sociales de ACOM muestra un grado altísimo de violencia, desde
montajes que combinan la bandera de Palestina con una esvástica nazi
hasta acusaciones que afirman que las imágenes de cadáveres y
heridos por los ataques israelíes son falsas –“Pallywood”, lo
llaman, haciendo un juego de palabras con Hollywood y Palestina–,
pasando por afirmaciones como que “no hay sociedad más bárbara y
animal que la de Gaza”.

Según
se ha sabido estos días, en 2019 OkDiario firmó
con ACOM un contrato por el que recibiría 75.000€ anuales
a cambio de publicar contenido patrocinado por la asociación. Es
decir, el instrumento propagandístico del sionismo en España
redactaría hasta diez textos para la web de Eduardo Inda que serían
publicados bajo una apariencia informativa. Además, en una de las
cláusulas se advertía lo siguiente: “El MEDIO se obliga a no
difundir contenidos que, de algún modo, pudieran atentar contra la
buena imagen de ACOM”. Como ejemplo de lo que aquello supuso, dos
titulares reales de OkDiario,
ambos de enero de 2020: “Una asociación proisraelí advierte que
el ‘vicepresidente’ Pablo Iglesias lanza mensajes de odio contra
Israel”; “Iglesias paga el peaje iraní: celebra la liberación
de Auschwitz sin mencionar a los judíos asesinados”.

Al
frente de ACOM se encuentra Ángel Mas Murcia, fotografiado junto a
Santiago Abascal e Iván Espinosa de los Monteros en una imagen
compartida en Twitter por la cuenta de la asociación, acompañada de
un texto en el que, primero, se declaran “apartidistas”, y
después agradecen a Vox ser un “baluarte” de sus valores e
intereses.

La
relación con el partido de extrema derecha va más allá de la
coincidencia ideológica, puesto que el ahora eurodiputado de
Vox, Juan
Carlos Girauta, declaró haber cobrado mensualmente –antes de
entrar en la eurocámara– 1.000€ de ACOM y 2.000€ de la
FHJ durante
“quizá dos años, quizá algo más”, según sus propias
palabras. Rosa Reigía es otro nombre compartido: actualmente ejerce
como responsable de Relaciones Institucionales y Políticas de ACOM,
pero fue directora de Relaciones Internacionales de la Fundación
Disenso y coordinadora
del Foro Madrid,
evento clave en el desempeño internacional de Vox. Cabe recordar que
Carlos Bustelo, uno de los fundadores de Friends of Israel
Initiative, forma parte del comité de asesoramiento internacional de
Disenso. Las piezas van encajando.
Persecución
del antisionismo financiada con dinero público
ACOM
no solo se dedica a esparcir odio y acusar de antisemitismo a
cualquiera que se atreva a condenar el genocidio que sufre el pueblo
palestino, sino que pone denuncias en ese mismo sentido a un ritmo
demencial. Entre sus objetivos han estado las personas que
participaron en las protestas durante la Vuelta Ciclista a España;
Ione Belarra, por supuesta incitación al odio antisemita; o las
universidades de Burgos, Málaga, Valencia, Granada y Complutense,
por suspender relaciones con campus israelíes.
Semejante
actividad tiene un coste que, a falta de transparencia en las cuentas
de la asociación, podría explicarse, al menos en parte,
introduciendo un nuevo elemento en este entramado: Zakut. Presidida
por David Hatchwell y con Ángel Mas Murcia como vicepresidente, se
vende como una aceleradora de startups “a
la israelí”, aunque suscita serias dudas acerca de su verdadero
propósito.
Zakut tan solo aportó al proyecto 20.000 euros. 15.000 en el año 2021 y 5.000 en el año 2022.
Solo
45 días después de su creación, y aun sin contar siquiera con
estatutos, Zakut recibió medio millón de euros del Instituto de
Fomento de la Región de Murcia. No solo es llamativo, sino
irregular, puesto que los criterios para acceder a la subvención
recogen la necesidad de aportar, entre otras cosas, los estatutos de
la organización. Estos no fueron publicados hasta diez días después
de recibir el dinero. Un año después, llegó otro medio millón de
euros exactamente desde el mismo lugar.
Tanto
la Fiscalía española como la europea decidieron investigar el
caso tras
una denuncia del abogado José Luis Mazón,
aunque en el segundo caso se terminó archivando. No por falta de
delito, sino porque se consideró que, al no ser fondos europeos,
quedaba fuera de sus competencias.
El
portal Las
Noticias RM desveló
que las subvenciones de la Región de Murcia suponían el 98% del
presupuesto de
Zakut tanto para el año 2021 como para el 2022. Es decir, la
organización solo era viable económicamente gracias al sostén
público. Además, la mitad de ese millón de euros se dedicó al
pago de salarios, mientras que las actividades realizadas por la
asociación tan solo supusieron un gasto de menos de 75.000€.
Ampliando
un poco más el foco, queda al descubierto que, solo entre junio y
diciembre de 2022, Zakut recibió algo más de dos millones de euros
en subvenciones. Todos procedentes de solo tres gobiernos
autonómicos: Andalucía, Región de Murcia y Comunidad de Madrid,
por ese orden de importancia. Coincide que en los tres casos era el
PP quien estaba al mando. Es reseñable también que, en el caso de
Andalucía, la financiación se otorgase para la realización de unos
cursos de formación para mujeres que no impartiría Zakut, sino una
empresa administrada por una persona que forma parte de otra compañía
presidida por David Hatchwell, que es dueño o socio de una enorme
galaxia de sociedades mercantiles.

En
total, desde junio de 2021 a diciembre de 2024, esta organización
que sacraliza el “método israelí” y está encabezada por el
representante de Sheldon Adelson en España ha recibido más de tres
millones doscientos mil euros en subvenciones públicas de Murcia,
Andalucía y Madrid. Por su parte, el Estado español concedió en
enero de 2024 una subvención a la FHJ de casi 400.000€.
Un
triángulo de datos más. El dominio web de ACOM está a nombre de
José Carlos Pérez Gómez. En diciembre de 2021, Pérez
Gómez fue invitado por Zakut a un evento sobre
ciberseguridad en la era digital, en calidad de experto por su labor
como director del departamento de Ingeniería e Innovación de Excem
Technologies, la empresa de David Hatchwell. Esta compañía es
puntera en términos de inteligencia, defensa y telecomunicaciones
gracias a su estrecha colaboración con la industria armamentística
israelí. En el periodo que va desde el 1 de enero de 2024 hasta el
24 de septiembre de 2025, Excem ha recibido más de 154 millones de
euros en contratos públicos con el Estado español.
Fuente:
Ctxt