miércoles, 25 de febrero de 2026

Epstein, un activo israelí

 

      Economista postkeynesiano, fundador de Economía para sociedades democráticas y abiertas.


Los 3,5 millones de documentos desclasificados muestran que el financiero pedófilo ayudó a distorsionar las relaciones regionales y el proceso de paz contra Palestina



     Una entrevista reciente con Craig Mokhiber, un exdirector estadounidense de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ofrece, con diferencia, la explicación más convincente que he escuchado sobre la saga de Jeffrey Epstein.

Según la entrevista, Epstein fue un activo israelí que ayudó a distorsionar significativamente las relaciones regionales en Oriente Medio y el proceso de paz contra Palestina.


Jeffrey Epstein junto al exprimer ministro israelí Ehud Barak y el director de cine Woody Allen.

El rumor que ha circulado mucho tiempo, que Epstein era un “activo israelí”, está siendo claramente confirmado por las 3,5 millones de páginas (aún solo parciales) que se han publicado el 30 de enero de 2026.

Si cuesta creerlo, solo hay que recordar que el Mossad israelí es un servicio secreto extraordinariamente sofisticado y experimentado, como lo demuestra el mortal sabotaje de 2024 de los buscapersonas y walkie-talkies de Hezbolá.


Restos de un buscapersonas de Hezbolá que explotó manipulado por Israel.

Las intervenciones de Epstein a favor de Israel funcionaron de dos maneras. Primero, tergiversó el proceso de paz seduciendo a poderosos personajes estadounidenses y de la ONU, que luego aceptaron pasar por alto la persistente violencia israelí y la colonización creciente de Cisjordania en nombre de mantener vivo el proceso de paz. En segundo lugar, contribuyó a retorcer las relaciones regionales en contra de Palestina al involucrar y vincular a élites empresariales árabes, que luego respaldaron los Acuerdos de Abraham. Esos acuerdos normalizaron las relaciones árabe-israelíes, desplazando así el conflicto palestino a un segundo plano y relegando los derechos de los palestinos.


Firmantes de los Acuerdos de Abraham.

En cuanto a la conexión con el “activo israelí”, los archivos muestran que Ehud Barak mantuvo una relación sustantiva y continua con Epstein. Barak es un exgeneral israelí de alto rango, exministro de Defensa y ex primer ministro.


El ex primer ministro israelí Ehud Barak y Epstein tenían una relación cercana, revelan correos electrónicos.

Respecto al proceso de paz, los archivos muestran que Epstein mantenía una relación importante con la pareja de diplomáticos noruegos Terje Rod-Larsen y Mona Juul, a quienes prestó importantes favores económicos. Fueron figuras clave en el Proceso de Paz de Oslo. Rod-Larsen ocupó numerosos cargos influyentes, entre ellos subsecretario general de la ONU y coordinador especial de la ONU para el Proceso de Paz en Oriente Medio de 1999 a 2004. Epstein también mantuvo una relación con el presidente Bill Clinton, quien fue fundamental para establecer los Acuerdos de Paz de Oslo. La relación con Clinton parece haber implicado tratos partidistas.

En cuanto a los Acuerdos de Abraham, Epstein mantuvo una relación activa durante mucho tiempo con el empresario de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), el sultán Ahmed bin Sulayem. Sulayem dirige DP World, uno de los mayores operadores mundiales de puertos y terminales de contenedores. Epstein facilitó grandes contratos de inversión en la industria militar y de defensa entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos. Esos acuerdos probablemente fueron posibles gracias a sus conexiones con “activos israelíes”, y allanaron el camino para que los Emiratos Unidos fueran el primer país árabe firmante de los Acuerdos de Abraham.

De forma más general, Epstein habría formado parte del programa global de Israel para acceder e influir en otros países. Su acceso fue extraordinario, incluso para los estándares del extraordinario programa israelí. Además, acumuló un gran tesoro de kompromat (material comprometedor). No sabemos si ese material se utilizó alguna vez, pero el conocimiento de su existencia pudo haber ayudado a que algunos se inclinaran hacia Israel y sus intereses.

Sobre las finanzas de Epstein, este mantenía una relación cercana con Leslie Wexner, el empresario multimillonario estadounidense. Wexner es un gran defensor de Israel y ha creado la Iniciativa de Liderazgo para Israelíes, que pretende profundizar los lazos de liderazgo entre Estados Unidos e Israel. Epstein también mantuvo relaciones financieras de larga duración con Leon Black, otro multimillonario estadounidense. Black ha sido durante mucho tiempo un gran donante de Israel y las causas sionistas.

En cuanto a la propia política de Epstein, fue un firme defensor de Israel y del sionismo. Realizó grandes donaciones tanto a Amigos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FIDF) como a la organización de construcción de asentamientos en Cisjordania, el Fondo Nacional Judío (JNF).

Los medios de comunicación convencionales no han querido conectar los puntos y mostrar este patrón claro, que incluso han ocultado. Inicialmente, trataron la saga de Epstein como un asunto de “perversión personal” que involucraba trata de personas, pedofilia e inmoralidad de las élites. También ha intentado presentar a Epstein como un agente ruso.

La historia de la pedofilia y la inmoralidad de las élites es innegablemente cierta, y la inmoralidad de las élites, que se creen con derecho a todo, fue la puerta de entrada a la influencia de Epstein. La acusación de ser un agente ruso es una invención de los medios occidentales. Ambas se han utilizado para ocultar la historia más profunda.

Esta historia más profunda explica con mayor precisión tanto los medios como los motivos de las operaciones de Epstein, y encaja con sus profundas creencias sionistas.

Por último, atando cabos, surge un nuevo sospechoso ante la pregunta de quién llevó a cabo el asesinato de Epstein.

El multimillonario pedófilo estaba considerando la posibilidad de cooperar con los fiscales federales

Israel habría tenido el motivo y los medios (fácilmente disponibles en Nueva York) para asegurarse de que eso no ocurriera.

Recomiendo la entrevista: “La ‘causa única’ de Jeffrey Epstein: Israel


Fuente: Ctxt

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