sábado, 3 de septiembre de 2011

Asamblea del 15M Murcia para tomar medidas sobre la reforma constitucional


 Miércoles, 07 de septiembre · 20:30 - 23:30


                    Plaza de la Revolución (antigua Glorieta)




La reforma de la Constitución tiene dos consecuencias esenciales en nuestro sistema político y económico:

En primer lugar, el nuevo artículo 135 de la Constitución que pretenden aprobar, impone un límite básico de déficit (siendo déficit la diferencia entre lo que el Estado ingresa y gasta durante un ejercicio económico): no podemos gastar más allá del límite que nos imponga la UE. Pero más allá de ese límite general, la reforma remite a una Ley Orgánica que deberán aprobar PP y PSOE para imponer otro límite todavía más estricto que el europeo (actualmente del 3%). Dicha Ley Orgánica, filtrada a los medios, establece un límite del 0.4%, mucho más reducido que el dictado por la UE.

En segundo lugar, el nuevo artículo 135 impone la "prioridad absoluta" del pago de la deuda frente a cualquier otro gasto del Estado. A partir de ahora el fin supremo de España es pagar cada año lo que debe con sus intereses, aunque no tenga dinero para mantener escuelas, hospitales, pensiones...los derechos de los ciudadanos se supeditan a las ambiciones de los grandes acreedores del país. El miedo de Merkel a que se repita el ejemplo de Islandia en España (junto al simple deseo de privilegiar a los grandes acreedores) ha motivado esta medida extrema.

Esta reforma supone una aberración a un nivel jurídico, pero también social.

A nivel jurídico, estamos hablando de una REFORMA TOTAL de la Constitución, pues a partir de ahora, todos los objetivos supremos del Estado (materializados en el Título Primero que recoge los derechos de los ciudadanos, conforme a la lógica del "Estado social" que, según el artículo 1.1 de la Constitución es España) quedan supeditados a otro fin superior: pagar al acreedor aunque no nos quede dinero para asegurar una vida digna a nuestra gente, y no gastar nunca de más, aunque sea imprescindible para lograr cosas tan esenciales como asegurar los derechos a la salud o la educación. Ya no somos un Estado social, sino un Estado instrumento de los mercados, cuya razón de ser es satisfacerles. A partir de ahora puede decirse que tenemos una Constitución totalmente nueva y vergonzosamente regresiva.

Y nuestro Derecho dispone que una reforma tan drástica de la Constitución, que afecta a sus pilares esenciales (como los derechos fundamentales y el modelo de Estado) debe realizarse mediante un procedimiento especialmente riguroso (dispuesto en el artículo 169), que implica una aprobación inicial de la reforma por dos tercios del parlamento, la disolución de éste, la convocatoria de nuevas elecciones, la aprobación de la reforma por dos tercios del nuevo parlamento y la convocatoria de un nuevo referendum. El uso de un procedimiento diseñado para las reformas superficiales de la Constitución y la negativa a acompañarlo al menos de un referendum, implica una violación de la norma fundamental por parte del poder político.

Y a nivel social, esta reforma supone una terrible humillación para la ciudadanía y una grave amenaza para su bienestar. Es humillante que, cada vez que se ha planteado desde España una reforma de la Constitución, PP y PSOE se hayan negado en redondo por justa que fuese la petición ciudadana...pero en cuanto Angela Merkel, gobernante extranjera, ha exigido destrozar la Carta magna, ambos partidos se han puesto a sus pies para cumplir sus órdenes violando nuestra soberanía al no dejarnos decidir sobre un cambio tan radical sobre nuestro modelo de convivencia.

Pero, más allá de esto, esta reforma es el caballo de Troya con el que PP y PSOE van a hundir nuestro Estado del Bienestar, de acuerdo con lo que se les ha ordenado desde Alemania. Ahora, cuando despidan a profesores, médicos, cierren ambulatorios e institutos...podrán justificarse diciendo que es la Constitución la que les obliga a ello al atenponer a cualquier otro fin los objetivos del déficit casi nulo y el pago prioritario a los acreedores.

Ciertamente es bueno no gastar más de lo que se ingresa...pero había otras vías verdaderamente idóneas para lograrlo. Suprimir instituciones inútiles como el Senado o las diputaciones, subir los impuestos a las rentas más altas (en España los ricos sólo pagan el 20% de lo que pagan en Suecia) y acabar con tantos altos cargos de libre designación que no sirven para nada, reduciendo también de forma drástica los sueldos, pensiones y prebendas de los políticos.

Pero esas medidas atentaban contra los privilegios de la clase política y de quienes mueven sus hilos, por eso nunca las llevarán a cabo. Prefieren reformar la Constitución para tener carta blanca en su propósito de sacrificar una vez más el bienestar de la gente para cumplir los designios de sus jefes económicos, imponiendo además la orden irracional de que, aunque los derechos de los ciudadanos requieran de una inyección económica para hacerse efectivos, no podremos endeudarnos (como digo, por regla general es bueno no endeudarse, pero si hace falta hacerlo por una causa verdaderamente justificada...como dice el Evangelio el sábado está hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado).

Nuestra alternativa es lograr que los 35 diputados o los 26 senadores que se necesitan para detener la reforma constitucional y convocar un referendum sobre ella, acepten dar la voz al pueblo. Y para eso son esenciales todas las movilizaciones que podamos convocar, pues desde el 7 de septiembre tienen un plazo de 15 días para presentar esta solicitud en el parlamento. Si ven que el cuerpo electoral reclama masivamente esta medida, la aceptarán aunque sólo sea por instinto de supervivencia (pues, sobre todo los diputados del psoe, saben que lo van a tener muy difícil para ser reelegidos en las próximas elecciones).

Y ése es el objetivo de la asamblea...os esperamos!

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