viernes, 15 de mayo de 2026

A 15 años del 15M

 


Este mes se cumple década y media de la manifestación que bajo el lema “Democracia Real Ya” dio inicio al movimiento social más importante del siglo XXI en el Estado español. Lo recordamos a través de imágenes de la acampada en Sol en sus primeros días


La manifestación convocada en Madrid el 15 de mayo de 2011 por la plataforma Democracia Real YA!


     Nos resistimos a creer que no queda nada de aquel 15 de mayo de 2011. Probablemente antes ya existían esos granitos de arena que se convirtieron en tormenta aquella noche, aquella semana, aquellas semanas hasta más allá de mediados de junio cuando la asamblea general decidió levantarse y dispersarse por barrios y pueblos.


Una joven pega un cartel en el edificio de la Comunidad de Madrid, antigua sede de la DGS, durante la acampada del 15M en la Puerta del Sol en mayo de 2011.

El movimiento social más importante en el Estado español en el siglo XXI dio muchos frutos, algunos maduraron hasta desbordarse, otros se quedaron a medio camino.


Imagen de la manifestación Rodea el Congreso en 2012.

Un movimiento que también dio dolores de cabeza al gobierno de Rajoy, que dio fuelle a gobiernos municipalistas pero también fue víctima de la represión de Estado.


Piquete de la jornada de huelga en el País Valencià.

Solo cinco años después, cuando todavía los movimientos sociales estaban en pleno auge, se crea la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de Protección de la Seguridad Ciudadana, mejor conocida como Ley Mordaza, que a pesar de las promesas del Pedro Sánchez, continúa vigente.


Protesta contra la Ley de Seguridad Ciudadana frente al Congreso de los Diputados.

Bajo sus preceptos se ha llevado a la cárcel a músicos, y ha criminalizado mediante acoso y multas al movimiento por el derecho de la vivienda o por manifestarse contra un político.


El movimiento por la Vivienda protesta contra el negocio de este derecho y el pago de 94.000 euros en multas.

Década y media después, la Democracia Real Ya aún no llega, los jóvenes “sin futuro y sin miedo” ya son padres pero no necesariamente tienen una vivienda digna, el grito mudo ahora se escucha menos y con menos frecuencia, y volvimos a los elegidos que “no nos representan”.


Pedimos la palabra.

A pesar de ello, sin una nueva explosión ciudadana a la vista, al menos no en el corto plazo, en barrios y pueblos, en centros sociales y colectivos vecinales la luchas que eclosionaran en aquel momento continúan, el apoyo mutuo sobrevive y se refrenda cada vez que las condiciones materiales y ambientales de la vida llegan al límite y no queda más que arrimar el hombro.


Vista desde el edificio que ocupa La Rosa hacia la calle Besteiro en el límite de Lavapiés y Latina.

Algo aprendimos entonces, pero queda todo por hacer.



Galería fotográfica de Olmo Calvo, David F. Sabadell y Álvaro Minguito














































Fuente:
El Salto

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